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Post hoc ergo propter hoc

viernes, 14 de octubre de 2011
Será porque me acabo de matricular en Derecho, que los latinajos cada vez me gustan más. El de hoy significa “después de, por lo tanto, a causa de”. Se refiere a una falsa lógica por la que cuando un suceso tiene lugar a continuación de otro tendemos a pensar que el primero es causa del segundo.

Por ejemplo, como el gallo canta todos los días justo antes de la salida del sol, la falacia sería pensar que el canto del gallo hace salir el sol. Otra falsedad sería pensar que si el programa de fiestas de San Froilán es “galeguista” y hay gente en San Froilán, el programa de fiestas “galeguista” atrae a gente al San Froilán.

Siguiendo esa lógica, que año tras año utiliza el Gobierno de Lugo, habría que decir que el programa de este año ha sido más bien normalito porque ha venido menos gente, a pesar del tiempo espléndido que hemos disfrutado. Incluso el propio ayuntamiento, que tiende a inflar las cifras tanto como su ego, reconoce menor afluencia de público en esta edición.

En lo musical, que parece ser que es lo que más titulares suele atraer, ha sido más bien corrientito. Los conciertos de Luz Casal, Vetusta Morla y, quién lo iba a decir, Lucía Pérez, han sido los platos fuertes de nuestras fiestas patronales. No es que sean malos, pero tampoco es como para empacharse. En el de Luz Casal, quizás por ser de pago en una época en que nadie maneja demasiado dinero y venimos de las vacas gordas, había más bien poca gente.

Me van a permitir la “traición a mi tierra”, pero para mi gusto hubo demasiadas gaitas. La gaita es un instrumento que, como el clarinete o la trompeta, taladra los oídos si se abusa de ella. Un poco está bien, incluso muy bien, y hay melodías de gaita que no se podrían entender tocadas en otro instrumento, pero cuando uno se pasa 10 días escuchando gaitas sin cesar, por todas partes, solas o con leche, percusión y demás, a todas horas y en todos los actos… resultan un poco cargantes, qué quieren que les diga. Es como lo de los villancicos en megafonía por las calles: muy divertidos un ratito, un coñazo pasado un límite no demasiado alto. Eso sí, lo de poner charangas a todas horas por las calles muy bien. Eso funciona siempre y anima una barbaridad, pero insisto en que algo de variedad instrumental habría venido muy bien.

En el resto de actuaciones, fuera de lo musical, parece ser que en Lugo se nos han acabado los colectivos o personalidades a los que hacer la pelota, porque lo de ir abriendo cada una de la puertas de la Muralla en las fiestas, que era una cosa propia de Lugo porque en otros sitios no tienen puertas que abrir, era una forma de consolar a 10 postulantes a pregonero cada año. He ido a alguna de las aperturas de otros años y la verdad, eran más entretenidas que las cosas esas teatrales que han puesto en estas fiestas, que además de ser menos “de aquí” son más caras, ya que son de pago.

Del tema de los manteros ya ni hablo. A ver con qué cara el señor Orozco pretende hacer cumplir cualquier norma municipal cuando han mirado para otro lado de la forma más descarada durante la fiestas. Lugo se convierte año a año en un megazoco que no tienen nada que envidiar a Túnez o Marruecos, y con menos riesgo de bomba o revolución popular. Sigo sin entender una dejación de funciones de semejante calibre, y tampoco alcanzo a comprender por qué la Federación de Comercio no denuncia a nuestras autoridades por pasar olímpicamente de todo. No me dejan de sorprender las imágenes de los policías paseando entre puestos ilegales y falsificaciones, sin mover una ceja siquiera, o los tenderetes instalados frente a la propia sede de la Policía. Con un par.

En lo político, que tiene su chicha este año, están los abucheos y pitidos a Rubalcaba, Blanco, Orozco y toda la plana mayor del PSOE en las casetas del pulpo. También es digno de mencionar que por primera vez Orozco no haya ido a hacer la ofrenda a Rosalía en el Parque como todos los años, quizás porque no le dejó el BNG (las fiestas son “suyas”, al parecer) o quizás porque prefirió ir a un acto del PSOE, que es mucho más importante que Lugo, dónde va a parar, aunque seas el alcalde de la ciudad.

Orozco ha intentado salir en los titulares en las fiestas, tal vez para contrarrestar la presencia del BNG (¿había mencionado que, por lo visto, las fiestas son “suyas”?), que saca jugo a sus dos concejales y parece que tiene 20 vista la cuota de poder que le otorga el Alcalde. Para salir en negrilla, ha disparado, sorpresa sorpresa, contra Feijoo y apoyado a Bao en su “sugerencia” de que el Presidente de la Xunta no viniera a Lugo en las fiestas. Ahí, sin cortarse.

Feijoo recogió elegantemente el guante y no siguió el mal consejo de un Alcalde que no sabe estar en su papel, sino que se deja llevar por los focos y el titular. El Presidente de la Xunta, a falta de un Orozco institucional que lo recibiera como debe ser, se buscó unos amigos y se vino a tomar el pulpo. Había 2.500 amigos con él, y sin insultos, pitos ni abucheos.
Latorre Real, Luís
Latorre Real, Luís


Las opiniones expresadas en este documento son de exclusiva responsabilidad de los autores y no reflejan, necesariamente, los puntos de vista de la empresa editora


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