Mouros en Castroverde?
As nosas relacións co mundo árabe (musulmán)

É improbable que os musulmáns (árabo-bérberes) chegasen a Castroverde naquela invasión do ano 711. Só pasaron á Península, inicialmente, uns 10.000 bérberes, mandados polos árabes Tarik e Muza, e traían 3.000 cabalos.
Con eses efectivos, as nosas montañas, e maila nosa climatoloxía, pasar do Douro para arriba, como non fose para facer algunha razzia (rapiñadas), resultáballes practicamente imposible. Quedáronse na parte Sur - Centro - Levante, e Atlántica, da Península, ademais das Baleares, terras ás que chamaron Sbania. Quen veu, pero máis adiante, que ese si que estivo en Lugo, camiño de Compostela, onde roubou as campás, foi aquel Al Mansur (Almanzor).
O que foi certo, que aínda vive por aquí algún vello que o recorda, foi que os soldados de Marruecos, (aos que a xente chamaba vulgarmente "mouros", ou "mauretanos", pero iso non é pexorativo nin racista, senón unha referencia á súa cor morena, por non saber distinguir razas e/ou procedencias), daquela ao servizo de Franco, pasaron por Castroverde en Agosto do ano 1936, uns a pé, e outros andando.
Tanto beberon polo camiño, ¡auga, que non viño!, que secaron a nosa Fons Sacrata, ¡e que ben lles pintou aquela auguiña despois de tanta camiñada! Dende a Fonsagrada dirixíronse, sen atopar resistencia, ás Grandes de Salime, que foi o inicio da ¿Liberación? ástur naquela incivil recén iniciada.
En calquera caso, as relacións co actual Marrocos, eses veciños do Sur, son intensas, aínda que non sempre satisfactorias. Iso ademais de que agora hai moitos marroquís traballando en España, principalmente no que foi a súa Sbania.
Na globalización do mundo actual cadora é máis necesario saber idiomas, cantos máis, mellor; cultivamos os do aquén do Estreito: portugués, francés, inglés, alemán..., pero do árabe, se quitamos ao ilustre, xa falecido, señor Fórneas, de Sampaio (Castroverde), poucos chegaron a saber algo, nin sequera aqueles quintos das quintas, ¡meus pobres, que en África tiveron sede de todo, menos de idiomas, que lles chegou con castelanizar para que se risen deles algo menos, no cuartel!
Isto que poño aí adiante son catro verbas, un pouquiño, coa única intención de que se teña unha noción, tanto dos musulmáns como da súa lingua principal, pois tamén teñen dialectos, segundo que zonas ou países
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Agradecemento recíproco: O meirande dos amigos de Don Hermenegildo. Non se pode falar do Magreb desde a Coruña, ¡e desde Santiago, menos!, sen evocar ao ¿noso? Capitán General da 8ª Región.
De Mizzián dixeron os seus biógrafos:
"En la batalla por la toma de Madrid fue herido en los combates de la Ciudad Universitaria. Ascendido a Teniente coronel pasó a la columna gallega de invasión de Oviedo. En 1938, ya como Coronel y al mando de la 1ª división de Navarra tomó parte en la batalla del Ebro y en la campaña de Cataluña.

Al acabar la Guerra Civil, el general Franco le nombró comandante general de Ceuta. En 1953, es ascendido a teniente general y se le destina al mando de la Capitanía General de la VIII Región Militar gallega. En 1955 fue nombrado Capitán General de Canarias, su último destino en el Ejército Español.
Se le mantuvo incluso su sueldo cuando, en 1956, pidió la baja voluntaria en el Ejército para regresar a un Marruecos que acababa de alcanzar la independencia, para allí organizar sus Fuerzas Armadas.
En Marruecos ocupó primero el puesto de inspector de las Fuerzas Armadas Reales y en 1957-58, junto con el futuro rey Hassan II, protagonizó la despiadada represión de la sublevación del Rif, cuyos habitantes rebeldes fueron bombardeados con napalm.
En 1964 fue nombrado ministro de Defensa y el 22 de febrero de 1966, Hassan II le envió como embajador de Marruecos a Madrid, según se dijo, en "un gesto de buena voluntad de acercamiento a España". En 1970 volvió a formar parte del gobierno como ministro de Estado y el 17 de noviembre de ese año fue ascendido a mariscal, convirtiéndose en el militar de más alta graduación del ejército marroquí.
Casado en 1925 con Fadela Amor, tuvo siete hijos, seis niñas y un varón, Mustafá que estudió en la Academia de Artillería de Segovia y que murió en un accidente. De sus seis hijas, dos de ellas terminaron casadas con militares, una con quien, en 1971, fue ejecutado por encabezar un intento de atentado contra Hassan II, y la otra, casada en secreto con un militar español, sobrino del que fuera ministro de Asuntos Exteriores Alberto Martín Artajo. Esta boda provocó las iras de Mizzian, musulmán convencido, ya que para llevarla a cabo la hija había de convertirse a la fe católica. Para impedirla planeó secuestrar a su hija, que se hallaba refugiada en Valladolid. Con tal fin, convenció a la pareja para que viajasen a Tetuán con el fin de reconciliarse. No obstante, en el mismo aeropuerto un oficial, siguiendo instrucciones suyas, retuvo a la hija y expulsó al novio.
Este incidente provocó hondo malestar en la oficialidad española, pero Franco hizo oídos sordos a la protesta y al escrito que le dirigió el novio. En cambio sí intervino para impedir que prosperara la propuesta de retirada, formulada por el Consejo Supremo del Ejército, de la paga española que Mizzian aún percibía tras pasar a las órdenes de Mohamed V.
El 27 de marzo de 1975, aquejado de una grave enfermedad es ingresado en el Hospital General del Aire donde falleció el 1 de mayo siguiente, siendo sus restos trasladados a Marruecos.
¿Cuál era el origen de esa amistad inquebrantable entre Franco y su oficial rifeño, uno de los pocos allegados que no necesitaba pedir cita para visitarle en el palacio de El Pardo? La respuesta figura en algunos documentos desempolvados en Melilla por José Marqués, un gran aficionado a la historia: Mizzian salvó la vida de Franco.
"Nada más tener noticias del inicio del alzamiento, la tarde del 17 de julio del 1936, Mizzian se dirigió con su tábor hacia Melilla, donde los rebeldes estuvieron inicialmente en minoría. De camino a la ciudad, asistió al final del primer enfrentamiento de la Guerra Civil Española: el asalto de tropas de Regulares 2 a la base de hidros del Atalayón, donde un pequeño número de oficiales afines al Frente Popular, encabezados por el jefe accidental de la base, el capitán Virgilio Leret, se opusieron por las armas al golpe de Estado. Leret se rindió tras un breve tiroteo, en el que murieron un sargento y un soldado, y fueron fusilados él y toda su guarnición".
-.- Gómez Vilabella, Xosé M.