Un día de emociones
Vale Carballés, Ernesto - lunes, 06 de julio de 2026
Se as Pontes vas/e unha pedra oyes falar/é a dona de Remismundo/co seu eterno penar.
Así reza una leyenda de la "Sierra de la Faladoira". Dicen que un rey suevo llamado Remismundo mandó enterrar viva a su mujer, Hidelfrida, por serle infiel. En la quebrada de la montaña todavía suenan, según la creencia popular, voces y ecos que pertenecen a la desventurada reina.
Aunque no vamos a entrar en esas cosas, sino hablar de acontecimientos reales, presentes, mencionamos la leyenda porque una parte de esa Sierra, cercana As Grañas, pertenece al Concello de Mañón.
Y como de Mañón se trata hay que decir que el día 14 del pasado mes de junio sucedió en dicho municipio un hecho muy importante: la visita de Himilce Novás del Portal, hija del escritor grañés, y por extensión mañonés, Lino Novás Calvo.
El alcalde, Alfredo Dovale, en un acto público le entregó a Himilce el diploma en el cual su padre, el escritor Lino Novás Calvo, fue nombrado Hijo Predilecto del municipio.
La iniciativa del nombramiento fue promovida por Martín Rego Baamonde, portavoz y líder del PSdeG-PSOE mañonés, la cual fue votada por unanimidad en su día por el Pleno del Concello.
En el acto intervinieron el maestro de la ceremonia, Hixinio Puentes, cronista oficial del Municipio; Bernardo Penabade, profesor; Emilio Grandío, profesor de historia contemporánea de la USC; y la técnica de cultura, Isolina Díaz. Además de la intervención de la mesa presidencial compuesta por Himilce Novás del Portal y la presidenta del Consello da Cultura Galega, Rosario Álvarez.
Para los que admiramos la obra de Lino, su prosa, su manera de contar, su humanidad y en general su vida fue un día grande, pleno, porque entre nosotros se encontraba también su hija.
Es obvio que Himilce heredó muchas cosas de su padre, entre ellas la de escribir. Es escritora, historiadora, periodista, novelista. Una de sus novelas ("Mangos, bananas e cocos. Unha historia de amor cubana"), fue traducida al gallego por Marta Escourido Vieites. Además, es una gran activista por los derechos civiles y por la igualdad.
En el 2014 ella entregó al Consello de la Cultura Gallega (CCG) el legado literario y las cosas que pertenecieron a su padre. Un acto que le honra y también una manera de devolver su padre a Galicia. Como ella dijo: -él trabajó y vivió en Cuba, pero es gallego.
Es por eso, a pesar de pedirle el patrimonio literario de su padre la Universidad Internacional de Miami, ella, sin dudarlo ni un momento, decidió donarlo a Galicia y a los gallegos.
Al hablar de su padre nos contó una anécdota. Dijo que cuando él visitó su madre en 1931 ésta le preguntó que hacía, y él le respondió -madre yo soy escritor. Entonces ella respondió: -ya yo sabía que tú te ibas a buscar algo donde no tuvieras que trabajar.
Es cierto que para la gente de la época ser escritor, artista o cantante, hasta oficinista, no era un trabajo. Trabajar significaba realizar un esfuerzo físico, sudar, realizar labores en el campo, arar la tierra, etc.
Lino, como nos dijo su hija, siempre quiso ser escritor. Uno cavila que esa idea le venía rondando en la cabeza desde muy joven, quizá desde que asistía a la escuela del Porto Vello en As Grañas.
De su infancia nos hemos perdido cosas. Los familiares que llegaron a conocerlo tanto por la rama paterna como por la materna fallecieron hace tiempo. Algunos incluso hace mucho tiempo. El último familiar fallecido que lo conoció fue su prima, Josefa Calvo, más conocida como Pepa do Porto Vello.
En el viaje a Pesigueiro, acompañando a Himilce Novás, se pudo deshacer el error acerca de la casa donde nació Lino. Ahora sabemos que esa casa no existe; la original era una casa pequeña. Nos cuentan que años más tarde la familia la derrumbó y en el mismo lugar, en una superficie ampliada, construyó otra más grande. Lo que sí se encuentra a la entrada del barrio es la casa, en estado ruinoso, donde la abuela de Himilce tuvo su taller de costura.
Fue un día de grandes emociones. Solo resta decir que el recuerdo de Himilce, la cercanía con la gente, su afecto y cariño se quedará para siempre en nuestra memoria y en nuestros corazones.

Vale Carballés, Ernesto