Carta longa...
Cabada, Pepe - martes, 25 de agosto de 2026
Querido Manuel y Todos:
Hace tiempo que no os doy noticias, pero está todo bien. Sólo la rodilla derecha que no me deja correr como me gustaría, ni siquiera andar sin miedo a tropezar y cair. Pero continuo en el colegio y los domingos ayudando en la parroquia de san Mateos como hace muchos años. Y una curiosidad relacionada con la iglesia de san Mateos y el mundial: como Brasil jugaba en el domingo en el horario de mi misa, adelantamos la misa de las 6 de la tarde para las 3 y media. Pero... Brasil perdió. A España también le tocó jugar durante mi misa. Pero el número de presentes era más o menos la mitad del normal que pasa de 800 personas. Es que los brasileños querían que España ganase y no Argentina. Cuando terminó la misa, un numeroso grupo invadió la sacristía dando-me la enhorabuena por la victoria. Entonces supe que España había ganado por uno a cero.
A mitad del curso, más o menos, los colegios tienen lo que aquí llamamos "recessso", que es unas vacaciones de invierno que duran unas 3 semanas, que este año coincidieron con los últimos juegos del mundial. El invierno empieza el 21 de junio y termina el 22 de septiembre para dejar paso libre a la primavera. Yo fui todos los días al colegio preparando el segundo semestre. Yo suelo pasar por todas las aulas para dar la bienvenida a los alumnos con algunos consejos mezclados con algún cuento, desafío etc. para que este encuentro sea agradable.
Las clases empiezan en febrero. Este año sólo conseguí visitar 10 clases. La culpa fue de las fuertes lluvias que derrumbaron casas y mataron mucha gente en Juiz de Fora y los colegios cerraron, etc... Cuando los colegios volvieron a funcionar, el edificio de nuestro colegio, donde estudian los más pequeños, un total de 435 niños y niñas, fue considerado peligroso por estar cerca de un barranco. Fue necesario traer eses alumnitos y alumnitas para el edifico de los alumnos mayores, que quedó muy apretado. El colegio tiene actualmente 1.703 alumnos, pero ya tuvo más de 2.000 entre los años 2016 y 2121. Hay que recordar que, en Brasil, los alumnos se distribuyen en tres grupos: los que estudian por la mañana, los que estudian por la tarde y los que estudian por la noche. Actualmente no tenemos curso nocturno. Sólo matutino y vespertino.
Por la mañana estudian los mayores, 934 alumnos divididos en 25 clases ("turmas" en portugués), y por la tarde los menores, 769 divididos en 29 clases.
Y ahora, desde el día 12, miércoles hasta el lunes. por lo menos, tenemos las llamadas "feiras de ciencias", en que los alumnos hacen la presentación de los trabajos escolares que hicieron relacionados con la materia estudiada. El lunes es la "Feira das profissões". En esta "feira", profesionales o casi, distribuidos en un espacio bastante grande explican y responden a las preguntas de los interesados. Entre los casi profesionales que van a venir tuve una sorpresa. Una joven de 23 anos que está en el último año de medicina y que fue invitada (no sé por quién) a hablar sobre la Facultad de medicina de la UFJF (Universidad Federal de Juiz de Fora). Ella no estudió en nuestro colegio, pero desde pequeñita venía con su abuela a la misa de nuestro colegio. Un día vino preguntarme si podía ser "coroínha" en mis misas. "Coroínha" es el nombre portugués, por lo menos en Brasil, de los y las acólitos o monaguillo/as. Le dije que sí y muy feliz se juntó a los e las demás, hasta ahora. Pues continúa viniendo a mis misas y ayudando. Ella misma me avisó de que vendría a hablar sobre la Facultad de Medicina.
Un domingo, antes de empezar la misa, en la parroquia de San Mateo, aún en la sacrista, un hombre desconocido se aproximó y después de saludarme se identificó. Era español, de Valencia y diácono, casado con una brasileña. Estuvimos charlando un rato con la gente mirándonos, especialmente para mi, admirados y sonrientes de oír me hablar español. El valenciano me preguntó entre otras cosas, donde yo había nacido. Le dije que en Sabucedo. Y su reacción me sorprendió. "¿El pueblo de los caballos?"
Y con esto pongo fin, con muchos abrazos.
Os quiero mucho y no me olvido de vosotros. Pepe

Cabada, Pepe
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