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Si yo tuviera una escoba...

martes, 19 de junio de 2012
Las escobas son de una gran utilidad , pues en la casa, en el lugar de trabajo o en cualquier sitio suele haber inmundicia de la que, si queremos estar libre, hay que afanarse en quitar aunque, a veces, esa mugre se resiste con denodada fuerza y no es expulsada ni con escoba ni cepillo.

El otro día leía en la prensa la nueva de que a un concello lucense, el de Monforte de Lemos en concreto, le acababan de otorgar la distinción Escoba de Plata. No solamente para Monforte es precisa la escoba, para toda esta Ribeira Sacra le vienen muy bien sin importar si el material es de “uz”, “xesta”, plata o platino. Lo importante amigos, no es tenerla , lo que cuenta es usarla, ya que estos utensilios de limpieza no son un simple objeto decorativo y deben utilizarse para intentar dejar todo como la patena, más limpio diría yo, que los chorros del oro, pero recordemos que hay desperdicios mucho peores que las latas, brik, restos orgánicos o cualquiera de esos, existen otros que con su presencia atraen a roedores más deplorables que las típicas ratas de alcantarilla. El cúmulo de esos residuos, el almacenamiento de esos inorgánicos, que llaman vicios, en el contenedor social hace que estemos y nos sintamos todos rodeados, atascados por la plaga de inmundicia más terrible la que comanda ese roedor intangible pero real que nos devora los huesos y chupa la sangre toda, la terrible CRISIS.

Esa si que es horrenda y terrible por los estragos que produce ; asquerosa y abominable , aunque sea inerte, cual microbio patógeno de cruenta virulencia, de actividad incansable, resulta deplorable y más aún cuando ese raro ejemplar ha sido y es cevado por el mismísimo ser humano, el que no supo o no quiso, que aún es peor, reciclar sus pecados capitales y, por el contrario, con esos siete monstruos alimenta y hace enjundiosa a la que no es topillo ni ratón de campo , sino el monstruo más terrible que conoció el mundo, LA CRISIS.

Algunos intentan recortar y recortar, será para que no haya muchos residuos, para que nadie tire nada , para que así, al no poder consumir, no se genere desperdicio, pero quizá desconocen que ya no queda que tirar y, gracias hay que dar que todavía podemos defecar.

Estas escobas, como la que viene para Monforte, esperemos que no la use, el que ya considero barrendero mayor , para barrer puestos de trabajo de los que ya estamos tan necesitados. No, que sirva para barrer , o incluso dando escobazos, a la que nos asfixia y devora, esa maldita plaga que es la Crisis.

Puede s er que con estas distinciones, otorgar a los ayuntamientos escobas, se les esté dotando de un recurso para que todos se empeñen y empecinen en limpiar y limpiar, pero repito, que no vaya convertirse en obsesión, y se olviden de combatir a la crisis pues no saben donde hay muladares al efecto, aunque para algunos, los que viven en la tierra de Jauja, aun creen que ese vertedero está en el tercer Mundo. Terrible, pero es así, la realidad es siempre cruda , pero recordemos que ese mundo está en cualquier esquina, muy cerquita y cada vez más, por desgracia para todos.

Tampoco nos gustaría que la escoba ese medio de transporte aéreo de las brujas , como aquella Filomena de Torbeo, llegue a ser utilizada para que los mandatarios se evadan y viajen con su imaginación a un mundo sin problemas, al país de las mil maravillas que, por cierto, no sabemos por donde queda. Lo que si viene esta u otra escoba es para recordar que todos la debemos saber utilizar, por eso el oficio de barrendero es muy noble y muy digno, el que es deplorable y vergonzoso , al que nunca hay que opositar, es al de engañar y hacer montañas de ilusiones para que la crisis más se encumbre, oficio en el que muchos son auténticos licenciados.

Tendré que gritar: “Dadme una escoba”.
A lo que una voz anónima me susurrará: “ cuando seas Alcalde la tendrás”

Y entonces, ante esa respuesta, lo tengo claro, nunca.

Insisto, la necesito para limpiar mi espacio vital, tenerlo libre de la inmundicia que sufrimos y que han tirado los que la gestaron engordando en vicios, pues los flacos en esos es difícil que lo hayan hecho. Pero, este mundo es así, sin comerlo ni beberlo, todos estamos envueltos en el problema, en las verdes, amigo , como en esta situación crítica, todos, pero en las maduras, para fiestas, despilfarros y saraos, los elegidos , los que detentan el dinero y el poder.
Pol, Pepe
Pol, Pepe


Las opiniones expresadas en este documento son de exclusiva responsabilidad de los autores y no reflejan, necesariamente, los puntos de vista de la empresa editora


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