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Archivo privado de la Casa de Chancia, en As Nogais, Lugo.

jueves, 01 de septiembre de 2005
El nombre de Chancia quizás deriva de plana o plantía, pequeño llano o llanura, pues en tierras O Courel suele utilizarse chancela para denominar a una pequeña llanura, expresión que encaja perfectamente en la orografía donde fue edificada dicha casa y su entorno.
La documentación que poco a poco ha sido hallada en los diferentes archivos principalmente en el Histórico Provincial de Lugo, demuestran que esta casa y sus posesiones como lo mismo otras tierras ahora propiedad de los vecinos de Forcas y Cubilledo y el monte de “Tras das Penas”, comprendido entre “a fonte de vaca a fonte do gato”, formaban parte del antiguo foral de Samos, cuya donación a dicho monasterio se desconoce quien la hizo y en que fecha. Pero sabemos que el día 10 de noviembre de 1700, Fray José Laguna, Abad y Señor del Real Monasterio de San Julián de Samos y su jurisdicción, aforó por tres vidas de otros tantos señores reyes de España a Antonio de la Carqueixeda, Domingo López de la Magdalena, vecinos estos de Cubilledo y a José Gayo y Bartolomé López vecinos de Forcas el foral “do Cubilledo”.
Por esas mismas fechas vivía en Chancia Luis Labrada y su esposa Juana Díaz, hija de Domingo López y de Antonia Díaz Montenegro, vecinos del lugar de Forcas, y el Luis Labrada hijo de Antonio Labrada y de Dª Josefa Sánchez, vecinos de la ciudad de Lugo; quienes llevaban en calidad de foro dicha casa y sus propiedades; pero con anterioridad habían vivido en Chancia otras familias, por lo menos de una ya tenemos documentación pues en el libro de 1º de bautismos, matrimonios y defunciones de la iglesia parroquial de Nullán, figuran algunas actas referentes a la misma, así el 18 de mayo de 1636, contrajo matrimonio en la parroquial de Nullán Domingo Daira, hijo de Luis Daira y de su mujer con Dominga, hija de Lorenzo de Cubilledo y de su mujer Dominga de Vilela, vecinos de este pueblo, de cuyo enlace habían sido testigos Pedro Carballo de Forcas y Domingo Gayo Rojo y Lage de Outeiro y otros; decir que el recién contrayente y sus padres vivían en la casa de Chancia. El 13 de julio de 1638 contrajo matrimonio Domingo Vázquez, hijo de Pedro Pérez y de María Vázquez con María Daira Freixo, hija de Luis Daira y de su mujer María de Freixo, vecinos de Chancia; de cuyo enlace habían sido testigos Alonso da Carqueixeda y Pedro Carballo de Forcas, Bartolomé Ribera y Andrés conjuntamente con otros todos feligreses de san Cosme de Nullán.
Luis Labrada hijo de Antonio Labrada y Josefa Sánchez, casó con Juana Díaz López, hija de Domingo López y de Antonia Díaz Montenegro, vecinos del lugar de Forcas; quienes fueron padres de María Rosa Díaz Labrada, que casó para el pueblo de Cubilledo, (casa de Busto) con Benito Busto, hijo de Juan Busto y María Daira; otros hijos de Luis Labrada y Juana Díaz fueron: Santiago, José Ventura, vivió y sé casó en la ciudad de Santiago de Compostela, Tomasa, Josefa y Francisco, que se ausentaron de la casa. En segundas nupcias había contraído matrimonio el 16 de octubre de 1730 Luis labrada con Dominga da Ribeira, viuda de Cosme do Coedo e hija de Diego Núñez y de María de Ribeira, vecinos de Cabanas, de quien fue legítimo hijo José Labrada Ribeira.
El mencionado foro de la casa de Chancia lo siguió llevando Ana Díaz mujer de José López, vecinos que fueron de Nullán, quienes a su vez lo subforaron a Manuel Casemiro Núñez, dueño de la casa grande Pando y en 7 de enero de 1793 dicho Manuel Casemiro Núñez lo volvió a subforar a favor de Juan de Aira, vecino de Fonfría do Camiño, dando comienzo así el actual vínculo de Chancia.
