Epistolario de Lino Novás Calvo con José Antonio Portuondo Valdor (1944-1945)
Rivero, Manuel - lunes, 06 de julio de 2026
Desde o día 25 de maio de 1944 ata o día 6 de abril de 1945, Novás envioulle 7 cartas a Portuondo.
Nesta correspondencia, encontramos ampla información, tanto persoal como profesional de Lino, que a modo de círculos concéntricos, xiraban sobre o mesmo eixo: paternidade; selección de contos cubanos para a colección Austral de Espasa Calpe, ademais, dunha preocupante tendencia a alza, dos estados de ánimo de Lino, que semella, que cada vez son máis recorrentes, de diferente sintomatoloxía e con máis intensidade.
"[La Habana] 25-5-44.
Querido José Antonio:
Acabo de recibir de Espasa, Buenos Aires, el encargo de hacer una selección de cuentos cubanos para la colección Austral. Es un chance1 que conviene aprovechar.
Sin embargo, no creo que yo sea la persona indicada. Tú eres el hombre. Ofrecen 100 pesos por el trabajo (...) Te puedo enviar los materiales que tengo y otros que te hagan falta. (...)
Ahora, esto lo quieren rápidamente. Contéstame por aéreo enseguida diciéndome si aceptas y cuándo podrás tenerlo terminado (...)"2
La Habana, 10-6-44
Querido Portuondo:
Diez días después de escribirte yo una carta recibo otra tuya que no es contestación de aquélla.
Te decía en aquella carta que Espasa de Buenos Aires me encargó una antología de cuentos cubanos para la colección Austral. Ciento setenta y seis páginas como máximo. Creo que tú eres el que debes hacerla. Pero corre prisa porque hace tiempo que llegó el encargo. (...)
Pronto les escribiremos largo y tendido, pero déjame pasar estos tiempos de crisis, que se acercan. Estoy fatigado, irritado, y sobrecargado de trabajo. Herminia va bien, acercándose a la meta3. (...). Contesta pronto (...) lo que paga Espasa por la antología son 100 dólares. Sin más derechos ni deberes"4.
"[La Habana] julio 31-1944
Querido José Antonio:
En efecto, no te escribí porque he pasado y estoy pasando momentos que a nadie le deseo5. Vino prematura. Todavía estamos de médicos y análisis y radiografías, y sin saber a qué atenernos. Y no tengo mucho humor para escribir. Bastante es tener que hacerlo, en medio de esta angustia, para ir viviendo.
Sobre la antología: eso es ahora cuestión exclusivamente tuya. Yo no me meto en nada. Te mandaré los materiales que me pidas, pero yo no elijo"6.
[La Habana] Septiembre 23, 1944.
Querido José Antonio:
Acabo de recibir de Espasa un apremio por la antología. ¿Qué pasa? Hay que meterle mano enseguida. Dime lo que te falta y te lo mando. (...)
Espasa me dice: "Por la índole de la colección a que se destina la antología, debe excluirse todo lo que presente aspecto político o temas y expresiones de lenguaje crudo; cada cuento deberá ir precedido de una breve nota biográfica y de presentación" (...)
Nuestra niña sigue mejor. Estamos, sin embargo, muy preocupados, con mucho trabajo (...) pero vamos tirando. Siempre hay alguna compensación. Lo que me angustia, fuera de la niña, es que no puedo trabajar "en lo mío". Tengo chances [oportunidades] de publicar, pero no tiempo para hacer"7
"[La Habana] 10 de Octubre de 1944.
Querido José Antonio:
Salió tu artículo "Four Cuban Novelistts", en el número de verano (Summer, 1944) (...) Puedes pedirlo a University of Oklahoma (No me parece que debas dejar a Espasa el quitar nada del libro; creo que debes ajustarte a las páginas que te pidieron y mandarles el libro completo y bajo tu entera responsabilidad. (...) Pídeme concretamente lo que te falta. Debes apresurar la terminación del libro.
Hoy es el último día de la era Batistaurus8, mañana empezaremos la era Grausaurus9, Por tanto, no es tiempo de escribir de cosas menores"10.
[La Habana] 24 de enero de 1945.
"Querido José Antonio:
Tienes que perdonarme mi morosidad en escribir. Siempre me pasa lo mismo. Lo dejo de un día para otro en espera de mejor humor, y cosas frescas e importantes que decir. Pero en mí ya todo se va tornando rancio. Lucho contra la amargura, pero ella me invade una y otra vez. En los últimos tiempos se ha agravado. Se repiten las crisis de angustia, desaliento y lo peor de todo- , un miedo difuso y complejo, motivado por causas complejas. (...)
Hace mucho tiempo que no hago nada. No puedo pensar sino en nuestra inseguridad, nuestros nervios, nuestro desamparo y, sobre todo, nuestra niña, que no acaba de cobrar cuerpo y fuerza. En fin....
¿Cómo va esa antología? Tengo el temor de que no has puesto suficiente empeño en ella (...) Hace falta que empieces a depurar con valentía y justicia las letras cubanas. (...) Te compadezco en ese hervidero de intelectuales, sobre todo los de allende los mares. No los quiero, ni en pintura, ni en imagen.
Muy bueno tu trabajo sobre Reyes, pero no hablé de él con nadie, pues vivo muy aislado y sumergido en mis problemas"11.
[La Habana] 6 de abril 1945.
"Querido José Antonio:
(...) Haré la crítica que me pides aunque sobre poesía no hay nada escrito, ni se puede escribir nada. Y no digas que estoy siempre mohino12. A veces estoy de buen humor. Pero el humor se me seca pronto y sin él, me falta el lubricante, y no puedo hacer nada, sino salvo lamentarme. (...)
Vi tu foto (...) me dicen que estás flaco, (...) Yo estoy hecho un hilo, pero no importa. Mi niña va mejor. Hace calor, y yo lo siento porque me doy cuenta que lo siente ella. Quiero escribir, pero me falta aliento y lubricante y espacio y tiempo. Tengo miedo un miedo oscuro y vago- y, no sé cuántas cosas más"13.
NOTAS:
1. La palabra chance en el habla popular cubana, al igual que en gran parte de América Latina, es un anglicismo derivado del inglés chance, que significa oportunidad, ocasión o posibilidad.
2. Laberinto de fuego, p. 101.
3. Fai alusión ao embarazo, da súa primeira filla, que estará próxima ao parto.
4. Laberinto de fuego, p. 102.
5. Hemilce Novás del Portal.
6. Laberinto de fuego, pp. 102-103.
7. Laberinto de fuego, p. 104.
8. Mandato de Fulgencio Batista (1940-1944).
9. Mandato de Ramón Grau San Martín (1944-1948).
10. Laberinto de fuego, pp. 104-105.
11. Laberinto de fuego, pp. 105-106.
12. mohíno/a se utiliza para describir a una persona que está triste, disgustada, melancólica o malhumorada.
13. Laberinto de fuego, pp.106-107.

Rivero, Manuel