Magnifica humanitas
Silva, Manuel - lunes, 15 de junio de 2026
El Papa León XIV ha publicado su primera encíclica -Magnifica humanitas- el pasado 25 de mayo, coincidiendo con el 135 aniversario de la RERUM NOVARUM, de León XIII.
En la 'Rerum novarum', León XIII expuso, a finales del siglo XIX, la doctrina social de la Iglesia en el momento álgido de la revolución industrial, frente a la cual el Papa defendió con contundencia, entre otras cosas, los derechos de los obreros, así como el derecho de todos los trabajadores a un salario justo.
Pues bien, ahora, en la era de la Inteligencia Artificial y del gran avance de las redes sociales y plataformas digitales, el Papa Prevost subraya que estos avances tecnológicos pueden ser una herramienta valiosa si están al servicio de la Humanidad, y el ser humano ocupa siempre el centro. Y, a la vez, advierte de los paralelismos entre la tragedia histórica de la esclavitud tradicional y las amenazas emergentes de nuevas esclavitudes digitales.
Insiste en la necesidad de "desarmar la Inteligencia Artificial", lo que significa que tanto la IA, como toda la tecnología deben ponerse al servicio de la Humanidad, de todos los seres humanos, especialmente de los más vulnerables, y NO al servicio de las guerras, ni a las órdenes de unos pocos prepotentes y desalmados, que la utilizan, exclusivamente, sin escrúpulos y sin ética ni moral para conseguir riqueza, prestigio y poder. El Papa también avisa del impacto negativo que la IA y las redes sociales puedan producir en los jóvenes.
Todos conocemos los efectos sumamente dañinos de las drogas como, entre otras, la cocaína, la heroína o el fentanilo, pero, a mí, personalmente, también me da mucho miedo ver a niños de 8 a 11 años 'enganchados' a Internet a través del móvil o de una tablet. Y miedo me dan también los adolescentes, de 12 a 18 años, embarrándose dócilmente en la inmensa basura y porquería que abundan en las redes sociales que, además de ofrecer contenidos útiles, prácticos e interesantes, también nos 'regalan' muchos bulos y mentiras, pornografía y abusos sexuales.
Creo que tanto las administraciones públicas, como los padres, profesores y los mismos abuelos tenemos la ineludible obligación de redoblar nuestros esfuerzos en estos tiempos de tantos avances científicos y técnicos para que nuestros hijos, nietos y alumnos crezcan sanos, cultos y libres, y no se vean 'prisioneros' de tantas cárceles que, aunque no se vean sus barrotes, sí se ve con toda claridad que anulan toda esperanza de dignidad y libertad.
Personalmente, creo que nunca como hoy hemos tenido a nuestro alcance unos medios tan potentes y extraordinarios y que, por ello, se hace necesario que aprendamos a utilizarlos para mejores y más altos fines, al objeto de construir o reconstruir un mundo un poco más habitable.
Creo que NO debemos entregar el poder al "Gran Hermano" electrónico ni, como papanatas, 'dar audiencia' a quienes nada tienen que decir.

Silva, Manuel