Dicho subforo llevaba estipuladas varias condiciones, entre ellas la de que el subforante debía de pagar la mitad de los costes de reedificar la casa que en aquel entonces estaba arruinada con la misma anchura y longitud que se reconocía en los antiguos muros “que bien a la vista estaban”, mientras que la otra mitad de dicha reedificación corría a cargo de Juan Aira, incluida la manutención de los operarios el arrancar piedra para la obra y el acarreo de losa. En realidad durante más un siglo fueron dos edificios separado por un corral abierto hasta que hacía 1920 se llevaron importantes obras en el mismo consistentes en unir las dos construcciones y quedar así cubierto un amplio patio interior, siendo el resultado de todo ello una amplia casa de planta rectangular con una añadido destinado a la fragua y el horno, a excepción de este anexo todo el conjunto consta de planta baja y piso alto, intercomunicado con el patio central que serbia de espacio usado tanto para guardar aperos, carros, dejar provisionalmente los ganados, siendo una instancia intermedia entre la zona exclusivamente para los animales y la zona propiamente de vivienda que también en la planta baja tiene cuadras.
Los muros están realizados con chacote de piedra y barro a excepción de la parte más antigua donde fue empleada argamasa, las marcaciones de puertas y ventanas son de bloques pétreos tallados y la techumbre a cuatro aguas formada por recio armazón de vigas y tablas que soportan todo el peso de la losa del país que la cubre.
Tuvo algunos muebles de importancias y todo lo necesario para una casa de hacendados labradores que a su vez se halla sola y en una zona ya de bastante altitud, (1108 m.), tanto el edificio y los demás elementos que la forman están vistos para el autoabastecimiento durante el invierno sin necesidad de recurrir al exterior.
Mencionar que en su primitiva cocina terrena tenía y aun se conserva un marco de división jurisdiccional entre las jurisdicciones de Doncos y Torés, además de los curatos de Fonfría y Nullán; donde también había la cuadra “vella y el cuarto vello”, que tanto una dependencia como la otra tienen acceso exterior sin necesidad de hacer uso de la parte restante de la casa, tanto la cuadra y el cuarto fue lugar donde pernoctaban los arrieros, traperos, tratantes de ganados e incluso hace tiempo los peregrinos que siguiendo la “Antigua o Camino de los Romanos” que fue una importante vereda alternativa al camino francés se dirigirían a Santiago; en la cuadra, guardaban las caballerías o los ganados adquiridos para ser conducidos a Villafranca del Bierzo u otras zonas de Castilla.
Según la escritura de prorrateo realizada el 30 de noviembre de 1830 por el escribano de Sta. María de Tuimil D. Miguel Somoza al entonces forero de la Casa de Chancia llevaba diferentes fincas, parados y parte de monte y respecto al edificio dice: “la casa que habita, compuesta de dos cuartos altos con sus bajos, cocina, horno, cuadras y sitios de carros que divide el camino que va a la era, cubierta de madera, losa y paja, según demarca con tres partes con terreno de este foral”.
El archivo privado de la casa de Chancia, es bastante amplio, destacando del mismo un importante memorial que recoge documentación de origen genealógico relacionada con las familias vinculares relacionadas con dicha casa, además de un estudio descriptivo del escudo de armas que en el mismo existe; otras documentaciones genealógicas son reproducciones compulsadas de los tres expedientes de hidalguía del apellido Pombo de se conservan en el Archivo de la Real Chancillería de Valladolid, expedientes de limpieza de sangre, que obra en el Archivo Universitario de Santiago de Compostela; un libro recopilatorio de las actas sacramentales, de personas que nacieron, se casaron o fallecieron en dicha casa, y que da comienzo en 1702. Otra parte de la documentación la forman instrumentos de compra, pagos de dotes, cesiones y testamentos que abarcan desde 1636 a la fecha, de la cual extractamos algunos.
En 1636, la casa y propiedad era llevada en calidad de foro por sendos vecinos de Alence, según consta en documentos obrantes en el Archivo del Reino de Galicia.

En 10 de noviembre de 1700, se realizó en la Abadía de Samos el foro llamado de Cubilledo, mediante el mismo Fr. José Laguna, Señor y Abad de Samos, con su comunidad aforó a José Gayo y Bartolomé López, vecinos de Cubilledo y a Domingo López de la Magdalena, Antonio da Carqueixeda, estos del lugar de Forcas, una gran extensión de terreno “manso y bravo en Fulgueirosa, Trigerizas, Choza, Campa y Chao dos Míos.
