La pedanía astorgana Murias de Rechivaldo se convierte estos días en escenario de un singular proyecto. Junto a la escultura del Obispo Custodio, una veintena de alumnos procedentes de distintos puntos de España y de varios países europeos trabajan en la construcción de una bóveda modernista inspirada en las obras de Antonio Gaudí, dentro de un taller de bóvedas tabicadas, impulsado por Homo Faber Centro de Formación sobre Oficios Tradicionales.
La iniciativa se enmarca en los actos conmemorativos del centenario del fallecimiento del arquitecto catalán y pretende rendir homenaje a su legado en un zona estrechamente vinculada a su obra gracias al Palacio de Gaudí de Astorga.
Un homenaje a Gaudí en el Camino de Santiago

Durante la presentación del proyecto, el alcalde de Astorga, José Luis Nieto, destacó que esta actuación busca dejar una huella del Año Gaudí también en las pedanías del municipio: "Queremos que este centenario tenga presencia más allá de Astorga y que Murias de Rechivaldo cuente con una obra de arte junto a la escultura del 'Obispo Custodio', recreando el espíritu de las bóvedas que diseñó Gaudí", señaló.
El maestro bovedero y yeseiro Carlos Martín explicó que el objetivo va mucho más allá de esta intervención. El proyecto 'Bóvedas en el Camino' contempla la construcción de una red de bóvedas a lo largo del Camino de Santiago que sirvan como refugios y zonas de descanso para los peregrinos.
Queremos construir bóvedas en diferentes partes del Camino de Santiago, explicó Martín, quien además quiso dedicar esta bóveda de Murias al arquitecto catalán, coincidiendo con el centenario de su muerte y recordando también su experiencia profesional en la Basílica de la Sagrada Familia de Barcelona.
La estructura que se levanta en Murias tiene 50 metros cuadrados y ha sido ejecutada en apenas cinco días por 21 alumnos llegados de Francia, Bélgica, Portugal y diferentes provincias españolas.
La bóveda se construye mediante el sistema de catenarias y su acabado reproducirá las formas orgánicas inspiradas en las escamas y la piel del dragón, uno de los elementos más reconocibles de la estética gaudiniana.
Además de su valor artístico, la construcción tendrá una función práctica. Gracias a los materiales empleados, especialmente la rasilla hueca, ofrecerá un espacio fresco donde los peregrinos podrán protegerse del sol o de la lluvia y descansar durante su recorrido.
Cada una de las futuras bóvedas tendrá un diseño diferente adaptado al lugar donde se ubique. Según adelantó Carlos Martín, la intención es que las próximas construcciones evolucionen hacia otros estilos arquitectónicos, creando un recorrido artístico en el Camino.
Por su parte, el presidente de la Junta Vecinal de Murias de Rechivaldo, Amando Alonso, agradeció que este proyecto haya recalado en la localidad. Destacó que iniciativas de este tipo permiten acercar la cultura y el patrimonio a los pueblos más pequeños y recordó que el tramo de vía en el que se encuentra la bóveda será pavimentado y acondicionado próximamente para integrarlo en el espacio público y mejorar la experiencia tanto de vecinos como de peregrinos.
La bóveda quedará finalizada en los próximos días con la colocación de la decoración de ladrillo, mientras que una segunda fase contemplará el revoco exterior que garantizará su conservación.