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Relación de Eclesiásticos de la ciudad de Lugo en 1753, y sus propiedades

lunes, 09 de mayo de 2005
Ilmo. Sr. Obispo. Fray D. Francisco Izquierdo, (1748-1762), propiedades: el Palacio Episcopal en la Plaza de la Catedral, de 80 varas de frente por siete de fondo; una casa que servía de cárcel eclesiástica, en el Campo Castillo, de quince varas de frente y diez de fondo, colindaba por la derecha e izquierda con la muralla; otra casa de planta baja y piso alto en el sitio de la Viña, de catorce varas de frente y siete de fondo, además de dos huertas.

Cabildo de la Ciudad, una casa de planta baja y piso alto en la rúa Nova, de seis varas de frente y ocho de fondo; otra vivienda también de planta baja y piso alto en la rúa de los Clérigos de diez varas de frente y catorce de fondo; otra casa de un alto junto a la Catedral, que medía cinco varas de frente y diez de fondo; otra de planta baja en el Campo del Castillo de tres varas de frente y siete de fondo; otra construcción del mismo tipo que servía de contaduría, junto a la Catedral, de trece varas de frente y seis de fondo; otra casa en la calle del Buen Jesús, de diez varas de frente y otras tantas de fondo; otra en el barrio del Falcón de cinco varas de frente y ocho de fondo; otro edificio de planta baja en el sitio de la Magdalena de Recátelo, de diez varas de frente y otras tantas de fondo, además tres huertas.

Convento de monjas de A Nova, tenía una casa de planta baja y piso alto en la rúa Nova de cinco varas de frente y seis de fondo; otra vivienda de planta baja y piso superior en la misma calle, que medía tres varas de frente y siete de fondo, otra vivienda de planta baja en la calle de la Pescadería, de tres varas de frente y cuatro de fondo; otro edificio en la calle de san Pedro, otra vivienda de bajo y piso superior en la rúa de la Cruz, que medía cuatro varas de frente y doce de fondo; otra vivienda de dos pisos superiores en la Plaza Mayor, de diez varas de frente y veinte de fondo, además de cuatro huertas.

Convento de monjas Recoletas de la ciudad de Lugo, una casa de planta baja y piso alto en la calle de Buen Jesús, que medía diez varas de frente y seis de fondo.

Convento de Santo Domingo de la ciudad de Lugo, una casa de planta baja en el sitio de A Regua, que medía quince varas de frente y nueve de fondo; un molino harinero de dos ruedas en A Regua, además de trece parcelas.

Colegio de San Lorenzo, (antiguo Seminario, actual convento de PP. Franciscanos), dicho Colegio de planta baja y piso alto, situado en la Plaza Mayor, que medía dieciséis varas de frente y catorce de fondo, además de una huerta de primera calidad, de catorce ferrados de superficie.

Capilla del Buen Jesús, incluía en la Catedral, una casa de planta baja y piso alto en la rúa Nova, que medía cinco varas de frente y doce de fondo; otra vivienda de planta baja y piso alto en la misma calle, de cuatro varas de frente y doce de fondo.

Capilla de San Miguel del Valle, sita en la feligresía del mismo nombre, una casa de planta baja y piso alto en barrio del Buen Jesús, que medía diez varas de frente y seis de fondo.

Cofradía del Sta. Catalina de la ciudad de Lugo, una casa de planta baja y piso alto en la rúa Nova, que media seis varas de frente y doce de fondo; otra vivienda terrena en la misma calle, de tres varas de frente y doce de fondo, además de dos huertas.

Orden Tercera de San Francisco, una casa de planta baja en la rúa Nova, que medía tres varas de frente y seis de fondo, otra vivienda en la misma de cuatro varas de frente y doce de fondo, otra de planta baja y piso alto en la misma vía de cuatro de frente y doce de fondo, otra más en la misma calle de cinco varas de frente y doce de fondo, además de dos huertas.

Hospital de Lazarados, (Hospital de leprosos de san Lázaro del Puente), una casa de planta baja en san Lázaro, que medía ocho varas de frente y cinco de fondo; otra casa también de planta baja en el mismo lugar que medía dieciséis varas de frente y seis de fondo; otra vivienda en el mismo sitio de doce varas de frente y cinco de fondo, una cuarta casa en dicho lugar que medía cinco varas de frente y diez de fondo, además de cinco parcelas, que algunas colindaban con el Camino que va a Santiago.

