Pensar en futuro sin fijarnos en el presente
Vaamonde Rodríguez, Jacobo - martes, 15 de septiembre de 2026
Mientras se nos vende lo eléctrico como el presente y el futuro, hay algo que falta: la electricidad. Parece una contradicción, no lo es.
Para las personas que nos encontrábamos el pasado día 25 de agosto en Mesía, Frades, Ordes, Oza-Cesuras o Abegondo, un corte de luz que se inició en torno a las 16:19h, no solo nos recordó al apagón total sufrido el año pasado, sino que casi lo superó en duración (17 o incluso 20 horas en algunas zonas).
La comarca de Ordes viene acarreando desde hace tiempo numerosos problemas de suministro eléctrico.
Parece más de los años 80 que de la actualidad quedar 6, 8, 10 o incluso 18 horas sin luz. Pero no, ocurre en 2026, y ya no es la primera vez (el pasado junio se registró otro corte en la misma zona que dejó sin luz 6 horas, y hace unos días, también falló el suministro).
Y mientras tanto, una compañía como es UFD, que lleva la red en todo el país, no fue capaz de dar información sobre la avería, ni siquiera a UDESA, la distribuidora de la zona y una de las principales afectadas, puesto que no tenía capacidad para solucionar el problema por sí misma, al carecer de alternativas de suministro, ni tampoco para informar adecuadamente a sus clientes.
Una pestaña en el mapa de incidencias y el continuo trasiego de vehículos de compañías eléctricas por núcleos como el de Visantoña fueron, durante horas, los únicos datos proporcionados por la antigua Fenosa.
Además, resulta de especial relevancia destacar que sobre el Ayuntamiento de Mesía pasan cientos de metros de líneas de media y alta tensión, con el consiguiente impacto ambiental para la zona y también para aquellos propietarios a los que la expropiación del vuelo les dejó sin posibilidad de utilizar sus parcelas para actividades forestales.
Es, cuanto menos, frustrante, ver como tu pueblo se encuentra medioambientalmente dañado por numerosos kilómetros de líneas eléctricas y que estas no sirven para satisfacer las demandas de los vecinos que sufren sus consecuencias.
Algo similar ocurre con el gas. Por dicha zona transcurre un gasoducto y, sin embargo, no es posible utilizar este medio.
Y considero importante señalar algo más: los medios de comunicación se han hecho eco de la noticia relativamente tarde, cuando ya estaba resuelto el problema.
Pero no solo esto, sino que principalmente se señala como afectados a los hosteleros y a quienes celebraban la fiesta, olvidando o dejando en las últimas líneas a las explotaciones ganaderas afectadas y a los vecinos.
No se puede pasar por alto que Mesía y Frades son dos de los principales productores lácteos a nivel provincial, y las vacas no pueden quedar sin ordeñar, puesto que conllevaría un problema de mamitis. Por ello, numerosas ganaderías recurrieron a generadores, con su consiguiente coste y retrasos en el ordeño.
Tampoco se puede olvidar que ayuntamientos de estas características cuentan con muy pocos kilómetros de red de abastecimiento de agua, por lo que la mayoría de las viviendas se abastecen de pozos (que funcionan mediante un motor eléctrico).
Y menos aún el perjuicio económico causado, que en muchos casos nadie acaba pagando.
¿Por qué digo esto cuando existe un portal para reclamar? Pues por varios motivos:
- Se necesita un informe técnico con la evaluación de daños
- A la hora de reclamar pérdidas de alimentos, se solicitan todos los tickets de todos los productos y otras justificaciones.
- No se va a compensar a quienes no pudieron trabajar vía online o asistir a un curso online.
- No se va a compensar por no poder acceder a otros servicios indispensables como el agua.
En definitiva, es muy difícil conseguir una indemnización y esto, acabará llevando a muchas personas a desistir y perder dinero.
Si seguimos así, difícilmente se podrá promocionar el rural como el espacio idílico para vivir., porque: ¿Cual es el motivo para que, pagando lo mismo, una persona de la ciudad y del rural reciban servicios diferentes? Quizás hay que darle una vuelta a este tema, como a otros muchos relacionados con el medio rural, porque de nada vale hablar de futuro cuando no tenemos arreglado el presente

Vaamonde Rodríguez, Jacobo