Parece que están de moda los folloneros, que no son otra cosa que agitadores sociales que buscan salir en la tele montando numeritos e insultando y burlándose del prójimo, cuando les deja o está en inferioridad de condiciones. Se hacen pasar por periodistas y hay políticos que les acreditan incluso en aquellas instituciones en las que la gente presumía antiguamente de ser docta y educada. Estos acosadores suelen ser jóvenes fornidos y se distinguen porque saltan al ruedo de la información como si fuesen toros bravos dispuestos a empitonar no solo a políticos sino también a sus familiares o a quien sea. Los medios para los que dicen trabajar suelen ser digitales de escasa repercusión y eso sí, algunos tienen padrino o paraguas que no solo les protege, además les azuza y les ríe la gracia que no tienen.

Hay dos que sobresalen por sus maneras de acosar y porque se han entrenado para llegar hasta el límite legal en sus actuaciones.
Uno es un tal Vito Quiles, al que Tellado llamó valiente, después de que se comportara como un acosador maleducado, en una cafetería, con la mujer del presidente del Gobierno, Begoña Gómez, que estaba tomando un café con dos amigas. Las imágenes las vimos todos y esta no fue su primera acción. Otro día entrevistó a una niña discapacitada, aprovechando que estaba sola y en silla ruedas, para posteriormente mofarse de ella. Ayer le vi frente al Tribunal Supremo saludando con mucho afecto al corrupto de Aldama, que le correspondió con un fuerte apretón de manos y una cariñosa caricia en la cara. Podría contarte mas "hazañas" de este caballo desbocado, pero me da asco el tipo.
El otro elemento del que hablan incluso los tertulianos nació en Camerún y reside en España. Su nombre de guerra es Bertrand Ndongo y está acreditado como redactor de "Periodista Digital" en el Congreso de los Diputados. Ayer mismo pude ver un video de la rueda de prensa que estaba ofreciendo la diputada Aina Vidal, como portavoz adjunta de Sumar. Frente a ella estaba sentado este agitador, riéndose y boicoteando a quien precisamente había solicitado a la Mesa de la cámara baja "que les retiraran la acreditación a los pseudoperiodistas que incomodan, agreden y hacen imposible que el trabajo transcurra de forma normal". Cuando Aina Vidal terminó su intervención, Ndongo la llamó "idiota", en alto y para que lo escucharan todos los presentes.
Estos acosadores son activistas de extrema derecha y prestan sus servicios a partidos políticos con representación en las instituciones, que les pagan desde los ayuntamientos y comunidades donde gobiernan mediante subvenciones a sus medios. Hace unos días el ayuntamiento de Calviá (Mallorca), gobernado por el Partido Popular mediante pacto con Vox, donó casi diez mil euros al digital de Vito Quiles en concepto de publicidad.
No voy a estas alturas de mi vida explicaros en que consiste el periodismo porque lo sabéis de sobra. Desde luego estos acosadores no pertenecen a esta profesión. No me dolería en absoluto que un día se encuentren con la horma de su zapato.