En 8 de febrero de 1727 fue mejorado Benito Busto, de la casa de Busto de Cubilledo, y Luis Labrada con su esposa Juana Díaz, vecinos de Chancia, dotaron a su hija María Rosa Labrada Díaz, para contraer matrimonio con el Busto.
En 9 de abril de 1729, Luis Labrada, con su esposa Juana Díaz, otorgaron escritura de “Vente de un censo a favor de Marta Fernández, vecina de Meiraos, O Courel.
En 15 de marzo de 1733, se otorgo escritura entre José Pombo y los hijos y nieto de Domingo López, vecinos de Forcas, y Luis Labrada, de la casa de Chancia.
En 1 de junio de 1790, se realizó escritura de cesión de derechos y convenio que otorgó Manuel Cela, vecino de Meizarán a favor de Manuel Núñez Valcarce, vecino de Pando, (Casa Grande), sobre bienes en Chancia que el primero llevaba y pertenecían al foral de Samos.
En 7 de enero de 1793, Manuel Casemiro Núñez, vecino de Pando, (Casa Grande) otorgó escritura de subforo a favor de Juan de Aira, vecino de Fonfría, de los bienes y casa de Chancia, cuyas casas (eran dos), estaban en ruinas. En dicho documento se ordena reedificar la casa y se establecen las condiciones de dicho subforo.

En 28 de febrero de 1801, se otorgó recibo de dote que hizo Manuel de Aira, vecino de Chancia, a favor de Francisco Jurjo, el Jurjo había dotado a su hija para casarse con el Aira, en doce cabezas de ganador mayor y menor, una fanega de centeno, un tocino, una manta de buriel, unos manteles y tres vestidos de su huso.
En 30 de julio de 1809, Manuel de Aira, vecino de Chancia, vendió a Manuel Macía, vecino de Fonfría, “una heredad a monte que se halla en términos de Fonfría, colindante con la finca llamada da santa, de dos fanegas de sembradura”, en el precio de 160 reales.
En 8 de octubre de 1809, Manuel de Aira, vecino de Chancia, otorgó poder a favor de procurador de la Real Audiencia de Galicia, para reclamar y pedir la devolución de cierta cantidad de centeno en rama, que los vecinos de Fonfría, le habían segado y llevada de una finca colindante con monte de dichos vecinos, además de otra cantidad de centeno que tenía en “mollos” y en marrotes.
En 13 de enero de 1810, Manuel de Aira, vecino de Chancia, otorgó escritura de mejora, del tercio y quinto de todos sus bienes a favor de su hijo Pedro de Aira, para que se casase con María Valcarce, hija esta de Manuel Rubio y de Dominga Valcarce, vecinos de la casa de Rubio, de Alence; siendo la novia también dotada por sus padres.
En 27 de febrero de 1810, los vecinos del lugar de Fonfría, Pedro López, Pedro Iglesia, Pedro Pérez, Pedro de Aira, Manuel Jato, Pedro García, y Manuel Macía, otorgaron escritura de concordia a favor de Manuel de Aira, vecino de la casa de Chancia, sobre haberle segado y llevado centeno en rama de su propiedad.
En 1 de marzo de 1816, Pedro de Aira con su esposa María Valcarce, otorgaron escritura de venta a favor Juan Pombo, vecino de Louzarela, “la María Valcarce, vendió al Pombo, su legítima que por sus padres le podía corresponder en la casa paterna, que era la casa de Rubio, de Alence”.
En 28 de octubre de 1816, Manuel de Aira, vecino de la casa de Chancia, vendió a Domingo Lago y a su hijo Juan Lago, vecinos del lugar de As Fontes, todo cuanto le pudiese corresponder en herencia por su abuela María López, vecina que había sido de dicho pueblo.
En 28 de noviembre de 1817, Pedro Laxe, vecino del lugar de Pando, vendió a Manuel Aira, vecino y dueño de la casa de Chancia, la finca llamada “Chousa de Val de Pradela”, en la cantidad de 700 reales.
