Opinión en Galicia

Buscador


autor opinión

Editorial

Ver todos los editoriales »

Archivo

UNED Senior Coruña en Lugo

Rodríguez Patiño, Luis Ángel - martes, 27 de octubre de 2026
Una clase magistral con '500 mulleres na arte de Concha Mayordomo'

Hoy vivimos una jornada preciosa en Lugo. 35 alumnas y alumnos de las clases de Historia de la UNED SENIOR de A Coruña, acompañados por nuestro coordinador y tutor Luis Ángel Rodríguez Patiño, tuvimos el privilegio de recibir una gran clase en la Diputación de Lugo, dentro de la exposición "500 Mulleres na arte no 20 aniversario da RMPL por Concha Mayordomo".
UNED Senior Coruña en Lugo
La visita fue guiada por Simón Vicente López, auxiliar del Museo Provincial, que nos hizo disfrutar y entender el inmenso trabajo de Concha Mayordomo. Una exposición que conmemora los 20 años de la Rede Museística Provincial de Lugo. Son 500 dibujos hechos a lápiz, una pequeña selección de una obra gigantesca dedicada a recuperar a mujeres borradas de la historia del arte. Muchas ya fallecidas, otras olvidadas a propósito.

Y nos explicó algunas de ellas:

Empezamos por la primera, una monja, Ende, la miniaturista del siglo X. De ahí a Boccaccio y a Giorgio Vasari, que en su segunda edición ya tuvo que incluir a una mujer, 5 mujeres entre cientos de hombres.

Nos habló de las mujeres que se formaban en los talleres familiares, en el taller de su padre, pero quien firmaba era el padre. Nunca ellas.

UNED Senior Coruña en Lugo Rosario Weiss Zorrilla, nacida en 1814. Su madre era Leocadia, el ama de llaves de Goya, y se dice que podía ser hija del propio Goya. Cuando Goya se exilia a Burdeos por el absolutismo, ella se va también. Muere Goya y vuelve a España sin ser reconocida. Las mujeres no podían ser miembros de pleno derecho de la Academia, pero sí miembros honorarios o académicas de mérito. Ella llegó a ser maestra de dibujo de la Reina Isabel II y una gran grabadora.

Ruth Matilda Anderson. Nace en Estados Unidos, hija de un fotógrafo. La Hispanic Society la manda a Galicia no a sacar fotos de monumentos, sino de lo que ve, de la vida. Desembarca en Vigo con su padre, en el segundo viaje viene con Paquita. Aprendió gallego, en 1919. Hizo un libro, pero solo de A Coruña y Lugo. Un libro de 1939 en inglés que si lo hubiera hecho un hombre estaría editado cien veces y solo hay uno. En su libro hay poemas de Rosalía de Castro traducidos del gallego al inglés y nunca aparece mencionada ella. Como un desprecio a la obra de la mujer.

María Cardarel, la primera en abrir un estudio fotográfico. Le gustaba la música y la pintura, entra en contacto con Manuel Murguía y Rosalía de Castro y le hace la primera foto a Rosalía, después de la de su hija y de Murguía y familia. Lo habitual entonces era un telón de fondo, y se dice que ella misma les pintaba esos telones.

Elena Sorolla, 1895. Hija de Sorolla, con tres hijos. Escogió la faceta más difícil, la de escultora. Y lo consiguió, pero quedó muy eclipsada por su padre. Hoy empieza a recuperarse su nombre junto al de su hermana María Sorolla.

El cambio de identidad fue frecuente. Como Concepción Figuera, 1960, que firmaba como Luis Larmig y tenía un éxito arrollador. A veces firmaba como Concepción Figuera. Tenía que esconderse detrás de un nombre de hombre para vender. Pianista y pintora, como copista en el Museo del Prado en 1872, pero no podían pintar de todo y había salas cerradas para ellas. Estaba de moda copiar a Murillo.

Una artista que sigue viva, Isabel Villar, nacida en Salamanca, estudió Bellas Artes. Con cuadros naïf, representando a mujeres desnudas en jardines como un Edén. Le decían que pintaba cuadros con poca técnica y ella decía que no, que tenía mucha. Se negaba a firmar con inicial y apellidos, como le imponían. Firma con su nombre.

Rosa Chacel, empezó como artista en la Real Academia de San Fernando, quería ser escultora, pero estaba mal visto que una mujer fuera escultora. Acabó siendo una gran literata. Escribió sobre Nikos...

Julia Minguillón, nacida en Lugo, que muy pronto apunta como dibujante. Ser mujer, tener acento gallego y estudiar en un colegio de monjas donde se burlaban por su acento... Se va a Madrid y presenta un busto impresionante y ve que es muy difícil para una mujer ser escultora y se dedica a la pintura. Es la única mujer hasta 1941 que gana la Exposición Nacional. Hacía muchos retratos a familias ricas y no dejaba la escultura, fabricaba monigotes y carritos a escala y en su pintura hace cosas tridimensionales como escultora.

María Luisa Pérez Herrero, nacida en 1898, muy buena paisajista, va al Monasterio de El Paular y gana el primer premio, viajó por toda Europa, cuadros de ella en Venecia, muy valorada por la crítica.

Y Gerda Taro, nacida en Alemania en 1910, por sus ideas tuvo que huir del nazismo a París y conoce a su pareja. Ella fotógrafa junto a Capa, su pareja. Los dos firman como Capa y acuden a la Guerra Civil y se separan para hacer fotos. Las fotos que se encontraron eran cuadriculadas. Murió aplastada por un tanque.

En fin, una clase magistral. Salimos de allí con la sensación de que la historia del arte nos ha robado la mitad de sus protagonistas.

Gracias a la Diputación de Lugo, a la Rede Museística, a Concha Mayordomo por ese trabajo titánico, a Encarna Lago por la coordinación, y a Simón por su cercanía y su sabiduría.

Una mañana para no olvidar.

Luis Ángel Rodríguez Patiño - UNED SENIOR A Coruña
Rodríguez Patiño, Luis Ángel
Rodríguez Patiño, Luis Ángel


Las opiniones expresadas en este documento son de exclusiva responsabilidad de los autores y no reflejan, necesariamente, los puntos de vista de la empresa editora


PUBLICIDAD
ACTUALIDAD GALICIADIGITAL
Blog de GaliciaDigital
HOMENAXES EGERIA
PUBLICACIONES