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Debate sobre el Estado de la Autonomía: el presidente de la Xunta apuesta por un pacto por el rejuvenecimiento de la sociedad gallega

La defensa de un galleguismo adaptado al siglo XXI y la lucha para articular, frente al localismo, una "Galicia global" que "existe" en la sociedad, pero que aún "está por hacer" a escala institucional, marcaron la hoja de ruta ideológica que siguió Alberto Núñez Feijóo en su primer Debate del Estado de la Autonomía como presidente de la Xunta. Una intervención que el titular del Ejecutivo gallego aprovechó para ofrecer a la oposición la posibilidad de un pacto por el rejuvenecimiento progresivo de la población y de otro acuerdo por el territorio.

El presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, ofreció a los grupos de la oposición alcanzar "un pacto por el rejuvenecimiento" de Galicia, cuyo objetivo es combatir el "progresivo envejecimiento" de la población y "la baja tasa" de natalidad de la comunidad gallega, y retomó la necesidad de conseguir un pacto sobre el desarrollo del territorio. En su primer Debate sobre el Estado de la Autonomía como presidente de la Xunta, Feijóo hizo extensiva su invitación a sellar el pacto en materia demográfica, además de a los grupos parlamentarios, "al conjunto de los agentes sociales y económicos" y se comprometió a que el Gobierno asumirá su "responsabilidad" y formulará su propia propuesta a partir de la cual pretende concertar voluntades.

Según la última encuesta de Movimiento Natural de la Población del el Instituto Nacional de Estadística (INE), la comunidad tuvo en 2008 el peor índice vegetativo -el resultado de restar los defunciones a los nacimientos- de todo el estado español, al haber registrado 6.387 muertes más que partos. Por ello, Feijóo apeló al "trabajo conjunto" para acordar un documento de medidas efectivas para paliar la crisis demográfica, que diagnosticó como "un problema de país" y alertó de que "exigirá ir más allá de una legislatura y más allá de las diferencias" entre fuerzas políticas.

En concreto, el Gobierno ya elabora un estudio para conocer "en profundidad" las causas de que Galicia sea desde hace tiempo uno de los territorio con más baja tasa de natalidad y, además, analiza los efectos reales de las medidas adoptadas en otros países para lograr la revitalización demográfica. "Comprendo que esto haga gracia a algunos, a nosotros no", afirmó en tono serio el presidente para atajar el murmullo que esta parte de su discurso había suscitado entre las bancadas de la oposición en el hemiciclo.

A lo largo de las dos horas que duró su discurso en el Parlamento, Feijóo aludió al Plan Social 2010-2013 presentado para destacar que ya recoge varias "medidas de apoyo a las familias" para paliar el retroceso demográfico, de forma que la Xunta impulsará una ley integral para respaldar a los núcleos familiares y otra Ley de Juventud. No obstante, puntualizó que, si de verdad se quieren lograr resultados en este ámbito a medio y largo plazo, es preciso "tener detrás el mayor consenso político y social posible" como garantía de aplicación "coherente" a los largo de varias legislaturas, "con independencia" del partido que en cada momento gobierne.

Pero esta no fue la única llamada al consenso que formuló Feijóo, quien se estrenó como presidente en el debate de política general realizando varias llamadas a la "unidad". "Hay sitio para todos en los grandes asuntos de país, aseveró ya en la introducción de su discurso, que fue interrumpido en casi 40 ocasiones por aplausos procedentes de las filas populares, pero no secundados por la oposición. Así, el presidente gallego también reiteró una oferta para conseguir "un amplio pacto por el territorio", una posibilidad que han explorado PP y PSdeG para la reforma de la Ley del Suelo que será aprobará en el pleno del próximo martes, pero que por el momento no ha llegado a cuajar por divergencias sobre los espacios protegidos. En cualquier caso, Feijóo dijo que confía en una reforma de la ley de 2002 "con un amplio respaldo". Según expuso, la Xunta tiene un "compromiso inequívoco" para conseguir este pacto por el territorio al cual realizó una llamada "muy en particular" al PSdeG, aunque "manteniendo por supuesto el ofrecimiento al BNG", pero esta fuerza política ya reclamó la devolución del proyecto legislativo de reforma de la Ley del Suelo y ayer votó en contra del dictamen elaborado en ponencia.

