Un viaje por la Astorga Modernista
Del Río, Alfonso - martes, 23 de junio de 2026
El Ayuntamiento de Astorga ha puesto en marcha una nueva propuesta para vecinos y visitantes: una ruta que invita a recorrer y descubrir el patrimonio modernista de la ciudad, una arquitectura que va mucho más allá del conocido Palacio de Gaudí.
La iniciativa pone el foco en una etapa clave de la historia astorgana, cuando la ciudad vivió una profunda transformación económica y social entre finales del siglo XIX y comienzos del XX. La llegada del ferrocarril, el crecimiento de industrias como las fábricas textiles, harineras, tenerías y especialmente las vinculadas al chocolate y las mantecadas, impulsaron una época de prosperidad que quedó reflejada también en sus edificios.
El auge del comercio, la banca y la aparición de nuevos servicios como el alcantarillado, el abastecimiento de agua, el alumbrado público o la red telefónica ayudaron a consolidar una imagen de ciudad moderna. En ese contexto nació un conjunto arquitectónico que hoy forma parte esencial del paisaje monumental de Astorga.
Además, la ruta cobra un significado especial este año, cuando se conmemora el centenario de la muerte de Antonio Gaudí, el arquitecto que dejó en la ciudad una de sus obras más reconocibles y que convirtió a Astorga en una parada imprescindible para los amantes del modernismo.
El Palacio de Gaudí, el gran símbolo modernista
El recorrido tiene como protagonista al Palacio Episcopal, la obra más famosa del modernismo astorgano. Encargado por el obispo Juan Bautista Grau Vallespinós a Antonio Gaudí tras el incendio que destruyó el antiguo palacio en 1886, comenzó a construirse en 1889.
El proyecto quedó paralizado tras la muerte del obispo en 1893 y fue finalmente terminado en 1913 por el arquitecto Ricardo García Guereta.
Gaudí imaginó un edificio entre castillo, palacio señorial y templo gótico, mezclando referencias románicas, mudéjares y góticas con su inconfundible sello creativo. El granito, la pizarra, la cerámica vidriada y las vidrieras forman parte de una construcción cargada de simbolismo.
Desde 1963 alberga el Museo de los Caminos, que reúne importantes piezas de arte e historia religiosa de la diócesis.
Casa Elsa, la huella de la electricidad en la ciudad
Junto a la muralla y cerca de la antigua zona de expansión urbana ligada al ferrocarril se encuentra la Casa Elsa, construida en 1920.
El edificio fue sede de la Eléctrica Leonesa Sociedad Anónima, una de las primeras compañías encargadas de suministrar energía a Astorga y a sus industrias durante una etapa de crecimiento.
Su fachada destaca por los arcos rampantes y una galería acristalada de madera con formas ondulantes, elementos que muestran la evolución del modernismo hacia una arquitectura más sobria. Reformada en 2001, desde 2007 es sede de la Junta Profomento de la Semana Santa de Astorga.
Casa Granell, el lujo de la burguesía chocolatera
Entre 1910 y 1915 nació la Casa Granell, una de las construcciones modernistas más destacadas de Astorga. Fue diseñada por Antonio Palacios Ramilo para el industrial chocolatero Heriberto Granell Carro.
El edificio refleja la fuerza económica que alcanzaron algunos empresarios locales gracias a la industria del chocolate. Su torre con tejado de pizarra, la galería semicircular con vidrieras vegetales, los medallones y los detalles inspirados en la naturaleza convierten su fachada en una de las más llamativas de la ciudad.
La vivienda permanece actualmente como propiedad privada y no es visitable en su interior.

Del Río, Alfonso
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