Ciudadanos secuestrados
Mosquera Mata, Pablo A. - jueves, 16 de julio de 2026
Los ciudadanos europeos en general y los españoles en particular nos sentimos secuestrados por la infinidad de directrices, reglamentos, normativas, instrucciones, etc de todas las administraciones, europeas, nacionales, autonómicas y locales.
La excesiva reglamentación, en la mayoría de los casos alejada de cualquier rigor científico y basada en políticas ideológicas que nada tienen que ver con los intereses de extractores, productores, distribuidores y consumidores y mucho menos con la conservación y mejora medioambiental.
Hacen que los europeos nos sintamos secuestrados por unas normativas caprichosas, extemporáneas, sin justificación y sin perdurabilidad por su endeble argumentación jurídica y mucho menos beneficiosa para los administrados.
Si a ello añadimos, en el caso de España que está atravesando una etapa de profunda polarización política, mientras el Gobierno de Pedro Sánchez aplica unas prácticas que están debilitando algunos contrapesos y equilibrios institucionales, hace que el debate sea cada vez más intenso por el peligro que encarna la actitud del PSOE de cara a la continuidad de la democracia basada en la Constitución de 1978.
Si a esta situación de control gubernamental, disgregación nacional y presión fiscal añadimos el aumento de la deuda de pública del Estados que ha pasado de 1.210 mil millones de euros en 2018 a 1.723 mil millones de euros en 2026, o sea un incremento de 513 mil millones de euros, hace que nuestra situación haya empeorados considerablemente y nos preguntemos dónde se ha metido tanto dinero, pues una deuda pública no es únicamente una cuestión contable, ya que representa compromisos financieros que deberán afrontar los contribuyentes durante décadas, dado que cada aumento de endeudamiento limita el margen de actuación de futuros gobiernos y de futuras generaciones.
No está justificado este endeudamiento cuando sufrimos los mayores impuestos de nuestra historia y cuando se han recaudado más ingresos que nunca,
A pesar de que los corifeos gubernamentales insisten en proclamar lo bien que va la economía y lo que mejoran los españoles, lo cierto es que las clases populares son cada vez más pobres, las clases medias tienen cada vez menor poder adquisitivo, los jóvenes tienen enormes dificultades para acceder a una vivienda, las mafias y los narcos extienden cada vez más sus redes en España y no hablemos de los indicios recientes de las anómalas conductas del propio gobierno
Si a ello añadimos la ausencia de compromiso y coincidencia entre lo que se propone en los programas electorales y lo que se promete en campaña, prueba más palpable, el actual gobierno encabezado por Pedro Sánchez, que ni siquiera ha sido capaz de aprobar un presupuesto, ni lo aprobará, en lo que va de legislatura.
Hace que los ciudadanos nos sintamos secuestrados por un gobierno que no gobierna y nos hagamos algunas preguntas:
¿Qué han hecho el Gobierno, el Partido Socialista y los adláteres de Sumar con tan ingentes cantidades de dinero, que han recaudado y endeudado?
¿Volarían estos ingentes fondos, con los aviones de Plus Ultra, a paraísos fiscales?
Nunca lo sabremos, pero en todo caso seguimos siendo rehenes de unos gobernantes sin escrúpulos y carentes de toda ética que lo único que les interesa es mantenerse en el poder y su medro personal.

Mosquera Mata, Pablo A.
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