D. José Vázquez, presbítero: una casa de planta baja y piso alto en la Plaza del Campo, que medía cinco varas de frente y trece de fondo; otra vivienda de planta superior y baja en la Plaza Mayor, de siete varas de frente y dieciséis de fondo; otra de un alto en la rúa Nova, de ocho varas de frente y diez de fondo; otra de planta baja y piso alto en la rúa de la Cruz, de ocho varas de frente y diez de fondo; otra de planta baja y piso alto en A Ponte, de cuatro varas de frente y siete de fondo; otra de planta baja en A Chanca de doce varas de frente y seis de fondo; otra vivienda de un alto en la rúa de Batitales, de seis varas de frente y nueve de fondo; además de siete parcelas. Por estas propiedades pagaba al convento de Sto. Domingo 216 reales; al de san Francisco 72 reales, todo ello en concepto de misas, además al convento de San Francisco pagaba un cañado de vino, tres fanegas de centeno, dos y un carnero; al Hospital de san Juan de Dios, pagaba 198 reales de un censo y 22 maravedís por un prado; al cabildo un carnero vivo, cañado y medio de vino, ocho fanegas y media de centeno; al cura párroco de la parroquia de san Pedro, doce reales; al de la feligresía de Pedreda dos reales; al de san Martín de los Condes doce reales y treinta maravedís, al cura de Guntín un real, al de Torneiros cincuenta reales; al de san Juan de Arrojo treinta reales; al cabildo doce reales y veintiocho maravedis; al abad de Besteiros veinticuatro reales; a la dignidad episcopal siete fanegas de centeno por directo dominio de bienes; a la cofradía de san Roque una fanega de centeno; al capellán de Nuestra Señora de los Remedios 115 reales; a la capilla de Ntra. Sra. del Carmen tres reales, a D. Pedro de Camba en calidad de administrador de la familia Maseda, sesenta reales por el foro de una casa, a Joaquín García, 16 reales y medio por la misma razón; a D. José Mosquera por el mismo concepto veintidós reales, al ayuntamiento cinco reales y treinta maravedís; a la escuela de María Santísima 240 reales cada cinco años; cuyas pensiones menos las que van reseñadas eran por concepto de limosnas de misas.

D. Bernardo de Méndez, presbítero, vecino de san Vicente de Pías, era dueño de una casa de planta baja y piso alto en la rúa Nova, que medía cuatro varas de frente y siete de fondo, otra vivienda también de planta baja y piso alto en la misma calle, de cinco varas de frente y doce de fondo, una huerta de un 1/16 de ferrado en la misma calle.

D. Juan Losada, canónigo en Santiago de Compostela, era dueño de una casa de planta baja y piso superior en la rúa Nova, que medía ocho varas de frente y diez de fondo.

D. Andrés Rodríguez, presbítero, tenía en régimen de foro una casa de un alto en la rúa Nova, que medía cuatro varas de frente y cinco de fondo, además de dos huertas, patrimonio de la ciudad. La vivienda era del directo dominio de D. Juan Bautista de Nava, vecino de Lugo, a quien pagaba veintidós reales por concepto de directo dominio.

D. Pedro Soengas, canónigo de la catedral, era dueño de una casa de planta baja y piso superior en la rúa Nova, que medía cuatro varas de frente y seis de fondo, otra vivienda terrena, de las mismas medidas que la anterior en la calle de la Tinería; otra vivienda de planta baja y piso alto en la calle de san Pedro, de cinco varas de frente y nueve de fondo, además de cinco huertas que eran del directo del cabildo de la ciudad. Por la primera casa y una huerta pagaba el convento de Sto. Domingo cinco reales en virtud de foro; por la tercera vivienda y una huerta pagaba a D. Grabiel Cotón, vecino de la feligresía de Mamorta, 99 reales; a D. José de Armesto, vecino de Horban abonaba once reales cada año en concepto de directo dominio sobre una de las viviendas.

D. Pascual da Portela, presbítero, vivía en una casa de planta baja y dos pisos superiores en la calle Batistales, que medía cuatro varas de frente y otras tantas de fondo, cuya vivienda era de patrimonio a titulo que se había ordenado y del directo dominio de D. Manuel Fernández Pedreda, vecino de Sotomerille, a quien pagaba veintidós reales cada año; además dicha vivienda estaba sujeta a un censo redimible por cuyos réditos pagaba a la cofradía del Niño Jesús, que se hallaba en el convento de Sto. Domingo dieciséis reales de vellón.

D. Francisco Fernández, vecino de Portomarín, tenía una casa de planta baja y piso alto en la rúa de la Cruz, que medía siete varas de frente y diez de fondo.

