Hacia un nuevo orden geopolítico
Mosquera Mata, Pablo A. - viernes, 30 de octubre de 2026
Putin no perdona. Es un nostálgico de aquella URRS. Como agente del KGB sufrió con el desmoronamiento del poder comunista ante la revolución que tuvo como protagonistas al papa Wojtyla y al sindicalista Walesa. La debilidad del sistema fue aprovechado por occidente y el capitalismo. Pero ahora tiene la oportunidad de darles su merecido...
La UE y sus Instituciones están agotadas. Los burócratas han sustituido a los dirigentes honestos y cultos. Hay demasiada ineptitud. No puede perdonar como se han comportado en la guerra inacabada con Ucrania. No puede dejar pasar la oportunidad de como el sistema democrático hace aguas. tal conquista ideológica y de derechos no garantiza el ejercicio real de la ciudadanía. Surgen las legiones de parias entre minorías cada vez más opulentas.
La OTAN que en gran medida depende de USA también está en crisis. El hombre del estropajo en la cabeza es un yanqui que nadie puede tomar en serio, Con sus vaivenes y sus teorías propias de un magnate especulador que sabe como sus declaraciones hacen bajar y subir a los mercados bursátiles creando el mejor de los ambientes para los que saben cómo aprovechas cada coyuntura en el parqué. Es el momento perfecto para devolver a occidente la revolución y empoderarse escogiendo a los nuevos socios y al mismo tiempo frenando a su máximo competidor en la inmensidad de China.
Las capitales de Europa son un polvorín que se extiende mientras los dirigentes y organizaciones socio políticas son incapaces de conectar con las demandas de las gentes. Es la revolución del siglo XXI.
En el reino de España ya tenemos lo necesario para desestabilizarnos. Un gobierno débil. Una oposición que hasta la fecha ha estado acomplejada con esas llamadas de "machismo, fascismo, extrema derecha". Hay elecciones pero puede volver a darse el revolcón si la derecha comete errores de soberbia o de caer en las trampas de no conectar con la realidad social. Por lo de pronto la invasión de Ceuta es imperdonable y ahí siguen las calles de la ciudad española ocupadas por una "chusma de moriscos" que fue avisada pero por numerosas causas no fue tratada por nuestros dirigentes, Algún día sabremos la verdad de cómo fueron los acontecimientos y la no respuesta a los avisos.
Los partidos políticos anti sistema están encantados. Han pasado del ostracismo a ocupar las calles y los informativos. ¡Qué mejor publicidad en campaña electoral para movilizar el voto de sus clientes!.
Los partidos de la izquierda le echan la culpa a las extremas derechas. No se lo creen ni ellos. Pero el ciudadano cada día más enfadado pide orden y mano dura con esos energúmenos que rompen, incendian y roban. Muy pronto surgirá quien establezca que es preciso suspender derechos en nombre de la seguridad. Es la historia del primer tercio del siglo XX en España, cuando en 1933 ganaron las elecciones la CEDA u Lerrux. La declaración de una huelga general contra la oposición es la trampa que abre la espita para no conformarse con el cambio de gobierno que anuncian las encuestas.
El próximo gobierno se va a encontrar con: una deuda insoportable, una contestación encabezada por elementas como Ada Colau e Irene Montero, una partido socialista que deberá desde una profunda crisis superar al sanchismo, pero que no se va a dejar por saberse que frente a la justicia no hay otro refugio que las instituciones que confieren fuero.
El poder judicial es quien todavía sostiene la solvencia pero ya veremos por cuánto tiempo.
Estamos ante la tormenta perfecta que a buen seguro en un oscuro despacho del Kremlin un grupo de tecnócratas afines a Putin han diseñado para toda esa Europa en clara decadencia.
Una vez más y desde la sociedad civil, culta, universitaria, comprometida y solvente, necesitamos héroes y dirigentes, que nos emocionen y nos devuelvan las viejas virtudes del sistema democrático adaptado a los nuevos desafíos tecnológicos y de comportamiento en la economía, pero mejor pronto que tarde. De lo contrario seremos engullidos por la autoridad de nuevos tiranos que nos someterán al nuevo orden mundial.

Mosquera Mata, Pablo A.
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