Tropezar de nuevo con la misma piedra
Castro Liz, Ana - martes, 14 de mayo de 2013
Épocas de sequia sexual pueden ser paliadas con encuentros fortuitos o programados, con ex parejas
Al dejar una relación te enfrentas a un desafío que está lleno de vacios y tristeza, que cada uno supera como puede. Pasado el tiempo, y sabiendo que jamás se regresará como pareja con esa persona, se puede tener una relación cordial, incluso quedar como amigos pero algunos sucumben ante la tentación y recaen sexualmente, sobre todo cuando en el terreno pasional se funcionaba bien. Tener solo sexo con alguien ya conocido, te des-responsabiliza de tener que comprometerte o querer quedar bien, porque ya existe confianza, ya sabes lo que hay y lo que te espera debajo de las sabanas.
Donde hubo fuego quedan cenizas
La atracción sexual, suele ser algo que no se pierde aun cuando tienes diferencias irreconciliables. Muchas parejas que rompen, mejoran físicamente y salen ganando al dejarse, propiciando que al reencontrarse sean, solo deseo. Une el cariño y los recuerdos buenos, todo ayuda a crear un clima cuasi-afectivo para ir al grano. Para desahogar con una ex pareja y hacerse un favor mutuo simplemente por mantenerse en forma, ante todo se debe ser honesto y explicar que se espera de lo que está sucediendo de nuevo entre ambos. Al separarse e incluso tener nuevas parejas, los hay que al reencontrarse por temas de los hijos en común caen en el pecado de probar de nuevo el cuerpo del otro, ¡encontrando mejor sexo que cuando vivían juntos!. Y esto ocurre porque se le da más importancia a los instintos, que a sacar a relucir la personalidad brillante, donde cada uno se muestra como es sin tapujos en el sexo, siendo así más auténticos, ayudando a descargar tensiones acumuladas quizás del pasado. Aun así en estos casos, no todo es tan sencillo, siempre hay alguno que se puede enganchar de nuevo, o fantasear de cómo sería regresar otra vez como pareja mientras que quizás el otro, solo lo vea como una simple aventura.
Consuelo de tontos
Amortiguar una ruptura, despidiéndose a polvos, les sirve algunos que creen que así sufrirán un poco menos con la separación, esto no sirve para los más románticos. Si ha pasado un tiempo suficiente como para que el corazón se enfríe, quizás acostarte con un ex te puede dar la garantía de tener sexo sin tener que salir a buscarlo por ahí, siendo como un amigo con derecho a roce, mientras no aparece nada mejor. Si lo haces por no sentirte solo, después del encuentro te sentirás peor, o si te creas falsas esperanzas puedas salir herido. Si el destino hace que un día casual suceda algo entre tú ex y tú, es casi inevitable pero que eso se convierta en algo acordado periódicamente, de alguna forma vuelves a tener una relación y aunque te creas libre y soltero, inconscientemente no lo estarás.
Adicta a Pepe
Si tu peor vicio es acostarte con tu ex -pareja, creyéndote que es el único ser vivo que puede rozar tu piel, recluyéndote así en una clausura llena de fidelidad y lealtad, esperando solo por los momentos en que te viene a echar un polvo, puede ser que mientras él no te sea exclusivo y pase a la acción con otras. La baja autoestima y el pánico que provoca pensar que no serás capaz de fijarte en otro ser, puede convertirte en dependiente de lo que solo te diga él, temiendo así a la soledad y huyendo de ella como si fuera la misma muerte. ¡Valórate tanto como lo valoras a él incluso mucho más allá!, ¡haz vida social y disfruta con actividades donde te sientas realizada!. ¡Ponte guapa y enséñate al mundo!. Muchas personas se enganchan a sus ex y para creerse que los superan se fijan en otros que no les hacen felices, justificando su mala suerte y que tienen que regresar con el anterior. Si alguien les diera todo o cayeran rendidos a sus pies, seguro dejarían de interesarles porque en realidad, no quieren comprometerse, solo quieren seguir esperando a su ex.

Castro Liz, Ana