Riesgos para la salud: cáncer, carreteras y calor
Mosquera Mata, Pablo A. - lunes, 27 de julio de 2026
La salud pública contiene ciencia de lo predecible. Desde hace años permite establecer objetivos para la prevención. Los Planes de Salud corresponden al Ministerio de Sanidad en colaboración con las Comunidades del estado de las Autonomías. Pero tenemos mecanismos que van desde las antenas socio sanitarias a los procesos de epidemiología para disponer guías, protocolos, educación sanitaria y campañas para diagnóstico precoz de aquellos RIESGOS QUE CONOCEMOS Y SEGUIMOS EN SU EVOLUCIÓN QUE ADEMÁS TIENEN MUCHO QUE VER CON NUESTRAS FORMAS DE VIDA, Y EL ENVEJECIMIENTO DE LA POBLACION.
En España, se estima que la incidencia del cáncer alcanzará los 301.884 casos nuevos anuales. A nivel autonómico, las tasas más elevadas de incidencia y mortalidad por cada 100.000 habitantes se concentran en Asturias, Castilla y León y Galicia.
Galicia destaca históricamente por tener una de las tasas brutas más altas de España, superando los 600 casos por cada 100.000 habitantes. Los tumores más diagnosticados en esta área siguen la tendencia nacional: Colon y recto Mama, Pulmón, Próstata, Páncreas... Entre los cánceres que más fallecimientos provocan se encuentran el de bronquios y pulmón, con 23.479 muertes, seguido del cáncer de colon, responsable de 10.610 fallecimientos.
TABACO, ALCOHOL Y CONTAMINACIÓN. Son causas perfectamente detectadas. Llama la atención la lucha contra el tabaquismo, hasta en las playas, tal conducta educacional disminuye en cuanto al consumo de alcohol que colisiona con nuestras costumbres de sociabilidad. Y se convierte en un "nube" en cuanto a la relación con los vertidos industriales y su impacto en la cadena alimentaria. No tengo por menos que señalar una frase muy de nuestra Mariña. "Prefiero morir de cáncer que morir de hambre". Se refiere a la denunciada contaminación de la factoría de ALCOA con sus riesgos físicos (aumento de tamaño y volumen de la balsa de lodos rojos), y químicos (como los vertidos de metales pesados) algunos visibles y otros menos pero perceptibles en la atmósfera y en la desaparición de la flora y fauna marítima.
¡Par diez!. Como cada verano el Director de la DGT se rasga las vestiduras por las muertes en la red viaria. Sigue culpando a la imprudencia y menos a la impericia de los conductores. Rara vez lo hace sobre los puntos negros de las carreteras provinciales como la N-642 carente de señalización horizontal y vertical; o la carretera que une Burela con San Ciprián y mantiene un perverso trazado que produce balsas de agua en las curvas para que nuestros vehículos, en este reino de la lluvia, hagan aquaplaning. En este caso es la Diputación sita en Lugo. Por cierto... ¿cuándo disfrutaremos de una red viaria semejante a las que disponen en Cataluña y Euskadi?. Alguien me contará que sus mandarines son hábiles negociadores que cambian votos en Madrid por infraestructuras por tierra, mar y aire.
Y con o sin discusiones bizantinas. ¡Hace mucho calor!. Las cifras son para preocuparnos y ocuparnos. Galicia suma entre junio y lo que va de julio 94 muertes atribuibles al calor. Y eso que somos la reserva climática del norte. Pero algo está sucediendo. Y esas olas de calor llegan para quedarse. Pero no debemos olvidar tampoco el efecto a la gallega del fenómeno del NIÑO. Calentamiento del agua marina, evaporización, llegada a la atmósfera y regreso a tierra en forma de lluvias torrenciales al finalizar el estío, con desbordamiento de nuestros ríos generalmente poco aseados de obstáculos.
Golpe de calor: Es la forma más grave, cuando la temperatura corporal supera los 40°C. Los mecanismos de sudoración fallan, la piel se vuelve roja, seca y caliente, pudiendo aparecer síntomas neurológicos (confusión, convulsiones o coma). Para evitar estas situaciones, especialmente en niños pequeños y personas mayores, es vital no esperar a tener sed para beber líquidos. Evitar la exposición directa al sol en las horas centrales del día (de 12:00 a 17:00) y reducir el ejercicio físico
Las tres C que nos acechan. Las tres C que impactan en el gasto sanitario y que sería más barato tratar mediante medidas científicas de prevención. Las tres C que deberían vigilarse desde los Ayuntamientos como administración más cercana al ciudadano y sus preocupaciones, amén de la responsabilidad subsidiaria que predican desde las Instancias de la UE y llegan o comienzan en los Concellos.

Mosquera Mata, Pablo A.
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