D. Antonio Felipe Rodríguez, doctoral de la S.I. Catedral, tenía una casa de planta baja y dos pisos superiores en la rúa Nova, que medía seis varas de frente y nueve de fondo; otra vivienda de planta superior en dicha calle que medía cinco varas de frente y siete de fondo, una huerta de medio ferrado de superficie en la Calzada Romana.
Por la primera vivienda paga a la señora marquesa de Castelar setenta y siete reales, y por la tercera abonaba a los herederos de D. Juan Várela, vecino de A Ulloa noventa y nueve reales.

D. Froilán González, presbítero, propiedades: una casa de planta baja y piso alto en la Puerta Miñá, de cuatro varas de frente y diez de fondo; además de tres huertas. Por las huertas pagaba a D. Francisco de Montenegro tres fanegas de trigo en virtud de foro, por otra huerta abonaba a D. Vicente María de Prado, vecino de la ciudad de Lugo, cuatro fanegas de trigo y al Cabildo seis reales.

D. Domingo Cota y Godoy, presbítero, una casa de planta baja y piso alto en sitio de O Curro, que medía cuatro varas de frente y seis de fondo y un huerto; por estos bienes pagaba a D. Bernardo Sanjurjo, vecino de Ntra. Sra. do Monte 128 reales y medio en virtud de foro.

D. Miguel de Sande, presbítero, una casa de un alto en el barrio de san Pedro, de cinco varas de frente por diez de fondo, 1/16 ferrados de huerta de primera calidad en el mismo sitio; cuyas partidas eran de patrimonio del declarante y de directo dominio de D. José Pimentel, vecino de Ribeiras de Piquín, a quien pagaba setenta y siete reales.

D. Andrés Gómez, presbítero, una casa de un alto en la calle de san Pedro, de diez varas de frente y doce de fondo, además de diez parcelas, de su patrimonio para ordenarse y por la vivienda pagaba a D. José Vázquez 21 ducados por foro. También pagaba a D. José Quiroga, vecino del valle de Quiroga un ducado, a D. Pedro de Camba, 24 reales, a D. José Pardo vecino do Val do Monte 10 reales por foro y al convento de A Nova seis reales por limosna de tres misas.

D. Pedro Ramos, presbítero, una casa de dos plantas en la rúa Nova, que medía cuatro varas de frente y ocho de fondo; otra vivienda de un alto en el barrio de Sto. Domingo, de cinco varas de frente y diez de fondo; por la segunda vivienda pagaba al convento de Sto. Domingo 187 reales por foro, además de 53 reales y 32 maravedís por réditos de un censo.

D. Antonio de Casto, presbítero, vecino de Madrid, propiedades: una casa de planta baja y piso alto en la rúa de la Cruz, que medía ocho varas de frente y doce de fondo, por la que abonaba a D. José Valentín Valdivieso, en calidad de capellán de Ntra. Sra. de los Ojos Grandes la cantidad de 44 reales en concepto de pensión de misas, además pagaba al maestro de la escuela 66 reales en concepto de pensión de misas y a D. Bernardo Sanjurjo otros sesenta y seis por vía de foro.

D. Froilán Pimentel, presbítero, una casa de dos plantas superiores en la Plaza del Campo, que medía diez varas de frente y otras diez de fondo; otra vivienda de planta baja y piso alto en la Puerta Miñá de siete varas de frente y diez de fondo, además de tres huertas. Por la primera vivienda pagaba a D. Narciso Novoa 176 en concepto de foro; por la segunda vivienda pagaba a D. Alonso Gayoso Mendoza cincuenta y cinco reales.

D. Gregorio Fernández Losada, capellán de la S.I.C.B., una casa de planta baja y piso alto en la rúa Nova, de cuatro varas de frente y doce de fondo y una huerta, bienes de directo dominio de D. Andrés Hurtado, vecino de la ciudad de Lugo, a quien pagaba sesenta y seis reales de vellón.

D. Tomás de Ramírez Arellano, canonigo tesorero de la S.I.C.B. una casa de dos pisos altos en la rúa Nova, que medía ocho varas de frente y doce de fondo; otra vivienda de planta baja y piso alto en la misma calle, que medía cuatro varas de frente y doce de fondo, además de cuatro huertas, cuyos vienes estaban sujetos a una pensión de 440 reales que pagaba a la fábrica de la catedral por una fundación; a su vez abonaba a Pedro Gil Sanjurjo, vecino de Castromayor veintidós reales por vía de foro.

