
En su exposición de motivos, el portavoz popular en la materia, Alejandro Gómez Alonso, justificó su rechazo a esta medida en que se trata de "una nueva ocurrencia" del Ejecutivo estatal que no supuso "ningún ahorro".
Más bien al contrario, según señaló basándose en un estudio del Instituto Enerxético de Galicia (Inega), ya que el ahorro de combustible "está muy lejos del 15 por ciento" que anunció el Ministerio de Industria y, en cualquier caso, se ve superado por el gasto en el cambio de señalización y debido a la pérdida de competitividad motivada por un mayor tiempo de transporte. "La decisión va en contra de la economía del país y no supone ningún ahorro", incidió el diputado del PP, quien urgió la aprobación de esta proposición no de ley en que el titular de Industria, Miguel Sebastián, está "estudiando la prórroga" del citado decreto -cuya vigencia acaba este mes-.
Enfrente, el representante del PSdeG en el debate, Pablo López Vidal, rechazó las conclusiones del PP y aseguró que "está más que demostrado" que la citada medida no sólo ha supuesto "ahorro de gasolina y gasoil y de mucho dinero" sino que también ha servido para "salvar vidas". Como prueba, apuntó que desde su entrada en vigor, el 7 de marzo, y el 1 de abril, se registró un ahorro del 4,1 por ciento de gasolina y del 3,7% de gasóleo, lo que supone un total de 100 millones de euros. "La previsión a un año es de 1.150 millones de euros", resaltó, tras destacar también la reducción de un cinco por ciento en las tarifas de cercanías y media distancia de Renfe.
Para rechazar las acusaciones de que el objetivo de esta medida es "recaudatorio", indicó que los radares fijos de las autovías y autopistas experimentaron una reducción entre el 7 de marzo y el 7 de junio con respecto a las mismas fechas del año pasado de un 31,62 por ciento. "No se está recaudando más", concluyó, para destacar también un descenso del 14 por ciento en el número de accidentes y de un 12 por ciento en cuanto a fallecimientos.
La diputada nacionalista Teresa Táboas puso de manifiesto la "poca base científica" del decreto y lamentó que no haya estudios rigurosos que certifiquen el ahorro logrado. Así, ante el "no conocimiento" de los datos se mantuvo en una postura "agnóstica". Así justificó la abstención de su grupo, al tiempo que puntualizó también que la negativa del BNG a sumarse a la iniciativa del PP se basa en que este partido "no pidió estudios serios" sino que optó por la vía de "acoso y derribo" del Gobierno central en la que "está instalado".
Ferrol é a primeira das 13 citas co libro e a lectura que terán os galegos e galegas en diferentes vilas e cidades das catro provincias. Tras esta cidade, recollerá o relevo Santiago de Compostela, do 2 ao 10 de maio; Lugo, do 13 ao 17 de maio; O Porriño, do 14 ao 17 de maio; Redondela, do 11 ao 14 de xuño, e Ourense, do 17 ao 20 de xuño. Xa no mes de xullo, Vigo abrirá o día 1, prolongándose ata o día 7, continuando en Ponteareas, desde o día 9 ata o 12, e en Rianxo do 23 ao 26. Finalmente, en agosto, as Feiras do Libro viaxarán ata A Coruña, do 1 día ata o 10; Viveiro, do día 13 ao 19; Foz do 20 ao 23, e rematarán en Monforte de Lemos, onde se celebrará do día 26 ao 29 de agosto.
O número de persoas en Galicia que le ocasional ou habitualmente na nosa lingua medra en case nove puntos ata acadar o 72 %, isto é, sete de cada dez galegos. Ademais deste incremento do 13 por cento na lectura ocasional ou habitualmente en galego con respecto ao ano anterior, o estudo de 2025 tamén revela a consolidación dunha Galicia lectora, reflectida no sindicadores que sinalan que o 96,5 % da poboación maior de 14 anos le en calquera medio e soporte, o que sitúa a nosa Comunidade nun 1,4% por enriba da media de España. Ademais, o 70 % destas lecturas son de libros.