El Palacio Episcopal de Astorga ha sido escenario este jueves de un acto cargado de simbolismo con el descubrimiento de una nueva escultura en sus jardines, dedicada al obispo Juan Bautista Grau y Vallespinós. La obra, firmada por el escultor Amancio González, se integra en el programa del Año Gaudí 2026, que conmemora el centenario del fallecimiento del arquitecto Antoni Gaudí, y es la primera de las tres esculturas previstas, que se completarán con homenajes al arquitecto catalán y a Pío Gullón.
Recepción institucional a la alcaldesa de Reus

La jornada ha comenzado con una recepción oficial en el salón de plenos del Ayuntamiento de Astorga, donde el alcalde, José Luis Nieto, ha recibido a la alcaldesa de Reus, Sandra Guaita, en el marco del hermanamiento entre ambas ciudades vigente desde 1988. Ambos representantes han mantenido un encuentro institucional con intercambio de regalos.
En este contexto, el alcalde de Astorga ha subrayado los vínculos históricos, culturales y humanos entre ambas ciudades, unidos especialmente a través de las figuras del obispo Grau y Antoni Gaudí. Ha destacado la relación entre ambos como origen del Palacio Episcopal de Astorga, considerado una de las grandes obras del modernismo fuera de Cataluña, y ha defendido el hermanamiento como un puente de futuro para la cooperación cultural y turística.
Por su parte, la alcaldesa de Reus ha destacado la importancia de la cultura como herramienta de unión entre territorios y ha reivindicado la figura del obispo Grau como un personaje visionario, clave para el legado de Gaudí en Astorga. También ha puesto en valor la continuidad del hermanamiento y la necesidad de seguir fortaleciendo los lazos entre ambas ciudades.
Descubrimiento de la escultura del obispo Grau
Tras la recepción, las autoridades se han trasladado al Palacio Episcopal, donde ha tenido lugar el acto central de la jornada: el descubrimiento de la escultura dedicada al obispo Grau.
El acto, que reunió a numerosas autoridades civiles, militares y eclesiásticas de la ciudad, la provincia, la comunidad autónoma de Castilla y León y el Gobierno de España, reflejando el alcance institucional y cultural de este homenaje, estuvo amenizado por músicos de Astorga y congregó a numerosos vecinos.
El director del Palacio, Víctor Murias, ha abierto el acto dando la bienvenida a los asistentes y agradeciendo la presencia de autoridades y público. Ha destacado que no se puede entender a Gaudí sin el obispo Grau, al considerar que el prelado inspiró tanto su dimensión creativa como su espiritualidad. Murias ha subrayado la relación de amistad, confianza y admiración mutua entre ambos, que permitió la gestación de una obra arquitectónica de alcance universal.

Ha explicado además la fuerte carga simbólica de la ubicación de la escultura, situada entre el Palacio Episcopal y la Catedral, los dos espacios que marcaron la vida del obispo en Astorga. La figura aparece representada en actitud de oración, con la mano extendida hacia el futuro, como símbolo de visión y legado.
Murias ha agradecido expresamente al escultor Amancio González su capacidad para captar no solo la imagen, sino también el "espíritu sereno y visionario" del obispo, así como la colaboración de instituciones y entidades implicadas en el proyecto.
El diputado de Cultura, Emilio Martínez Morán, ha señalado la relevancia del Año Gaudí como una efeméride de alcance internacional y ha puesto en valor la colaboración entre Reus y Astorga como ejemplo de cooperación cultural. Ha destacado la importancia del obispo Grau como figura histórica vinculada al desarrollo del legado de Gaudí en la provincia de León y ha subrayado el papel del escultor como parte esencial del éxito del proyecto.
Por su parte, el viceconsejero de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio de la Junta de Castilla y León, Rubén Rodríguez Lucas, ha destacado el papel de Grau como impulsor del talento al confiar en un joven Gaudí.
Lucas ha subrayado que ese gesto visionario permitió a Astorga contar con una de las obras más singulares del arquitecto fuera de Cataluña y ha defendido el patrimonio como motor de desarrollo territorial, cultural y económico. También ha puesto en valor el peso patrimonial de Castilla y León como una de las comunidades con mayor concentración de bienes culturales reconocidos a nivel internacional.
El subdelegado del Gobierno en León, Héctor Alaiz, ha agradecido al Ayuntamiento de Astorga y al Obispado su invitación al acto y ha destacado el carácter histórico y cosmopolita de la ciudad. Ha definido al obispo Grau como una figura de visión y sensibilidad, clave para entender la llegada de Gaudí a Astorga y la construcción del Palacio Episcopal, al que ha descrito como una obra que trasciende lo monumental para convertirse en símbolo cultural y espiritual. Ha subrayado además la importancia de aquella decisión tomada a finales del siglo XIX de apostar por un arquitecto entonces desconocido, cuyo talento acabaría siendo universal.
La alcaldesa de Reus, Sandra Guaita, ha reforzado la idea del obispo Grau como nexo entre ambas ciudades y ha subrayado su papel determinante en la llegada de Gaudí a Astorga. Ha puesto en valor la simbología compartida entre ambas ciudades, mencionando incluso la rosa de Reus como elemento identitario presente en la base de la escultura, y ha defendido que este tipo de proyectos refuerzan los lazos históricos y culturales entre territorios. Ha reivindicado el hermanamiento como una relación activa desde 1988 que debe seguir fortaleciéndose a través de la cultura y el patrimonio.
El alcalde de Astorga, José Luis Nieto, ha cerrado las intervenciones institucionales destacando la profunda huella del obispo Grau en la ciudad. Ha subrayado su perfil como hombre de fe, cultura y sensibilidad social, así como su papel clave en la llegada de Gaudí a Astorga. Ha definido la relación entre ambos como una amistad basada en la admiración mutua y la visión compartida, y ha señalado que la escultura no solo homenajea a una figura histórica, sino que invita a reflexionar sobre el valor de quienes construyen comunidad y legado. Ha agradecido a todas las instituciones implicadas, al escultor y al director del Palacio su trabajo en la iniciativa.
Finalmente, el administrador diocesano, FranciscoJavier Gay, ha procedido a la bendición de la escultura. En su intervención ha reflexionado sobre la relación entre fe, arte y patrimonio, subrayando que no puede entenderse la obra de Gaudí sin el obispo Grau ni su legado sin su dimensión espiritual. Ha defendido que el Palacio Episcopal es una obra profundamente vinculada a la fe y ha invitado a "volver la mirada hacia Dios" como origen último de este patrimonio cultural y artístico.