D. Bernardo de Neira, cura párroco de san Pedro de Noceda, una casa de un alto en la rúa Nova, que medía cinco varas de frente y doce de fondo, además de una huerta en la misma zona.

D. Francisco Antonio Somoza, mestre escuela de la S.I.C.B. una casa de planta baja y dos pisos superiores en la rúa Nova, que medía cinco varas de frente y dieciséis de fondo, además de dos huertas.

D. Manuel Benito de Basadre, cura párroco de san Miguel de Vidueiro, una cada de planta baja y piso alto en la Plaza del Campo, que medía cinco varas de frente y doce de fondo; otra vivienda de bajo y piso alto en el mismo sitio, que media cinco varas de frente y seis de fondo, y una huerta. Pagaba a D. Juan del Río, vecino de Castromayor diecinueve ducados por vía de foro.

D. Manuel Tomás Pardo y Somoza, presbítero, una casa de planta baja y piso alto en el sito del Pozo da Pínguela, que medía cinco varas de frente y seis de fondo, a demás de dos huertas; por cuyos bienes pagaba al cabildo dieciséis reales y ocho maravedís por vía de foro y 37 reales con 27 maravedís por réditos de un censo redimible; a su vez pagaba al marqués de Viance catorce ferrados de trigo y un par de capones por vía de foro.

D. Clemente Figueroa, presbítero, una casa de planta baja y piso alto en la rúa Nova, que medía ocho varas de frente y ocho de fondo.

D. Manuel Freire, presbítero, una casa de planta baja y piso alto en el Campo Castillo, que medía cuatro varas de frente y doce de fondo; otra vivienda de planta alta en la misma zona de cinco varas de frente y siete de fondo; otra vivienda en rúa Nova, de planta baja y piso alto, que medía cuatro varas de frente y seis de fondo; otra casa terrena en la calle Tinería, de cinco varas de frente y cuatro de fondo, otra vivienda en la misma calle de seis varas de frente y ocho de fondo, otra vivienda terrena en la Puerta Miñá, que medía cinco varas de frente y siete de fondo; todas las viviendas eran de su propiedad a titulo de que se había ordenado; por la primera vivienda paga al presbítero don José Vázquez, vecino de Lugo, ochenta y ocho reales por vía de foro, por la segunda vivienda pagaba a D. Pedro Sanjurjo, vecino de Castromayor, treinta y tres reales por foro y por la misma partida y dicha razón pagaba a Dª Isabel Freire y Andrade, vecina de Lugo, dieciséis reales.

D. Jacinto Mexía, (Mejía) canónigo de la S.I.C.B. una casa de planta baja y piso alto en la Plaza mayor, que medía diecisiete varas de frente y veinte de fondo; otra vivienda de piso bajo y planta alta en el barrio del Falcón, que medía tres varas de frente y seis de fondo; otra vivienda terrena, en el mismo barrio de las mismas dimensiones que la anterior; otra vivienda de planta baja y piso alto en el barrio del Buen Jesús, que medía doce varas de frente y diez de fondo, una huerta de ferrado y medio de superficie de primera calidad y un ferrado de segunda en la Plaza Mayor; por la primera casa y la huerta pagaba al cabildo dos fanegas de trigo en concepto de directo dominio; al convento de Sto. Domingo pagaba 28 reales de vellón por vía de misas y sepulturas, además dichos bienes estaban sujetos a una limosna de ocho misas rezadas por las cuales se pagaba de limosna al cura párroco de la iglesia de Santiago, inclusa en la catedral veinte reales de vellón; por la cuarta vivienda paga al marqués de Viance setenta y cuatro reales en virtud de foro y a la capilla de san Miguel de Viville noventa y nueve reales y así mismo pagaba por otros bienes que tenía en él termino de la ciudad aforados y subaforados a distintos individuos catorce reales y catorce maravedís; a su vez al convento de Sto. Domingo de la ciudad de Lugo abonaba treinta y seis reales y a la dignidad episcopal dos reales; cuyos bienes también estaban sujetos a una pensión de 115 reales de vellón que se ingresaban en la tesorería del cabildo de la catedral.

D. Froilán de Castro y Neira, presbítero en la villa y corte de Madrid, una huerta de un cuarto de ferrado de superficie de primera calidad en rúa Nova.

