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A de voltas que dá a terra! (3)

Gómez Vilabella, Xosé M. - martes, 11 de agosto de 2026
Del periodista CARLOS FERNÁNDEZ
A Coruña 26/06/2003 07:00 H

"Quizás el capitán general más llamativo de la historia de Galicia, al menos en los siglos XIX y XX, sea Mohamed Ben Mizzián Bel Kasen, nombrado para este cargo a finales de junio de 1953. Había nacido en Guelaya (Marruecos) en 1897 y era hijo de Mizzián el Bueno, jefe moro del Rif, gran amigo de España, que lo envió a la Academia Militar de Toledo, donde ingresó en 1913.Tras una brillante carrera en Infantería, participó en la Guerra Civil con el Ejército de Franco, interviniendo en numerosas acciones y terminando la contienda con el grado de coronel. Tenía, además, la medalla militar individual. Su llegada a A Coruña, con su esposa Fadela Amor y sus hijos, fue objeto de numerosos comentarios, aparte de cambiar los hábitos y costumbres de la guarnición. El Mizzián, que medía casi dos metros, era un personaje simpático y campechano, dando lugar a numerosas anécdotas. Algunas eran falsas, como aquella de que había presentado la ofrenda al Apóstol Santiago, pues ni Franco se lo ofreció (la hizo el capitán general de Ferrol), ni él la hubiese aceptado, dada su religión musulmana y la leyenda del Apóstol Matamoros. Durante su estancia en A Coruña se casó una hija suya, Meriem, con Mohamed Sqali, también conocido como el rey de las alfombras, de la famosa casa Ispaham"
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SOCIEDAD. La curiosa historia del moro Mizziam y sus visitas a Santiago.

Fernando Ramos


31/ENE./15
"En Galicia hubo dos moros muy conocidos: Mudarra, un converso, a quienes los Reyes Católicos nombraron nada menos que Cuadrillero Mayor de la Santa Hermandad, y sobre todo Ben Mizziam, a quien Franco nos mandó como Capitán General de Galicia, cuando esta dignidad militar era de facto la primera autoridad, a todos los efectos, de la región.
Mizziam era musulmán sunita, riguroso en el rito y en el seguimiento del Coram, lo que dio lugar a divertidas situaciones. Por lo pronto, cada vez que, por cualquier motivo, visitaba Santiago de Compostela, las autoridades municipales tenían que tapar con flores todas las estatuas en las que se presenta a Santiago el Mayor bajo la advocación de "Matamoros", fama ganada con su milagrosa aparición en la batalla de Clavijo, lo que le deparó el patronazgo del Arma de Caballería.
Además, la Ofrenda Nacional, el 25 de julio, la presentaba el capitán general del Departamento Marítimo en nombre de Franco, pese a que esta encomienda se reservaba siempre al del Ejército de Tierra.
Conocí a un profesional de hostelería que sirvió como camarero en Capitanía General, y me contó situaciones curiosas. Mizziam, como impone su religión, no consumía carne muerta, sino "matada". Pero como en La Coruña no existía ninguna carnicería bendecida por el Imán, él mismo, personalmente, bajaba a las cocinas a degollar los corderos.
En una ocasión sorprendió a los soldados a su servicio preparándose un cocido y montó en cólera. Los asombrados cristianos temblaban de miedo, dado lo violento de la situación. Pero la ira del moro se aplacó, pese a que ordenó que fueran retiradas de sus cocinas todos los utensilios contaminados por el animal impuro. Los sirvientes tuvieron que llevarse los perolos (y su preciosa carga) a un bar cercano (no iban a tirar el "jalufo", que es como los muslimes llaman al cerdo), para dar cuenta posteriormente de sus manjares. Pero Mizziam tuvo un gesto propio de los militarotes, que alivió el susto inicial.
Puesto a ello, quiso colaborar en el banquete de sus subordinados, y echando mano a la cartera sacó mil pesetas (de los años cincuenta) y les espetó: "Para el vino". En Capitanía se daban espectaculares cenas moriscas, conforme al rito musulmán. Los invitados tenían la obligación de dejar un donativo para los sirvientes. O sea, que salvo tener precaución con el cerdo, los soldados que servían al moro no lo pasaban tan mal.
Una prima mía estudió en Santiago con una de las hijas de Mizziam, y me cuenta que la moza se zampaba bocadillos de jamón con alegría. ¡Alá es grande! Por cierto, no sé si fue ésta, que una de las hijas del ilustre moro se casó con un oficial del Ejército español; pero cuando Mizziam regresó a Marruecos y se puso al servicio de Mohamed V y luego de Hassam II, y fue ministro del Ejército, dejó al marido sin esposa, llevándosela por las buenas (se dijo que fue un secuestro) a la desposada. Franco no dijo nada; pero Muñoz Grandes se consideró ofendido e incluso consideró que era una afrenta al Ejército español y, en consecuencia, casus belli. Pero la morita se quedó en Marruecos y el desolado esposo sin su hurí. Franco pensó que eran cosas del destino.
La joven se había casado por la Iglesia y a escondidas con un capitán jurídico militar sobrino de Martín Artajo, ministro de Asuntos Exteriores. Mizzian invitó a la pareja a Tetuán. Cuando llegaron mandó expulsar al marido y secuestró a su hija a la que obligó a contraer matrimonio con un personaje de cierto relieve en la ciudad de Tánger.

