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Melo (Uruguay): Los primeros habitantes

jueves, 20 de octubre de 2011
Orteganos en el mundo

Juan Díaz y María Luisa Paz, los primeros habitantes de la ciudad de Melo (Uruguay)

Hoy referirse a la ciudad de Melo en Uruguay es nombrar la capital de Cerro Largo, una localidad de más de 50.000 habitantes, situada en el centro de ese departamento, a 60 km de la frontera con Brasil, en las márgenes del Arroyo Conventos, un afluente del Río Tacuarí. Pero como todo en este mundo, esta ciudad tuvo su momento histórico en el que empezó a tomar cuerpo. Y allí estaban para marcar ese hito sus primeros tres pobladores, los orteganos Juan Díaz y María Luisa Paz junto a su hija, Manuela.
Juan Díaz das Filgueiras era natural de Freires, la parroquia que está ubicada al principio de la carretera que va desde la aldea de Cuiña a As Pontes de García Rodríguez, y su esposa, María Luisa Paz Candorcia, de A Pedra (Cariño).
La joven pareja tomó rumbo a América como parte de la segunda expedición de nuevos colonos con los que Carlos III había proyectado repoblar la Patagonia argentina. Para ellos, su nuevo destino sólo representaba un lugar en donde poder hacer una vida mejor que la que les esperaba en su tierra. Con ese anhelo se embarcaron hacia el Río de La Plata, posiblemente en un barco portugués, ya que los españoles que habian hecho las ruta entre 1773 y 1779 la habían abandonado para incorporarse a la flota de la Armada española que tomaba parte en la Guerra de la Independencia de los Estados Unidos contra la flota inglesa.
Hasta entonces, los barcos que cubrían el itinerario desde el puerto de A Coruñ eran el San Jorge y San Buenaventura, las corbetas Virgen de los Dolores y Santa Trinidad y la fragata Nuestra Señora del Carmen. En todos ellos, el pasaje compartía espacio con la carga, y aunque sus capacidades estaban entre 73 plazas de la más pequeña de las fragatas y las 294 de la más grande de las corbetas, casi siempre se superaban con amplitud debido a las numerosas personas que deseaban probar fortuna en el Nuevo Mundo. Su cadencia era tan sólo de dos itinerarios al año.
El matrimonio ortegano desembarcó en 1780 en Montevideo en lugar de Buenos Aires por razones que hoy se desconocen. Allí residieron haciendo su vida durante los tres lustros siguientes, hasta que el teniente comandante Manuel Cipriano de Melo y Menezes tuvo que resolver el conflicto que surgido sobre una posible ocupación por parte de los portugueses de la zona norte de Uruguay en su frontera con Brasil. Su idea se concretó en cubrir la franja fronteriza con una serie de poblaciones habitadas por colonos que serían protegidas por guardias y campamentos militares. Siguiendo el consejo del capitán barcelonés Agustín de la Rosa, buscó aquellos lugares que fuesen más seguros y fáciles de defender por el ejército y, sobre todo, en los que hubiese tierras fértiles que pudiesen ser explotadas por sus nuevos pobladores.
Juan y Luisa fueron los primeros colonizadores de uno de esos nuevos asentamientos, a donde se trasladaron en compañía de su hija Manuela Sinforosa Lucía Díaz Paz el 27 de junio de 1795, la fecha que hoy es celebrada como la fundación de Melo. Dos meses más tarde llegarían sus primeros vecinos, a tomaron posesión de las tierras que les asignaron. Las casas de los primeros residentes se fueron construyendo en el lugar que actualmente ocupa la plaza principal de Melo, la Plaza de la Independencia. En ella se encuentra el edificio de la foto de este artículo, levantado en el solar que en su día ocupó la casa de Juan y María Luisa, y en cuya fachada se encuentra expuesta una placa en cuyo texto se da fe de aquel acontecimiento legendario: “Este es el primer solar de la villa, adjudicado al matrimonio, Juan Díaz y Maria Luisa Paz. 1795. 27 de junio 1985”

Por otra parte, hay que señalar que Manuela, su hija, contrajo matrimonio con el que fue el primer alcalde de Melo, José Francisco Núñez de Silva (algunos toman el apellido en portugués Nunes da Silva) con el que tuvo varios hijos. El que más se destacó fue Joaquin Antonio Núñez, que llegó a ser diputado electo al Parlamento uruguayo por el departamento de Maldonado. Como congresista formó parte de la comisión redactora de la primera Constitución del país sudamericano, en 1829, y, posteriormente, fue nombrado ministro de Hacienda.

Tanto Juan como Luisa dan hoy sus respectivos nombres a sendas calles del Barrio Leone en la ciudad de Melo, y su nieto a una de las principales arterias de la capital, Montevideo.
Suárez Sandomingo, José Manuel
Suárez Sandomingo, José Manuel


Las opiniones expresadas en este documento son de exclusiva responsabilidad de los autores y no reflejan, necesariamente, los puntos de vista de la empresa editora


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