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Batiburrillo

Timiraos, Ricardo - viernes, 02 de octubre de 2026
La lectura y la política
Les confieso que creía que sabía leer, pero ya hace mucho tiempo, antes de los informes Pisa, empecé a dudar cuando leí la ley de Costas que decía que las concesiones administrativas eran improrrogables después de 75 años y comprobé que siempre hay argucias legales para adecuarlas a los intereses de algunos. Las leyes están hechas para ser interpretadas y, sobre todo, incluirles cláusulas o excepciones que permitan adaptarlas a las necesidades de su intérprete. Hoy, transferidas las competencias a la Xunta de Galicia, me recuerda el refrán que dice : cambiarás de capador...Valga un solo ejemplo: Conceder una licencia a un supermercado, por ejemplo, y decir que es un bien social porque crea empleo, es una treta más del mamoneo. Si se instala en terreno privado, también genera empleo. Así que yo, cuando veo estas maniobras, sé lo que se cuece entre interesados.

La escuela
Hablando de leer y educación. No hace falta ser muy inteligente para saber cuales iban a ser los resultados del famoso informe Pisa. La escuela lleva mucho tiempo siendo campo de disputa ideológica buscando rentabilidad política. Por una parte, algunos se han empeñado en considerar a los profesores como maltratadores y han confundido voluntariamente disciplina con anarquía. En este País somos así de extremistas. El punto medio, el equilibrio, requiere sosiego y más respeto de las autoridades hacia quien día a día brega en una ardua tarea. Las reformas educativas, sin contar con los implicados, hay que hacerlas sin tanta carga ideológica, sino con mayor realismo y no convertir la escuela pública en guetos, ni siquiera asistenciales, y dotarlas de medios que puedan servir a las clases trabajadoras para superar la desigualdad que genera una educación clasista. Y eso pasa por una formación sólida, adecuada a las necesidades reales, así como una alimentación sana y abundante. Y sobran papeles y pasatiempos que dificultan un trabajo eficaz. El político de turno, si lee este texto y posee comprensión lectora, entenderá con claridad meridiana mi mensaje. Priorizar eso a tantas banalidades.
Otros políticos han jugado a ser innovadores sin conocer la realidad, y así han vendido la imagen de modernidad con la educación y el plurilingüismo, se les llenaba la boca con el inglés, hasta que se han dado de bruces con la multiculturalidad de niños marroquíes, rumanos, sudamericanos...junto a españoles que hicieron fracasar el proyecto. La realidad desbarata muchos sueños, pero el problema son las víctimas de tantos ineptos. En el caso de Galicia con el gallego, resultaba una obviedad su necesaria incorporación al sistema educativo. El gallego fue el idioma que registró mayor porcentaje de hablantes durante todo el régimen franquista, sobre todo en zonas rurales. Durante un tiempo sufrió el rechazo de una burguesía escasamente culta, así como el ímpetu de unos radicales con poca empatía con el alumnado, hasta que por fin se acabó por imponer la cordura. Las cosas en la vida hay que amarlas, y el gallego es el alma de nuestra cultura. En la enseñanza del gallego es preciso comprender y pacientemente dar clase con amor al niño y al idioma. Yo hoy disfruto mucho oyendo hablar a los niños en un idioma que nuestros padres, erróneamente, despreciaban y que, aunque use pocas veces en mis escritos, tanto amo.

Los deshaucios y el capitalismo
Hablaba de batiburrillo y no puedo por menos de acordarme de los desahucios y del problema de la vivienda. Si en Ibiza, Madrid o Barcelona, por poner sólo tres ejemplos, un funcionario de cualquier tipo ( maestro, enfermera...) o un albañil, camarero o taxista... no pueden vivir porque no se lo permite su sueldo, aquí hay un problema serio. Y de nada vale que la Constitución (art/47) lo ampare, ni que la Ley Antideshaucios ( 3/ 2/ 26) lo diga – La famosa Mari Carmen es un ejemplo-
Lo dicho, la ley siempre tiene excepciones y lleva las de ganar, como acabamos de ver con los depredadores.
El problema es, como siempre, el mismo: la avaricia. Ese buitre desaforado fruto del Capitalismo depredador, que tantos admiradores tiene y a tantas gentes mata. Y ser anticapitalista con mi discurso no me convierte en comunista, ni antisistema... u otros adjetivos parecidos que me quieran atribuir por mi posición. La mía siempre fue la misma: buscar una sociedad más fraterna, igualitaria y justa. Los insultos son una falta de recursos.

Valores
Hubo un tiempo en que los hombres no estábamos obsesionados con el dinero y, aunque trabajábamos y nos pagaban por ello, sabíamos utiizarlo y medirlo para las necesidades de la vida; pero hoy, en esta sociedad vacua, superficial, de espumillón y serpentinas, donde se vive sin pensar demasiado, entretenidos con banalidades y artificios, hemos entronizado el dinero como dios supremo que hasta perdona a estos golfos. Porque detrás de los fondos hay gente que se considera persona y que parece haber olvidado ha olvidado que el amor, la amistad, la bondad, la confianza, el honor, la honradez, la justicia, la libertad, la solidaridad, la paz, el respeto, la responsabilidad y la tolerancia... son valores que han servido a los hombres para la convivencia. Buena quizás fuese una ley antiavaros. Decía Plutarco: "la bebida apaga la sed, la comida satisface el hambre, pero el oro no apaga jamás la avaricia. Y yo añado, pero algunos son tan imbéciles que creen que, con la conciencia que les acompaña, son felices. Os falta, ruines carcomas, disfrazados de seres humanos, la paz que deseamos a vuestras víctimas.
Timiraos, Ricardo
Timiraos, Ricardo


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