Apadrinado por Alfonso XIII, fue un duro soldado en la Guerra Civil española
Este curioso personaje fue apadrinado por el mismísimo Alfonso XIII, admirado por su vocación militar y fue admitido en la Academia General, donde ingresó con 16 años. Era hijo de un cadí considerado entonces "un moro bueno", es decir amigo de España. Fue un duro soldado en la guerra civil al frente de las tropas marroquíes. En no pocos pueblos andaluces se recuerda la fiereza y violencia de aquellos moros, de infinita crueldad, permitida por sus jefes, lo que no excluía la violación y otras barbaridades.
Cierto no obstante, que cuando se descubrían -generalmente gracias a los corresponsales de guerra extranjeros estas villanías-, los autores eran ejemplarmente fusilados delante de sus propias harkas, unidades de musulmanes.
Curiosamente, en Beni Ensar, cerca de Melilla, en un suburbio de Nador, existe un museo dedicado a este personaje en la casa que le regaló Franco. A pesar de la brutalidad de este personaje el Reino de España envió una representación militar de rango superior a la inauguración de su museo, en cuyo acto se hizo referencia a sus acciones en la guerra civil contra la II República. Cuando el Consejo Supremo de Justicia Militar se dispuso a suprimir a Mizzian su pensión, en definitiva era el jefe de un ejército extranjero, Franco hizo que se le mantuviera. Fue jefe de su ejército y embajador de Marruecos en España y murió en un hospital de Madrid, en mayo de 1975".
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Comecemos cunhas nocións de árabe, sequera sexa para empezar a entendernos.

O saúdo:
A-Salaam Alaykum = Que a paz sexa contigo.
Respondendo:
Wa Alaykum A-Salaam = Que contigo estea a paz.

Invocación cerimonial:
Bismillah = No nome de Alá

Algunhas frases e palabras de uso frecuente, tal que nunha viaxe turística:

