Opinión en Galicia

Buscador


autor opinión

Editorial

Ver todos los editoriales »

Archivo

En el Camino Primitivo

jueves, 25 de abril de 2013
Memoria de Lugo

El Camino Primitivo

Los restos arqueológicos de una iglesia que pudo ser la de Santiago

La iglesia de Santiago era una de las tres parroquias medievales que hubo en la ciudad desde la Baja Edad Media y que tiene pervivencia en la actualidad ocupando la que fue del convento de Santa María a Nova, ubicada en el Burgo Novo que fue el territorio que se le asignó cuando aparece esta ampliación del área urbana. Al ser parroquia tuvo que tener una sede física, es decir un edificio, del que sólo conocemos una referencia documental sobre el lugar en el que estaba. Es el foro de 3 de agosto de 1286 relativo a una casa situada en las Cortiñas de San Román (Praza Maior) que confinaba con la capilla de Santiago.

La parroquia se debió de fundar al aparecer el Burgo Novo, cuyo núcleo sería el caserío de la calle de San Pedro y su contorno. Esta nueva área urbana se consolidó después de la repoblación efectuada por Alfonso VI a finales del siglo XI, al pie del castillo, pero dentro del recinto amurallado. Es congruente con la época y por el territorio que se le asignó que comprendía el Burgo Novo, hasta la rúa das Ferreirías (Rúa de Armañá) por el N, las de Bermudo Sánchez o Travesa (Conde de Pallares), Cruz y Rúa Nova, hasta los portales del Convento de San Francisco, por el O.

Su advocación parece tener relación con el auge de la peregrinación a Santiago, ya que las repoblaciones de este período afectaron a ciudades situadas en el Camino de Santiago en los siglos XI y XII. Desde el punto de vista histórico Jaime Delgado indicó que a partir del siglo IX se documentan iglesias de nueva fábrica dedicadas a Santiago, como la de Estraxiz (Samos) citada en un documento de 29 de junio de 930, o la de Ligonde (Monterroso), donde apareció una lauda sepulcral en la que un tal Pedro dice que es fundador de la iglesia en el año 1062. Ambas iglesias están en el Camino Francés.

Este autor afirma que podemos tener por seguro que la inmensa mayoría de las iglesias dedicadas a Santiago, lo fueron bastante después del año 1000, es decir, por los siglos XII y XIII. En las inmediaciones de la ciudad tenemos bajo la advocación del apóstol Santiago las de Saamasas, Meilán y Piugos.

Dado que las feligresías eran el primer nivel de fragmentación y organización del espacio urbano, y no sólo a nivel fiscal, si no a efectos de organización general, ya que en torno a la iglesia giraba buena parte de la vida de los hombres del medievo, parecía lógico que dispusiese de edificio o iglesia propia para desarrollar el culto.

La parroquia de Santiago

En mayo de 2005 aparecieron los restos de una iglesia en el lado S del territorio que fueron las Cortiñas de San Román, entre la muralla por el S, la Praza Maior por el N, el antiguo Colegio Seminario de San Lorenzo por el E y el edificio del Círculo de las Artes por el O. Según el arqueólogo Francisco Hervés, que realizó las excavaciones, se trata de un edificio tardorromano, de entre los siglos V y VIII, de considerables dimensiones, planta basilical que fue dividida en dos salas pavimentadas de opus signinum, trozos de ladrillo unidos con mortero de cal, en la Alta Edad Media. Esta división posiblemente fue en época de la repoblación de Odoario (h. 747-780), pues a pesar de que en uno de sus testamentos dice que reconstruyó la ciudad desde los cimientos, lo que parece es que reutilizó alguno de los edificios que aún pervivían de la época romana. La cabecera o capilla mayor se cerraba con un ábside semicircular como es habitual orientado al E. En el exterior del muro S se encontraron los restos de un banco de piedra y un contrafuerte.

Hay un documento citado por Antonio García Conde que dice que la iglesia estuvo en las Cortiñas de San Román. Los otros documentos en que se cita se refieren a su territorio no a su edificio. Así el notario Fernando Arias recibía en foro en 1469 unas casas capitulares en Santiago de Lugo, como compensación por haberlas reconstruido. Sabemos por una venta efectuada en 1437 de una casa en la Rúa Nova, que la parroquia ya estaba incluida en ese momento en la capilla de Santiago en el deambulatorio de la catedral.
A raíz de este descubrimiento y en base a la cronología, es posible que se estableciese como sede parroquial a finales del siglo XI al consolidarse la nueva área urbana después de la repoblación efectuada por Afonso VI, cambiando su primitiva advocación, ¿sería la del Salvador?

El padre García Oro da como lindes de la Rúa Nova y Porta Nova la iglesia de Santiago, el portal y la huerta de San Francisco, el Hospital de San Lázaro, la Tinería y la Porta Nova. Es evidente que esta información non se puede entender referida a la sede física o edificio de la parroquia sino a su territorio que llegaba hasta las Ferreirías. Hay que tener en cuenta que el Burgo Novo, las Cortiñas (Praza Maior), Batitales (Doutor Castro), e Ferreirías (Armañá) pertenecían a esta parroquia.

Sin embargo la Tinería pertenecía a la parroquia de San Pedro y la Porta Nova a la de San Marcos, que comprendía el territorio más rural del recinto amurallado. También nos llama la atención que se cite el Hospital de San Lázaro ya que lo habitual era que las malaterias o leproserías estuviesen fuera de los recintos amurallados, aunque es cierto que esta era una de las zonas deshabitadas en época medieval.

Las iglesias de la ciudad en la Edad Media

En la Baja Edad Media conocemos la existencia de cuatro parroquias, tres dentro del recinto amurallado y una fuera: San Pedro intramuros, Santiago y San Marcos y la de la Magdalena de Recatelo, en las inmediaciones de la Puerta do Puxigo (Santiago). Además había otras iglesias y capillas de las que conocemos la de Santa María (catedral), la del Salvador, mencionada en los testamentos de Odoario de 747 y Pelayo de 998, la de San Juan, que sería el baptisterio, mencionada en 1120, la capilla de San Román, fundada en 1033, San Pedro de Fóra, Ánimas, San Sebastián (San Roque), Nuestra Señora del Camino y las de los conventos de San Francisco, Santo Domingo y Santa María A Nova.
De Abel Vilela, Adolfo
De Abel Vilela, Adolfo


Las opiniones expresadas en este documento son de exclusiva responsabilidad de los autores y no reflejan, necesariamente, los puntos de vista de la empresa editora


PUBLICIDAD
ACTUALIDAD GALICIADIGITAL
Blog de GaliciaDigital
PROMOCIÓN
PUBLICACIONES
Publicaciones
Publicaciones Amencer
Revista Egap
Obradoiro de Artesania