Ayatolás
Silva, Manuel - lunes, 29 de junio de 2026
La semana pasada volví a tener otro sueño estrafalario. En este caso, soñé con los Ayatolás que gobiernan o 'mal-gobiernan' en Irán, por más que en árabe su nombre, Ayatolá, signifique "señal de Dios".
Soñé que un ayatolá me aseguraba que habían dado órdenes para que se abrieran de par en par las puertas del estrecho de Ormuz y que ya todo el mundo podía respirar tranquilo porque todos los petroleros ya podían navegar por allí y, por tanto, quien necesitara petróleo ya lo podía consumir más barato.
También me dijo que las leyes abusivas contra las mujeres habían sido abolidas: las que obligaban a llevar velo para tapar cabeza y cabellera, así como ponerse ropa con la que ocultaran sus brazos y sus piernas. Las que no cumplieran estas leyes, podían ser detenidas y torturadas, sufrir latigazos, multas e incluso prisión. Y, por supuesto, necesitan permiso de sus maridos para muchas cosas, como, por ejemplo, salir al extranjero.
Me subrayó, así mismo, que habían sido abolidas las leyes contra los homosexuales, puesto que los ayatolás consideran muy grave la homosexualidad y los castigan con latigazos, cadena perpetua e, incluso con la pena de muerte.
En definitiva, que habían tenido una reunión para acordar todo esto, que también incluye declarar que van a poner en marcha un régimen absolutamente democrático, como puedan ser los más democráticos del mundo.
Al final del sueño, sentí como una manaza se ponía sobre mi hombro y que su bocaza me susurraba al oído: "Que Dios (o Alá) nos pille confesados. Tú estás loco, pues sólo sueñas locuras". Al volver la vista atrás, en mi sueño me pareció ver que era Donald Trump. Y esto me dio tanto miedo que me desperté inmediatamente. Y mis ojos echaron unas lágrimas.
Y aún sigo asustado.

Silva, Manuel
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