En 29 de septiembre de 1833, fue realizado por la justicia de Doncos, la tutoría de los hijos menores, quedados al fallecimiento de Pedro de Aira, esposo de María Valcarce Rubio, natural ella de la casa de Rubio de Alence, que se llamaban Manuela, Manuel, Juan, Domingo. En dicho documento se describe la casa y se hace un inventario de todos los enseres de la misma y también de los ganados.
En 5 de diciembre de 1833, Manuel de Aira, vecino de la casa de Chancia, otorgo recibo de apartación de legítima a favor de Manuel Rubio, de Alence.
En 14 de junio de 1838, fue otorgada escritura de venta con cláusula de retroventa por Manuel de la Torre y su esposa Josefa Fernández Cela, vecinos de Toldaos, a favor de Antonio Pombo, vecino de Abradelo, de dos ferrados de centeno de renta con su derecho de propiedad que pagaban Bartolomé García, vecino de la casa de Laxe, del lugar de Alence y otros dos que pagaba Manuel de Aira, vecino de Chancia.
En 13 de febrero de 1840, Pedro de Aira, vecino de Chancia, hizo donación de su legítima a favor de su sobrino Manuel de Aira, de la misma casa, para que contraje matrimonio con María Rodríguez, hija de Juan Núñez; la novia fue dotada por sus padres en 230 ducados, un carro viejo herrado, seis ovejas, una manta de buriel y tres vestidos de su huso.
En 17 de octubre de 1846, Juan de Castro, vecino del lugar de Fonfría, vendió a Pedro de Aira, dueño de la casa de Chancia, la parte que al vendedor de le correspondía en el monte llamado “de Tras da Pena”, en la cantidad de 200 y que había pertenecido al foral de Samos.
En 14 de mayo de 1847, Manuel López y Juan Macía, vecinos de Fonfría, vendieron a Pedro de Aira, vecino de Chancia, la parte que a ellos les correspondía en el monte que había sido del foral de Samos, llamado de “Tras da Pena”, en la cantidad de 400 reales.
En 20 de febrero de 1848, Manuela Aira Valcarce, de la casa de Chancia, fue dotada por su tío Pedro de Aira, para contraer matrimonio con Bartolomé Martínez, vecino de Nullán, cuya dote era de 2.200 reales de vellón, pagados en dinero y en bienes, en el tiempo de veintidós años.
En 14 de febrero de 1850, Manuel de Aira, vecino de Forcas, vendió a Pedro de Aira, de la casa de Chancia, el prado de regadío llamado “dos Corgos”, de fanega y media de superficie (3726 m/2) en el precio y cuantía de 320 reales, dicho prado era del directo dominio de Manuel Cela, vecino de Meizarán.
En 16 de noviembre de Forcas, Manuel de Aira, vecino de Forcas vendió a Pedro de Aira, vecino de Chancia, la parte de monte que le correspondía donde llamaban “Lameira Trabesa, Teixo Seco y Bidual”, en el precio de 200 reales de vellón.
En 3 de marzo de 1852, Ángela Pardo dos Chaos, viuda de Pedro Aira, natural del lugar de Vilar y vecina de la casa de Chancia, hizo donación de los bienes que le pudiesen corresponder, tanto en Vilar y en Chancia a favor de sus sobrinos, Ana de Aira, vecina de Vilar y Manuel de Aira, de la casa de Chancia.
En 11 de octubre de 1853, Pedro Fontal, vecino de Fonfría, vendió a Pedro de Aira, de la casa de Chancia, la porción de monte que le correspondía en “Tras da Pena”, en la cantidad de 200 reales de vellón.
En 8 de noviembre de 1857, “Manuel y Manuela Núñez, confesaron haber recibido de Pedro de Manuel de Aira, la cantidad de 3.010 reales en dinero a excepción de doscientos cuarenta en efectos, por legítimas que correspondían a su madre Juana González, en la casa y bienes que poseen los Pedro y Manuel Aira”.
En 25 de enero de 1856, venta redimible de tres ferrados de prado en el sitio “do Teso das Veigas” otorgado por Pedro Núñez, vecino de Fonfría a favor de Manuel de Aira, vecino de la casa de Chancia, en la cantidad de 520 reales.
