La infancia de Lino
Vale Carballés, Ernesto - martes, 02 de junio de 2026
Empezaremos aclarando lo del año de nacimiento del escritor gallego-cubano, Lino Novás Calvo.
El profesor cubano, Carlos D. Espinosa, una persona muy versada en la vida y la obra del escritor, dice que Lino siempre afirmaba, nadie sabe la razón, haber nacido en el año 1905, sin embargo, hoy sabemos que fue en 1903.
En el acta de inscripción bautismal del libro 10 (1887-1915), folio 170, aparece el título que dice: "Pesigueiro, Lino Gonzalo hijo natural de María Calvo". Más abajo, después de varios espacios en blanco, continúa diciendo que "El veinticuatro de septiembre de mil novecientos tres yo D. Tomás Crecente Veiga... (...) bendice solemnemente y puse los Santos Olios en la bautismal de Grañas a un Niño que nació en la misma a las doce de la mañana de ayer. Es hijo natural de María Calvo Rego, soltera natural y vecina de Grañas...".
En el margen izquierdo de dicha acta hay una anotación que dice -algunas palabras apenas son legibles- que Lorenzo Novás dijo reconocer como hijo natural al que obra en el folio como Lino Gonzalo y que lo hace ante el señor cura y los testigos que abajo se expresan para que pueda gozar de los frutos civiles que la ley le otorga.
Dicho esto, y sin más preámbulo, viajaremos a la infancia del futuro escritor. Según nos cuenta el profesor Espinosa el niño vivía con un abuelo y una tía. Su madre era costurera. Y en aquella época las costureras realizaban esa labor cosiendo de casa en casa, quedándose incluso a dormir en las casas donde trabajaban. Por tanto, si tenían hijos pequeños lo normal es que éstos quedaran a cargo de algún familiar.
El entorno donde creció Lino era el mismo que el de la mayoría de los niños que vivían en aquella Galicia rural, subdesarrollada y pobre de principios del siglo XX. Por cierto, una pobreza endémica que se agravaba por alguna hambruna como la de 1853, más conocida como "o ano da fame".
Cuando Lino llegó al puerto de A Coruña en el verano de 1931, camino de Madrid, lo primero que hizo fue acercarse a la aldea para ver a su madre después de una larga ausencia.
Venía de un mundo distinto, con una formación cultural y literaria conseguida a base de esfuerzo, sacrificio y ganas de triunfar, no tanto en lo económico, sino en el mundo de las letras. Además, traía su mochila cargada de experiencias.
Al chocar con la aldea de repente apareció su infancia. Delante de él encontró una aldea, serena, eterna, desafiante, sintió que se "ablandaba bajo sus pies y que sus pies se hundían en la infancia". Como cuenta en su relato "Un encuentro singular".
De su infancia y adolescencia sabemos poco, más bien detalles, pequeñas cosas, quizá porque no se investigó lo suficiente ni se utilizaron todas las fuentes, también la materna. Lo poco que sabemos es a través de sus relatos. Porque Lino, como buen maestro del realismo mágico, se permitía el lujo de escribir sobre sí mismo creando un entorno ficcional único.
Su madre lo mandó a la escuela del Portobello, que estaba a unos tres kilómetros de Pesigueiro, y Lino parece que la aprovechó bien. Esa escuela empezó a funcionar entre 1900 y 1910, según nos comenta un familiar por parte de su madre. Los vecinos de la época comentaban que el niño iba siempre bien vestido lo cual tenía su lógica puesto que la madre era costurera.
Las clases no se impartían en un edificio escolar al uso, sino en una casa particular. En aquel tiempo había pocas escuelas de indianos construidas, éstas solo empezaron a proliferar a partir del año 1911.
Una buena familia cedió al ayuntamiento en arriendo una porción de la parte alta de su casa, separada por una pared del resto de la vivienda, para que fuera utilizada como escuela y también como morada del maestro o la maestra.
En cuanto a la relación de Lino con su padre se sabe poco; su padre lo reconoció seis años después de haber nacido. Tampoco sabemos si llegaron a verse, suponemos que sí, cuando Lino estuvo en As Grañas en el verano de 1931.
La madre de Lino falleció en 1957 en el barrio de Currodeguas de As Grañas. Es importante subrayar que la persona que se ocupó de cuidarla fue su sobrina Lola, más conocida por Lola de Calvo.

Vale Carballés, Ernesto