
La casa del oeste de Francia donde vivió la legendaria actriz gallega María Casares se convierte en residencia permanente de intérpretes teatrales, en reconocimiento a la labor de uno de los mayores mitos de la escena francesa. Cuando falleció, hace diez años, Casares legó su residencia de La Vergne a las autoridades locales de Alloue, «en agradecimiento a Francia», donde llegó con apenas catorce años, «por haber sido tierra de asilo».
El ministro de Cultura francés, Renaud Donnedieu de Vabres, inaugura los nuevos locales de la propiedad, reformada durante nueve meses para acoger a los actores del mañana. Las obras, de un coste de 900.000 euros, permitirán a la residencia mantener durante todo al año a unos veinte actores «que irán rotando con cierta frecuencia», precisó Charrier, ex directora adjunta del Festival de Teatro de Aviñón. Además, el antiguo granero de la finca ha sido convertido en escenario cubierto con capacidad para doscientos espectadores.
El ministro inaugura, asimismo, una exposición que recuerda la vida y obra de Casares a través de los vestidos que llevaba en escena durante sus representaciones en el prestigioso Festival de Teatro de Aviñón bajo la dirección de Jean Vilar. Textos inéditos, fotografías y otros documentos completan la muestra sobre el universo de la que fuera actriz fetiche del existencialismo.
Desde el año 2000 se organizan en la vivienda «encuentros de verano» de quince días entre actores teatrales, que ensayan y representan textos al aire libre o sobre una carpa. «María Casares merecía otra cosa», explicó la directora de la asociación gestora de la casa, Véronique Charrier, quien situó a la actriz coruñesa «entre los mejores intérpretes del siglo XX». Los «encuentros de verano» de la Casa se mantienen en el programa de actividades y se presentan como el «punto fuerte» de la temporada, apuntó Charrier. Esta séptima edición de los encuentros tiene un marcado tono español, con la representación de obras de Calderón de la Barca y de José Luis Alonso de Santos, así como un concierto de guitarra flamenca.
La escuela del Teatro Nacional de Estrasburgo, presente en la cita desde su inicio, ofrece el 1 de julio de 2006 «La sombra del Tenorio», de Alonso de Santos. «El gran teatro del mundo», de Calderón de la Barca, es llevado al antiguo hogar de Casares el 8 de julio por la misma compañía. Amigo de la actriz, con quien ponía música a poemas de Antonio Machado, el guitarrista flamenco Pedro Soler da dos conciertos acompañado al violonchelo de su hijo Gaspar.
María Casares
María Casares, nacida en Montrove en 1922, se convirtió rápidamente en una de las figuras de la vanguardia escénica francesa, tras su debut en 1942 con «Deidre des douleurs», de John M. Singer. Hija del último presidente del Gobierno de la II República española, Eduardo Casares Quiroga, la actriz fue la musa y compañera sentimental del escritor existencialista Albert Camus.
La coruñesa protagonizó obras clave de esta corriente, como «El malentendido» (1943), «Estado de sitio» (1948) y «Los justos» (1949), de Camus; y «El diablo y Dios» (1961), de Jean-Paul Sartre. Su carrera la llevó por los grandes centros teatrales del país, como la Comedia Francesa, el Teatro Nacional Popular, que dirigía Jean Vilar, y el de Francia, con Jean-Pierre Barrault.Tras la muerte de Camus, con quien compartió 16 años de su vida, partió una temporada a Buenos Aires, donde interpretó por primera vez dos obras en español, «Yerma», de Federico García Lorca, y «Divinas palabras», de Ramón María del Valle-Inclán.
En 1976 volvió a España de su exilio francés para interpretar «El adefesio», de Rafael Alberti. Sus escasas incursiones en el mundo del cine vinieron de la mano de los grandes del celuloide francés. Así, actuó en el clásico «Los niños del paraíso» (1943), de Marcel Carné; «Las damas del bosque de Bolonia» (1945), de Robert Bresson; y «Orfeo» (1949) y «El testamento de Orfeo» (1950), de Jean Cocteau.
O avance do último informe climatolóxico elaborado por MeteoGalicia indica que a Comunidade rexistrou un mes de outubro cálido e moi seco. Foi un período anómalo, xa que as altas presións foron moito máis frecuentes do que cabería agardar nesta época. De feito, só chegaron tres frontes desde o Atlántico que, ademais, tiveron pouca actividade. Neste contexto, as temperaturas estiveron por riba dos valores climatolóxicos e as precipitacións acumuladas foron moi inferiores ao que cabería agardar. Máis polo miúdo, a media das temperaturas foi superior ao habitual neste mes, sobre todo no caso das máximas, debido ao predominio de situacións anticiclónicas que achegaban aire cálido desde o sur. De feito, destacan os altos rexistros acadados entre os días 9 e 15.
A Xunta de Galicia puxo en marcha a campaña de inmunización fronte á gripe e a COVID, que este ano incorpora como principais novidades a extensión da vacina antigripal de alta carga ás persoas de 65 a 69 anos e a ampliación do proxecto piloto de vacinación nos colexios a 75 centros educativos. O inicio oficial tivo lugar nun acto nas residencias de maiores e centros de discapacidade, o colectivo polo que arranca tradicionalmente a campaña debido á vulnerabilidade deste grupo fronte ás infeccións respiratorias.