Precisamente, a juicio de Feijóo, los dos retos estructurales de Galicia como país son el desarrollo del territorio y el rejuvenecimiento de la población, por lo que apeló "a un gran acuerdo de país". "Los gobiernos y las oposiciones pasan, el país permanece", proclamó tras afirmar que su mano "sigue tendida a la colaboración de todos los agentes políticos y sociales como desde el primer día". Además, reiteró su llamada a la "responsabilidad política" para que "todos los grupos, sin excepción, trabajen por Galicia" para preservar el futuro de las cajas gallegas y, aunque reconoció divergencias entre las fuerzas políticas en la gestión económica, se mostró abierto a incluir medidas "propuestas y acordadas por todos los partidos" en el Plan Estratégico 2010-2014 "si no es pactado globalmente por todos". "Nadie puede negarle a este Gobierno su disposición al pacto. En lo que a consensos se refiere, somos ambiciosos. No nos conformamos con la mayoría que el pueblo gallego nos otorgó. Queremos gobernar para todos y con todos, sin exclusiones", aseveró.

Feijóo también apeló al consenso en materia de política lingüística e invitó a trabajar "para recuperar en las aulas la cordialidad que se vive en las calles", un llamamiento que llega después de que la presentación, el pasado sábado, del proyecto del decreto de plurilingüismo ya haya generado las críticas de la oposición. No obstante, el presidente gallego defendió el texto porque busca "el equilibrio" de las dos lenguas cooficiales, impulsar el conocimiento de lenguas extranjeras, preservar la "libertad de uso" de los alumnos y fomentar la "participación y colaboración" de las familias. Además, reivindicó que incorpora "numerosas aportaciones" de los colectivos consultados mediante "un proceso de diálogo que no tiene precedentes en esta materia". "En la convivencia idiomática que nuestra gente practica a diario ha de estar la inspiración de la política lingüística en general, y de la que se aplique en la escuela en especial. No hay que adaptar a la sociedad a medidas ortopédicas. Galicia es un país lingüísticamente sano, que no necesita tratamientos de choque, sino respeto y coordialidad", afirmó. Precisamente, sus referencias al modelo lingüístico abrieron la tanda de aplausos que cosechó Feijóo entre las filas populares ya a los 10 minutos de iniciar su intervención y, junto con las medidas para paliar la crisis demográfica, fueron los dos apartados más vitoreados por sus compañeros de partido.

En materia social, el jefe del Ejecutivo gallego reivindicó la atención a los dependientes "a pesar de las graves dificultades" con la financiación de los derechos reconocidos en la Ley de Dependencia, puesto que "la Xunta está aportando prácticamente el doble de lo que le correspondería". En este punto, alertó de que no se podrá mantener este ritmo si el Gobierno central "no cumple los principios" de la legislación y financia al 50 por ciento los costes de su aplicación. Al respecto, contrapuso que en 2009 la Xunta aportó 375 millones de euros, mientras que el Estado se quedó en 145 millones, con lo que "faltan al menos 200 millones anuales que le corresponde aportar" para poder atender a las obligaciones de la Ley de Dependencia. Además de las 4.500 nuevas plazas hasta 2010 en servicios sociales para personas con discapacidad, niños y mayores, Feijóo repasó pormenorizadamente también las aspiraciones de su gestión en materia sanitaria, con retos como que las patologías graves se atiendan en 60 días, que este año se alcance el 75 por ciento del rendimiento quirúrgico o renovar en los próximos cuatro años el 50 por ciento de las camas del Sergas, hasta alcanzar las 3.000 nuevas camas. En este área, apostó por fomentar estilos de vida saludables, para lo que se pondrá en marcha un plan gallego para fomentar la actividad física.

Núñez Feijóo arrancó con puntualidad -sobre las 10.05 horas- el que fue su discurso inicial en el primer debate sobre política general de la VIII legislatura, que se prolongó durante casi dos horas y que estuvo amenizado por los casi 40 aplausos de su grupo parlamentario, así como por algún reproche desde las bancadas de la oposición, y lo hizo citando al intelectual galleguista Vicente Risco, como preludio de uno de los ejes centrales de su intervención. "Tú dices: Galicia es bien pequeña. Yo te digo: Galicia es un mundo. Puede ser pequeña en extensión, pero en profundidad y en entidad, es tan grande como quieras", parafraseó el máximo mandatario gallego, quien reivindicó la revalorización de la política y se erigió en defensor de un galleguismo "actualizado".

