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Regando las raíces

Silva, Manuel - lunes, 05 de octubre de 2026
Este verano de 20026 tuve la oportunidad de mimar placenteramente a la morriña que tanto me acompaña, viajando a mis raíces para contemplar las carreteras, caminos, currupias y corredoiras por las que tantas veces caminé de niño y adolescente.

También visité la ermita de San Benito, en la que hay una Cruz que muchos feligreses consideran que hace algunos milagros. Yo no sé si, en mi caso, fue milagro o muy buen hacer de los médicos/as. O ambas cosas a la vez. El hecho es que, por si acaso, fui a visitarla, a darle un beso y a echarle unos euros en el cepillo que está empotrado sobre el altar, al pie de la Cruz.

Además, también tengo raíces en el cementerio que rodea la iglesia de San Martín en Moldes, templo que goza de cierto prestigio arquitectónico, pues luce dos puertas románicas del siglo XII. Allí, en su interior, aprendí las primeras lecciones del Catecismo de la Doctrina Cristiana, del famoso Padre Astete. Y allí, en el exterior, reposan los restos mortales de mis padres y abuelos, unos en nichos y otros en tumbas bajo tierra. Allí, entre las tumbas, cuando acudíamos a la catequesis, los niños también jugábamos "as escondidas".

Sin embargo, debo confesar que las raíces más importantes de mis antepasados las riego a diario -esté donde esté-, puesto que sus almas, los maravillosos recuerdos y la inmensa gratitud que de ellos guardo en mi mente y en mi corazón me acompañan permanentemente en todo tiempo y lugar, despierto y dormido..., en mis dulces y felices sueños.

En mi memoria conservo grabado, a sangre y fuego, la frase que Cicerón pronunció hace ya 22 siglos: "La vida de los muertos perdura en la memoria de los vivos". Y sus trabajos, sus fatigas, sus penas y alegrías, el enorme esfuerzo que realizaron para que yo saliera adelante siguen VIVOS, y muy vivos, en mi corazón. Y también me acompaña, como la sombra de mi cuerpo cuando luce el sol, lo que se escucha en el Prefacio de la Misa de Difuntos: "Vita mutatur, non tollitur" (La vida se transforma, no se quita).
Silva, Manuel
Silva, Manuel


Las opiniones expresadas en este documento son de exclusiva responsabilidad de los autores y no reflejan, necesariamente, los puntos de vista de la empresa editora


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