D. Pedro de la Vega, presbítero, una casa de planta baja y piso alto en la rúa Nova, que medía seis varas de frente y siete de fondo, además de dos huertas; la vivienda y una de las huertas eran propiedad de la capilla de Doce, sita en la catedral, cuyos bienes administraba el capellán de dicha capilla, bajo la condición de oficiar una misa diaria todos los días del año a las doce del medio día pagadas por las rentas que produjeran los bienes que dicha capilla tenía en las feligresías de Sta. María de Muxa, san Martiño de Villar de Duarría, san Vicente do Burgo, Sta. María de Marei y san Cirilo de Resende.

D. Gregorio Fernández, capellán de la S.I.C.B. 1/8 de ferrado de huerta.

D. Pedro López Ventosinos, presbítero, ? de ferrado de huerta.

D. José Valdivieso, presbítero, una casa de planta baja y piso alto en Rúa de la Cruz, de quince varas de frente y diez de fondo, además de dos huertas. Por estos bienes pagaba al convento de Sto. Domingo 65 reales de limosa por fundación de veinticuatro misas rezadas; también pagaba al capellán de la misa de doce en la Catedral ochenta y dos reales y siete maravedís por réditos de un censo.

D. José García Vacariza, presbítero, tenía una casa de planta baja y piso alto en la rúa Nova, de cinco varas de frente y doce de fondo; además de otra vivienda de planta baja y dos altas en la misma calle, que medía seis varas de frente y doce de fondo.

D. Antonio Sánchez, presbítero, una casa de planta baja y piso alto en el barrio de san Roque, que medía doce varas de frente y siete de fondo, además de una huerta de 1/8 ferrados de superficie. Cuyos bienes eran de la capilla del Buen Jesús, que se hallaba inclusa en la ermita de san Pedro a extramuros de la ciudad; estando dichas propiedades sujetas a cuatro misas rezadas cada semana y los días festivos una a las doce por ésta paga y cuatro reales por las de semana a tres reales, cuyas misas comprendían otras que tenía en la feligresía de san Salvador de Muxa de Abajo y san Juan de Tirimol.

D. Antonio de Estua, presbítero, una huerta de tres ferrados de primera, segunda y tercera calidad en san Xillao, que pertenecía a la capilla de Nuestra Señora de los Ojos Grandes; por cuya renta debía de oficiar una misa semanal, regulado su importe en tres reales.

D. Manuel Piñeiro Valcarce, presbítero, una finca de cinco ferrados de primera calidad en la Puerta del Postigo.

D. Pedro Quiroga, canónigo de la S.I.C.B. medio ferrado de huerta de primera calidad en el sitio de O Camiño do Hospital de San Juan de Dios, además de 1/8 de huerta en la Puerta Miñá.

D. Gregorio Arias, canónigo de la S.I.C.B. un cuarto de huerta de primera calidad en la calle de Batistales.

D. Bernardo de Bande, presbítero, un cuarto de ferrado de huerta de primera en el sitio de los Ojos.

D. Antonio Roque, presbítero, una huerta de 1/8 de ferrado, de primera calidad en el sitio de los Judíos.

D. Cayetano Sauz, cura párroco de la feligresía de san Pedro: bienes del iglesario, tres huertas.

D. Clemente Cabanas, presbítero, vecino de Soutelo de Montes, propiedades: una huerta de segunda y tercera calidad, de cinco ferrados de superficie en el sitio de Panide.

D. Carlos Saavedra, canonigo de la S.I.C.B. una casa de planta baja y piso alto en la rúa de San Pedro, que medía trece varas de frente y veintidós de fondo, además de dos huertas; cuya vivienda era del directo dominio del cabildo al que pagaba 120 reales por vía de foro. Además abonaba por las huertas a D. Joaquín García dieciséis reales por el mismo concepto.

D. Juan José Díaz Mariño, presbítero, tenía como propiedades dos cerdos de seis meses.

D. Luis Armental, presbítero, dos cerdos de cuatro meses.

D. Vicente Saavedra y Navia, presbítero. Propiedades: una casa de dos plantas superiores en la Plaza Mayor, que medía doce varas de frente y siete de fondo, cuya propiedad estaba sujeta a dos misas rezadas, por cuya limosna pagaba al cura párroco de san Pedro cuatro reales; al Fábrica de la catedral nueve reales de vellón en concepto de pensión, así mismo estaba sujeta a tres misas rezadas por cuya limosna pagaba al cura de Sta. María de Muxa seis reales.

D. José Sans de Pedroso, chantre de la S.I.C.B. un cuarto de ferrado de huerta de tercera calidad en Pousadela y ferrado y medio de prado de regadío en el mismo lugar.
López Pombo, Luis
López Pombo, Luis


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