Tras criticar el "galleguismo de museo", el presidente advirtió de que el principio que defendieron "antepasados" como Risco, Castelao -a quien también citó, en castellano, durante su intervención- o Ramón Piñeiro "no es una estatua de sal", sino una base a desarrollar con recetas políticas adaptadas a las necesidades de los ciudadanos del siglo XXI, que contribuyan a solucionar sus problemas. En su caso, se marcó el reto de "practicar" este principio y dar con él respuestas al mandato electoral que le situó al frente de la Xunta tras las elecciones autonómicas del año 2009. "Algunos consideran reiterativa y cansina la referencia al mandato electoral, pero 'vox populi, vox dei'. En términos más modernos, el vínculo que establece el elector con su representante es lo más semejante a un contrato", argumentó. Bajo esta premisa, se reafirmó en que empezó a gobernar "con la verdad por delante y sin triunfalismos" y garantizó que mantendrá esta actitud, junto al compromiso "ético" de cumplir el programa que votaron mayoritariamente los gallegos. Lo hará, aseguró, con esfuerzo y sin improvisación. "Preferimos ser hormigas en vez de cigarras", proclamó, convencido de que la fábula de Samaniego vuelve a terminar "con la misma conclusión" cuando se aplica a la acción política. "Los gobiernos que sólo cantan, se ven después obligados a intentar consensos apresurados y confusos", apuntó, en clara referencia al Ejecutivo central, en busca de pactos contra la crisis con los partidos españoles.

El segundo eje vertebrador de su discurso y uno de los retos que se fija, prácticamente, en cada una de sus intervenciones públicas es alcanzar la "Galicia global" que "ya existe", a su juicio, en la sociedad, en el mundo empresarial, en la cultura y en las relaciones humanas. "Pero está por hacer a escala institucional", admitió. Al hilo de esta afirmación, se fijó como "tarea prioritaria" en los tiempos de hoy llevar "esa conciencia que se vive espontáneamente en la gente" a las diferentes administraciones, "dejando muy atrás" el localismo. "No se trata de que nadie renuncie a nada. En la suma de esfuerzos ganamos todos, y con los celos estériles entre territorios, todos seremos perdedores", auguró. En pleno debate sobre el futuro de Caixa Galicia y Caixanova y su eventual fusión -que la Xunta defiende-, Feijóo proclamó que en Galicia "ya no hay norte y sur, sino avance o retroceso". "¿Si el mundo se esfuerza en cooperar, si existen retos que sólo se pueden responder con políticas europeas o planetarias, no seremos capaces de hacer de nuestro país un conjunto armónico?", se preguntó. "Estoy seguro de que sí", añadió, antes de citar la frase que acuñó Curros Enríguez "mucho antes" de que la crisis planteara sus exigencias: "Quien a la discordia se entrega va derecho hacia la muerte". "Mi Gobierno está del lado de la Galicia unida del siglo XXI y no de la fragmentada del siglo XIX", concluyó.

Tras realizar una ardua defensa del "galleguismo del siglo XXI" y de la Galicia "unida y global", el presidente autonómico aseguró que este principio se siente "partícipe de una tarea común que se llama España", en referencia a un modelo autonómico "consagrado" en la Constitución y en el Estatuto, para el que marcó dos exigencias: "lealtad y equidad". "Nuestra experiencia de Gobierno nos muestra que ninguno de esos valores está inspirando las políticas de la Administración central", lamentó Feijóo, quien denunció que faltó "equidad y lealtad" en la negociación de la financiación autonómica, mientras que la "deslealtad y la arbitrariedad" presiden ahora la actitud del Gobierno en relación a la Ley de Cajas. Aunque, en su opinión, "obras son amores" y, en este caso, las "obras" del Estado no permiten ser "excesivamente optimistas", Núñez Feijóo confió en reconducir las relaciones con el Estado, advirtió de que la Xunta "mantiene su agenda" para avanzar en el desarrollo del autogobierno y aseguró que el compromiso de llevar a la Cámara una propuesta "concreta" para acometer la reforma del Estatuto a lo largo de esta legislatura "sigue intacto".

