Vestales, Pretorianos y Senatus en el Friulio 2026. ¡Gracias una año más!
Por pequeña que sea la publicidad que puedo hacer de una fiesta desde un modesto blog personal como este, toda es buena, y más cuando se hace con cariño. Por eso año tras año les anuncio la celebración del Friulio y hago, tras la fiesta, un agradecimiento y un sentido homenaje a sus impulsores. Menos este año.
Este 2026 la vorágine de la actualidad de Lugo se me ha comido los artículos sobre el Friulio, y si les digo la verdad me fastidia, porque es una de las fiestas más entrañables y en las que mejor recibidos nos sentimos las asociaciones a las que invitan reiteradamente y para las que es un placer asistir a la recreación de Friol.
No es que se me olvidara hacer los artículos, es que no tuve ocasión por el día a día y, si bien es entendible que me dedique a hablar de cosas de Lugo por la propia naturaleza de esta bitácora, pude haber puesto un enlace o un banner con el tema. Eso sí se me ocurrió a toro pasado.
En lo que pueda valer, mis disculpas a los amigos de A Castronela.
En cuanto a la fiesta en sí misma fue, como cada año, magnífica. El entorno es maravilloso, con el río y el parque fluvial que disfrutamos allí, el castro Friulio y, sobre todo, la calurosa acogida y el cariño con que nos reciben.
Siento una envidia tremenda de la relación que tiene A Castronela con su ayuntamiento. La confianza, el entendimiento, la coordinación y el colegueo que se ve entre ellos va mucho más allá de una cuestión puramente formal u oportunista. Así da gusto. Hasta los que vamos de invitados una vez al año sentimos el calor de ese buen rollo y disfrutamos de una fiesta bien pensada y sencilla en el mejor de los sentidos.
No se complican la vida. Por ejemplo, el cartel es el mismo año tras año con lo que han logrado que esa imagen ya esté asociada al Friulio. Es una buena estrategia, creo yo, porque además se han preocupado de que la estampa sea integradora en la parte histórica (castreños y romanos se ven representados) pero aséptica desde el punto de vista político. Impecable.
Las actividades son lo bastante similares año tras año para que sean ya tradición, aunque con las suficientes mejoras para que no sean "siempre lo mismo". Un equilibro dificilísimo pero que logran. Los homenajes se perciben como sentidos, y el obsequio que nos hacen a las asociaciones no puede ser más natural: pan y queso de Friol.
La mejor parte del Friulio para muchos de los que acudimos es la estupenda comida que nos ofrecen en el pabellón municipal que, al margen del menú (que hay que decir que mejora año tras año, en estos dos últimos servido por Los Cachivaches) es una reunión divertida y relajada en que nos juntamos los de unas asociaciones con otras y hablamos de lo divino y de lo humano.
Si mañana me tocase a mí organizar el Friulio no se me ocurre qué podría hacer para mejorarlo.
Felicidades al Ayuntamiento de Friol y a la organización del Friulio: a los amigos de la
Asociación A Castronela.