A guerra - Jihad.
A loita interna de cada musulmán - Al Jihad
Abraham - Ibrahim.
Adeus - B'slama.
Albaida, ou al-bed - ovos.
Alhucemas - Al Hoceima.
Ammougars - Festas en honor dos santóns.
Ámote - Ana Kanhabbak, Kanmut a'alik.
Arcanxo Gabriel - Yibril.
Argáns, árbores espiñosas e enmarañadas. Precísanse as noces de 30 argáns para extraer 1 litro do seu aceite.
Attar - Unha especie de auga de rosas.
Axudar aos pobres - Zakat.
Ayuno - Ramadán.
Ben - Bikhir.
Benvido - Ahlan wa sahlan.
Bérber, Beréberes. Imaziguen = Orixinarios, na súa maioría, das orelas do Mar Rojo.
Bos días - Sabah el kheer, Sabah el nour.
Boas tardes - Masaa el kheer.
Boas noites - Layla Sa'eeda.
Café con leite - qahwa bi lahlih. (E logo: Kebir, ou Seguer).
Calle, rúa, rue = zankat.
Como estás? - Kidayr?
Como se di? - Kifach katgal?
Como te chamas? - Shu ismuk? Asmitk?
Chámome - Ana ismi.
Chivani - Vello decrépito pero respectable.
Cristiáns e xudeus - Dhímis.
Cuzcuz, ou cous-cous -Sémola cocida ao vapor, con vexetais e cordeiro, polo e pescado.
Dalle, apura, sigue, etc. - Yallah.
De nada - Afwan, Makayn muchkil.
Djajs - polos.
É obra de Allah (cando sucede algo moi bo, ou ve algo ou alguén moi lindo/a - Masha'Allah
El -Huwa.
Ela - Hiya.
Falas árabe? - Katahdar el a'arabía?
Falo árabe, pero pouco - Kanahdar el a'arabía shwia.
Figos chumbos = Takanaita.
Grazas - Shukran.
Haidus - Bailes circulares, un tanto hipnóticos.
Harira - Spa espesa e picante feita a base de xudías.
Kebabs - Pinchos de carne.
Lot -Lot.
L'Opinion, do Istiqlal, sae en francés.
Magrib, ou Magreb = Occidente.
Mahoma, Mohammed - Muhammad.
Mechoui, ou meshui - borrego asado enteiro sobre carbón vexetal.
Mizziana - Auga doce, recollida da choiva.
Moisés - Musa.
Moitas grazas - Shukran jazeelan.
Noé -Noh.
Non - La, ou Men fdlak.
Non o sei - Ma'arafch.
O Corán - Al Qur'an.
Okey, está ben, basta -Safi.
¡Ola! - Marhaba, Ahlan.
Oración - Salat.
Os rezos do musulmán - Salat.
Paz - Salam.
Pecado - Haram.
Peregrinaxe á Meca - Al Hajj.
Por favor - Men fadlak.
Por favor, anóteo = minfadlik.
Pascua de Abraham, ou sacrificio do carneiro = Aïd al Kebir.
Que? - Shno?
Que Deus permita, Se Deus o permite - Insha'Allah.
Que desexa? Que necesita? - Ashno dghiti?
Que é isto? -Ach hadchi?
Que pasa? - Ach kayn?
Que pena, ou que vergoña (usado nunha situación pouco afortunada) - Heshuma, Shuha.
Querida / o - Habibi, habid.
Quero, dame - Bghit, A'atini.
Quérote - Ana Kanhabbak, Kanmut a'alik.
Quizais, pode ser - Yimkin, mumkin.
Rezos do Corán - Salat.
Santuario - Zaouia.
Se Deus quere - Insha'Allah.
Sebta - Ceuta.
Shereefs, descendentes do profeta.
Si - Na'am, eh.
Síntoo, desculpa - Smahliya.
Sit - aceite de argán.
Sopa espesa, picante, a base de xudías, prato típico do Ramadán = harira.
Sukar -Azúcar duro, en pilón.
Tajine - Estofado, a fogo lento.
Tu - Nta.
Ulema, a oración, 5 veces ao día.
Vida miña, ou miña vida - Hayati.
Xaxún - Saum.
Xesús - Isa.

Na globalización do mundo actual cadora é máis necesario saber idiomas, cantos máis, mellor; cultivamos os do aquén do Estreito: portugués, francés, inglés, alemán…, pero, do árabe, se quitamos ao ilustre, xa citado, (hoxe falecido), señor Fórneas, de Sampaio de Arcos, (Castroverde), poucos chegaron a saber algo, nin sequera aqueles quintos das quintas, ¡meus pobres, que en África tiveron sede de todo, menos de idiomas, que lles chegou con castelanizar un pouco, sequera fose para que se risen deles algo menos, no cuartel! Isto que puxen aquí son catro verbas, un pouquiño, coa única intención de que se teña unha noción, tanto dos musulmáns como da súa lingua principal, pois tamén teñen dialectos, segundo que zonas ou países.
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Gómez Vilabella, Xosé M.
Gómez Vilabella, Xosé M.


Las opiniones expresadas en este documento son de exclusiva responsabilidad de los autores y no reflejan, necesariamente, los puntos de vista de la empresa editora


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