Junto con la referencia a una decena de leyes, que se suman a los otros 20 proyectos legislativos en los que trabaja el Gobierno, y a unos 25 instrumentos de planificación vinculados a distintas áreas de Gobierno, Núñez Feijóo hizo hueco en su primera intervención para el "inconformismo" e introdujo la palabra "autocrítica" en su discurso. "El inconformismo significa ser humilde para reconocer que no está todo hecho ni que todo lo hecho está bien. Sé que no es algo habitual, es obligado ser autocrítico porque quiero ser yo el primero en exigirme a mí mismo y a todo el gobierno, que tratemos de mejorar cada día", proclamó. Así, el presidente admitió que queda "mucho por hacer" y, si bien señaló que Galicia está "menos mal" que el resto de España, garantizó que no intentará "tapar el mal con el menos". Eso sí, con "aciertos y errores", añadió que seguirá trabajando para lograr -citando a Adolfo Suárez- "elevar a la categoría de política de normal, lo que a nivel de calle es plenamente normal".

En este punto, Feijóo aludió a la "cordialidad" con la que los ciudadanos emplean en la calle el gallego y el castellano. Por último, y en consonancia con las llamadas al acuerdo que realizó en relación a asuntos concretos a lo largo del discurso, concluyó su intervención con una apelación a la oposición para "trabajar unidos" en favor del "interés supremo de Galicia". El discurso del presidente gallego provocó distintas reacciones en el grupo que lo apoya, que aplaudió con intensidad sus referencias a la política lingüística, a la eliminación de la gratuidad total de los libros de texto y, sobre todo, su ofrecimiento de un pacto para "rejuvenecer" Galicia, con los reproches que se escucharon desde las bancadas de PSdeG y BNG.

En la tribuna de invitados, siguieron el debate numerosos asesores, altos cargos y delegados territoriales de la Xunta, así como el delegado del Gobierno en Galicia, Antón Louro. También acudieron el presidente de la Diputación de Pontevedra, Rafael Louzán; la presidenta de la Autoridad Portuaria de Vigo, Corina Porro; el alcalde de Lalín, Xosé Crespo; el presidente del PP de Lugo, Xosé Manuel Barreiro; y los portavoces del PP en Santiago, Gerardo Conde Roa, y en Pontevedra, Telmo Martín.

El PSOE critica la "parálisis" de la Xunta, que no combate la crisis y sólo diseña "magnos planes" sin contenido

El portavoz parlamentario del PSdeG, Xaquín Fernández Leiceaga, criticó la "parálisis" del Gobierno gallego durante el último año, en el que ha sido "incapaz" de poner en marcha "la más mínima medida" para combatir la crisis y los efectos del desempleo. Además, lamentó que su labor se ciñó al diseño de "magnos planes" que acabarán "en un cajón en pocos meses". En declaraciones a los medios en los pasillos de la Cámara tras la intervención del presidente de la Xunta en el Debate sobre el Estado de la Autonomía, el socialista aseguró no conocer "ninguna medida efectiva" puesta en marcha por el Ejecutivo autonómico para atajar "los problemas que más afectan a Galicia". "Su discurso refleja su incapacidad para enfrentarse a la crisis", censuró.

De hecho, evidenció que Alberto Núñez Feijóo dedicó sus dos horas de intervención a "presumir" de lo que han hecho "otros" en el último año. "Las universidades, adaptando sus títulos; Fomento, impulsando infraestructuras y organizando los aeropuertos; los ayuntamientos, en su ámbito competencial", detalló, convencido de que su discurso ha resumido la "escasa efectividad y actividad de su Gobierno y de él mismo como presidente". Finalmente, Leiceaga criticó que el máximo mandatario autonómico haya optado por "un debate plano" en "un intento de volver a repetir la fórmula del debate de investidura", como si no hubiera pasado ya un año.

Por otra parte, el portavoz socialista lamentó la "escasa sensibilidad" del presidente de la Xunta para "escuchar el clamor de miles de gallegos" en contra de sus "políticas de división y de ruptura del consenso" en materia lingüística por un interés "puramente paritario". "Sólo escuchó a su partido y no fue capaz de escuchar al conjunto de los gallegos", reprobó. Por todo lo anterior, rechazó el "intento" de Feijóo de "envolverse en la bandera de Galicia", puesto que es el presidente que "más ha atacado al gallego desde que existe la autonomía" y el que ha decidido que la Comunidad "no tenga un nuevo Estatuto para ampliar su autogobierno". "Esto es lo que define su primer año", concluyó.

