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La parroquia de Santa María Magdalena de Recatelo

jueves, 09 de mayo de 2013
Memoria de Lugo. Iglesias y capillas

Fue fundada por el obispo don Juan (1152 - 1181), el 2 de junio de 1155. Era una época de crisis y escaseaban los víveres. Para aliviar la miseria del Cabildo y del culto catedralicio, el obispo dio 120 sueldos merguliénses. Para la dotación de la iglesia parroquial, con su cementerio, le agregó los habitantes de Abuín y Pousadela, y los de la parte del suburbio comprendida entre la muralla, desde la puerta Miñá hasta el puente y baño. Le atribuyen la villa de Magoi, y las casas y solares de Fingoi, hasta los límites de San Pedro de Fóra, capilla que hubo en las inmediaciones de la puerta de este nombre.

Los feligreses sujetos a su jurisdicción, tenían que satisfacer los diezmos y primicias, aparte de los pertenecientes al rey y al obispo. Le conceden los mismos derechos y efectos jurídicos que tenían las demás capillas de la ciudad. En 1262 estaba aún en obras, pues sabemos que el canónigo Pedro Alfonsi, deja 2 sólidos para la obra de Recatelo.

Debía de estar a la entrada del Carril dos Loureiros, ya que en la excavación de unos solares de la Ronda de la Muralla realizada en 1995 apareció una necrópolis con sepulturas antropomórficas excavadas en el suelo, algunas revestidas con pizarra. Su carácter medieval hace pensar que fuese el cementerio de la parroquia, situada, según la documentación, muy cerca de la muralla.

En 1619 estaba en ruinas. El 31 de agosto, el obispo don Alonso López Gallo (1612-1624) propone al Cabildo agregar la vicaría de Santa María Magdalena, que al presente tiene su iglesia demolida, cuya situación fue cerca de los muros, y de la que se hace ya memoria en instrumentos del siglo XIII.

El 6 de mayo de 1686, el obispo fray Miguel de Fuentes y Altossano (1685-1699), dispuso que se reedificase y pusiese la iglesia con la decencia que le correspondía como parroquia, a costa del tesorero don Nicolás de San Pedro y del cura de San pedro, que beneficiaban sus rentas.

Se puso la pila del bautismo como estaba antes y la imagen titular, que estaba en la capilla del Buen Jesús en la catedral. También ordenó que el Cabildo fuese en procesión a la iglesia como antes iba la víspera y el día de Santa María Magdalena.

La parroquia, un ente territorial con categoría espiritual y administrativa

En el concepto canónico la parroquia es una comunidad estable de fieles, cuyo cuidado pastoral encomienda el obispo a un sacerdote que ejerce como párroco o pastor de esa comunidad y tiene una demarcación territorial concreta, que en el caso de Galicia, adquiere categoría administrativa.

Antes del Concilio de Braga, celebrado en el año 572, era una realidad la división del Noroeste español en diócesis y parroquias. Por lo que respecta a Lugo se mencionan once condados, espacios territoriales de considerable extensión cuyas denominaciones serían actualmente Chamoso, Sobrado, Navia, Sarria, Páramo, Pallares, Deza, Dorra, Ulloa, Narla y Montenegro. A parte de ellos y de la ciudad de Lugo, con sus alrededores o cotos, se mencionan los territorios de Quiroga, Sevios y Cabarcos.

En el llamado Testamento Mayor del obispo Odoario, fechado el 15 de mayo de 747, se enumeran las entidades de población que configuran la superficie diocesana, citándose sesenta y dos iglesias, y de otros lugares da el del santo o santa titular.

Las iglesias urbanas y las rurales

En la Baja Edad Media había en la ciudad dos parroquias urbanas, la de San Pedro, para el Burgo Vello, y la de Santiago para el Burgo Novo. Para el territorio rural dentro del recinto amurallado estaba San Marcos, y fuera Santa María Magdalena de Recatelo, Santiago de Saamasas y San Vicente de Albeiros. Se desconocía la que apareció en San Xillao, de la que no se sabe si esta era su advocación, así como su función.

La de Santa María, es la catedral, la del Salvador, que posiblemente era de monjas, se cita en los testamentos de los obispos Odoario de 747 y Pelayo de 998, la de San Juan, que debía ser el baptisterio, aparece en la división de las posesiones y rentas de los canónigos y mesa episcopal hecha por don Pedro III en 1120, San Román y San Pedro de Fóra.

Posteriormente tendremos la capilla de las Ánimas, la de Nuestra Señora del Camino, la de San Sebastián (San Roque), las de los conventos de San Francisco, Santo Domingo y Santa María A Nova, y en la Edad Moderna, la de las Agustinas Recoletas y la del hospital de San Bartolomé.

En las ciudades episcopales las funciones del párroco las ejercía el obispo. Después al aumentar el número de fieles en la periferia, los obispos pasaron a ser consejeros áulicos, como don García de Baamonde que fue presidente del Consejo de Castilla, e incluso capitanes de mesnadas militares al servicio del rey, ampliándose la actividad episcopal.

En Lugo, ejercían ciertas funciones politico-administrativas, nombraban alcaldes, del concejo y del castillo, y recaudaban impuestos. Las parroquiales las ejerció el Cabildo, quien encomendó este servicio a un clérigo al que se dio el apelativo de vicario, y a la parroquia, en cuanto entidad, vicaría del Cabildo, e incluso del obispo, algunas fuera de la ciudad.
De Abel Vilela, Adolfo
De Abel Vilela, Adolfo


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