En 19 de diciembre de 1859, Manuel de Aira, vecino de la casa de Chancia, compró a Ramón Armesto, vecino de Fonfría, la parte de monte que le correspondía en el sitio llamado “Tras da Pena”, aguas vertientes a la casa de Chancia, en el precio de 240 reales.
En 1861 es registrado en el Registro de la Propiedad de Becerreá, la parte correspondiente a la casa de Chancia, que había sido del foral de Samos, el cual se componía de la “casa, compuesta de dos cuartos altos, con sus bajos, cocina, horno, cuadras y sitios de carros, que divide el camino que va a la era; cubierta de losas y paja, según demarca por tres partes con terreno de este foral”, además de varias fincas y propiedades en común con algunos vecinos de Cubilledo y Forcas.
En 4 de noviembre de 1861, Manuel de Aira, vecino de la casa de Chancia, compró a Pedro Carballo, vecino de Fonfría, “la sexta parte de monte llamado Tras da Pena”, en el precio y cuantía de 200 reales.
En 3 de noviembre de 1867, se realiza acta de matrimonio dada por Manuel Aira Rubio, dueño de la casa de Chancia, a favor de su hija María Concepción Aira Núñez, para que contrajese matrimonio con Manuel Pombo Gómez, mozo soltero, vecino de Forcas, casa de Pombo.
En 6 de noviembre de 1881, Manuel de Aira Valcarce, vecino de la casa de Chancia, otorgó escritura de apartación a favor de su hermano Juan Aira Valcarce, cuya legítima había sido valorada en 3.000 reales de vellón.
En 21 de octubre de 1894, Manuel de Aira Núñez, otorgó escritura de apartación de legítimas a favor de su hermana María Aira Núñez, natural de la casa de Chancia y vecina del lugar de Zanfoga, para donde casó con José Manuel Gancedo; dicha legítima había sido valorada en 270 pesetas.
En 5 de mayo de 1916, Baldomero Pombo Aira, compró la legítima correspondiente a Balbina Aira Aira, oriunda de la casa de Chancia, casada en Vilar con Ángel Rivera Iglesia, en la cantidad e 300 ptas.
En 22 de enero de 1946, Baldomero Pombo Aira, otorgó testamento a favor de su hija Amadora Pombo Carballo, “en la tercera parte destinada a este fin, y además, le lega la nula propiedad del tercio de libre disposición, que consolidará con el usufructo, al ocurrir el óbito de la mujer del otorgante; dejando usufrutuaria a su esposa Dolores Carballo Núñez, y del remanente instituye únicos herederos, por igual, a sus diez hijos”.
En 22 de septiembre de 1955, escritura compraventa otorgado por Amadora Pombo Carballo a favor de su hermana María Virginia Pombo Carballo; por la que le vendió todos cuantos derechos le correspondían por su padre Baldomero Pombo Aira, en la casa y propiedades de Chancia. María Virginia Pombo Carballo otorgó testamento en 14 de julio de 1980 a favor de su único hijo Luis López Pombo. Con fecha 19 de junio de 1996, se procedió por parte del Juzgado de Primera Instancia Numero Uno de Lugo a dar traslado de los instrumentos públicos las operaciones divisioras del causante D. Baldomero Pombo Aira, las cuales fueron protocolizadas por el Notario que fue de Lugo D. Javier de Lucas y Cadenas, bajo el número 1754 de su protocolo del año 1996. Después de dos demandas interpuestas por Mª Evangelina Pombo Carballo, contra las referidas operaciones divisorias del causante D. Baldomero Pombo Aira. Según consta en la sentencia dictada en 25 de junio de 2002 por el Juzgado de Primera Instancia de Becerreá y rectificada en 12 de diciembre del mismo año por la Ilma. Audiencia Provincial de Lugo, con las correspondientes imposiciones de las costas a la parte demandante, es decir a Mª Evangelina Pombo Carballo; con ello, se dio plena validez a las operaciones divisorias en su día protocolizadas por el Notario que fue de Lugo D. Javier de Lucas y Cadenas, dándose a sí fin a un largo proceso judicial que duró desde 1975 a 2002.
El archivo de la casa de Chancia, está formado por más documentación que todavía se está recopilando, tanto en el Archivo Notarial de Becerreá, en el Histórico Provincial de Lugo, en el Diocesano Parroquial de Lugo y en otros.
López Pombo, Luis
López Pombo, Luis


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