Aymerich (BNG) cree que Feijóo ocultó lo que "no cumplió", pero le ofrece apoyo para un poder financiero gallego

El portavoz del Grupo Parlamentario del BNG, Carlos Aymerich, concluyó que el máximo mandatario autonómico, Alberto Núñez Feijóo, "confundió" el primer Debate del Estado de la Autonomía con el de "investidura". "Sigue dando planes para esconder las promesas "que no cumplió". "No dio datos, y no me extraña", apuntó el diputado nacionalista nada más concluir la intervención del presidente gallego, que apenas duró dos horas. "Tenemos 30.000 parados más y una grave crisis en sectores como el agro o el comercio", recordó, y censuró, a continuación la política lingüística "suicida contra el gallego que dirige Núñez Feijóo".

En contraposición, Aymerich sostuvo que comparte la idea de que hay asuntos de país que "requieren la unión de las fuerzas políticas" y, en esta línea, recogió el guante de Feijóo para mostrar el apoyo de su formación con el objetivo de lograr "el poder financiero que Galicia precisa". "Sabe que tiene el apoyo del BNG para conseguir esa caja de ahorros para el conjunto del país regida por una nueva ley, pero la responsabilidad si no se consigue será del Gobierno de Feijóo", expuso. En todo caso, avisó de que el Bloque no estará en ningún acuerdo sobre el que "se falsee la realidad". "No será escondiendo la realidad que esos pactos se podrán conseguir", aseveró.

Por otro lado, el portavoz parlamentario nacionalista ironizó con las palabras del máximo mandatario autonómico en las que se ensalzaba la "austeridad, la unión y cohesión" de su gabinete. "Veía a Feijóo y a Baltar", recordó, para señalar que visualizó "las luchas internas y viejas confrontaciones". "Nunca un gobierno tuvo un nivel tan bajo y tan bajo rigor", acusó, para criticar, asimismo, la "frivolidad" con la que, a su juicio, el Ejecutivo gallego pretende resolver los "problemas graves" de Galicia. "No será con globos ni desvanes de los monjes con los que se ponga solución a los problemas de Galicia", remachó.

R., 2010-03-16

Actualidad

Foto del resto de noticias (20260608-parlamento.jpg) Tivo lugar a xornada 'Deputados por un día', na que os escolares galegos levaron ao hemiciclo as súas propostas para mellorar a sociedade. Os catro representantes dos colexios, un por provincia, compartiron na Cámara as súas reflexións sobre a convivencia, o tema arredor do que xira este curso o programa educativo Abraza tus valores, e a relación dos menores coas tecnoloxías. Participaron máis de 8.300 escolares de entre 4 e 12 anos de 83 centros públicos, concertados e privados de Galicia (Arquitecto Casas Novoa de Santiago, o CEIP Plurilingüe A Gándara, de Monforte de Lemos, o CEIP Plurilingüe Irmáns Villar, de Ourense e o CEIP Plurilingüe de Cerdeiriñas, de Piloño).
Foto de la tercera plana (vivenda-2023-02.jpg) A actividade levada a cabo pola Axencia de Protección da Legalidade Urbanística (APLU) para protexer o medio ambiente e o patrimonio natural e paisaxístico galego permitiu o pasado ano a reposición da legalidade en 121 actuacións en toda Galicia. Estas reposicións foron resultado do labor do equipo inspector do organismo adscrito á Consellería de Vivenda e Planificación de Infraestruturas, e repartíronse principalmente na provincia de Pontevedra, con 60 actuacións, seguida da Coruña con 30, Lugo con 21 e Ourense con 10.

Notas

O XX aniversario do Festival Arteficial segue collendo forma de xeito inmellorable. Tras os encontros e concertos celebrados a finais de mayo na provincia de Ourense, a organización fai un balance extraordinario da acollida do público. Cidades e espazos singulares como Auriense, El Pueblo, Secret Bridge e, de forma moi especial, a Granxa D'Outeiro, foron as testemuñas do éxito absoluto destas presentacións.
Dar resposta aos retos derivados do envellecemento da poboación nas áreas rurais da fronteira entre España e Portugal é o obxectivo central do proxecto Activa Rural Transfronteirizo, no que participan 17 institucións e entidades destes dous países, entre as que se atopa a Universidade de Vigo.
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