No mes de agosto do ano 1931, Lino atópase en Madrid, con numerosas dificultades, para poder desempeñar o traballo para a revista Orbe. Precisa entrevistar a intelectuais, políticos e artistas, ademais de facer reportaxes que chamen a atención e centren o interese dos lectores.
A falta de recursos xúntase cun Madrid deserto, desde a metade de xullo ata mediados de setembro, na capital non quedan medios que o poidan axudar.
Na correspondencia con José Antonio Fernández de Castro, nótase certa tensión, os traballos que lle envía, non son totalmente do seu agrado, en cambio, Lino precisaba publicar para sobrevivir nun Madrid, a medias entre convulso e estremecido.
Nesa situación crítica, renace un Lino estoico, que fai da necesidade virtude. Transforma os problemas en retos e os atrancos en oportunidades. Documéntase, observa, escoita, pregunta e relaciona, con eses fíos e capaz de tecer catro artigos que lle axudan a saír adiante durante eses dous meses críticos.
O Lino, inquedo, enxeñoso e buscavidas, a medida que Orbe se encolle encontra novas liñas de traballo e de sustento: Biblioteca do Ateneo, colaboración en varios medios e traducións dos autores consolidados do inglés e do francés ao castelán.
Madrid Psico-Político (1)
Sorpréndese da pluralidade e da riqueza cultural. Madrid é un mundo dentro de outros mundos. Repara na escasa importancia que os madrileños lle dan ás noticias que chegan do outro lado do charco, en comparación á que se lle daba en Cuba ás que chegaban de España.
Madrid é unha especie de atractor ou imán, que atrae e acolle a toda a xente que chega das diferentes partes do territorio, na que ninguén se sente de fora. Un Madrid castizo, coa súa identidade, que ofrece oportunidades a quen as busca e as merece.
Lino está informado dos aconteceres políticos, debates parlamentarios e da tramitación dos estatutos de autonomía de Cataluña, País Vasco e Galiza.
É curioso como cita a Otero Pedrayo, sen dicilo expresamente, fai referencia ao Banquete da Bombilla. Sobre este tema hai ampla información no artigo: "A polémica do Banquete da Bombilla" (2)
"Aquí en Madrid, apenas se puede ver más que Madrid. Los madrileños apenas quieren ver otra cosa.
¡Es tan vario, tan rico todo esto! Sí mucho más rico de lo que parece. Mucho más rico que las grandes metrópolis, donde la vida estandarizada no deja lugar a la variedad múltiple de las pequeñas manifestaciones distintivas (...) Madrid es simpática. Las regiones sienten afecto hacia ella. Los representantes de las regiones, a pesar del admirable, del maravilloso discurso del galleguista señor Otero Pedrayo (el Joyce de Galicia, una especie de filólogo, místico y poeta combinados), vienen aquí y enseguida se le ablandan los ímpetus. Vienen a luchar con un enemigo y se encuentran con que el enemigo es como una gran quinta de recreo, (...) que no implica ninguna amenaza. Enseguida se aplacan un poco, aparte del aplacamiento que implica en sí el escaño del Congreso" (3)
Madrid, agosto de 1931
[Orbe] Año 1, número 29, 25 de septiembre de 1931, pp. 20-21.
A.B.C. REPUBLICANO(4)
Nestes tres apartados, Lino realiza unha visión política, a través da lente marxista, que se fai por momentos enfarragosa, superficial e difícil de entender, en cambio, cando analiza as pretensións autonómicas está máis acertado, nótase o seu seguimento, principalmente a través das páxinas do diario el Sol, periódico co que colaboraría ao pouco tempo. Cando se centra na autonomía de Galicia. As palabras textuais de Otero Pedrayo foron: "Si las Cortes constituyentes (...) no nos otorgan la autonomía, sabremos conquistarla con la ayuda de nuestros hermanos de raza, los portugueses" (5).
A. La Revolución y la Estructura Nacional
"España no es ni pequeñoburguesa, ni capitalista, ni feudal, sino que participa de todos estos factores. Pero España es, además, política, y económicamente, un país semicolonial (...) La revolución de abril ha venido a representar el orden burgués que quiere levantarse en España, a fomentarlo y a protegerlo (...) Los gobernantes republicanos que están en el poder muestran sus tendencias a la conciliación de las fuerzas tradicionales de España con las fuerzas de la burguesía naciente. De ahí la gran preponderancia de Cataluña. Este gobierno viene así a proteger y a fomentar unos intereses que son sobre todo, los intereses que preponderan en Catalluña".
B. Acción Central y Acción Regional
"El
[Maciá] acaba de hacer entrega del estatuto catalán. El asunto de Cataluña es, en estos momentos, el que calienta los pies de toda España. En Madrid se le recibió con muestras de afecto y entusiasmo (...) Una vez triunfante Cataluña en su empeño, su revolución será la única verdadera revolución burguesa de España.
Mientras tanto Vasconavarra representa todavía el orden reaccionario. Allí tienen grandes intereses las fuerzas del viejo régimen. El nacionalismo vasco no es, como se ve, un sentimiento puramente étnico ni geográfico: es sentimiento (...) Así que como Cataluña representa la burguesía en avance, Vasconavarra representa la reacción intransigente.
¿Y Galicia? He aquí mis impresiones personales Galicia... ¡nada! Es la palabra que he oído más de cien veces desde que estoy en Madrid. A Galicia no se le considera, lo cual explica que unos se hayan ofendido tanto y otro se hayan reído tanto cuando Otero Pedrayo -que es el gallego que más vale hoy- pronunció aquí su discurso fulminante [Banquete da Bombilla]. A Galicia se la tiene todavía en un concepto de inferioridad, y sus pretensiones regionalistas se consideran impertinencias. Los mismos catalanes no ven con buenos ojos las pretensiones de otras regiones, los cuales considera plagio suyo.
C. Los obreros y los reaccionarios
"España, callada tanto tiempo, aprovecha ahora este turno, ni más ni menos que cualquier diputado, para resarcirse de su silencio pasado. Las letras y las palabras han emigrado en masa a ese delicioso campo de la política parlamentaria (...) En este momento es evidente que las fuerzas reaccionarias se están armando contra la República (...) El ejército español, republicano de cuerpo entero, del teniente abajo, no se presenta en modo alguno a servir a la reacción, y frente al ejército nada podrá hacer esta. (...).
La revolución española ha sido -es- ni más ni menos que una concesión por la clase aristocrática feudal y clerical a la burguesía conservadora y liberal. Pero esa clase aristocrática, feudal y clerical no ha desaparecido, no se ha retirado del todo, y está dispuesta a mantener todavía mucha influencia en los destinos políticos y sociales del país. (...) La revolución española no se debió tanto a la fuerza impulsiva de los republicanos como al cansancio de los monárquicos. Es bueno no teñirse los ojos demasiado de optimismo (...) A los republicanos les sorprendió la República. Al Rey -y a Romanones-, no. España económicamente, estaba regida por un sistema semifeudal de una parte y pequeñoburgués de otra".
Madrid, agosto de 1931
[Orbe] año 1, número 30, 1 de octubre de 1931, pp. 22-23.
NOTAS:
1. Madrid, agosto, 1931. [Orbe], Año 1, número 29, 25 de septiembre de 1931, pp.20-21
2. Rivero Pérez, M.: Eugenio Montes o intelectual silenciado. Ourense. Deputación de Ourense, pp. 55-59.
3. España Estremecida, pp. 89-96
4. Madrid, agosto, 1931. [Orbe], Año 1, número 30, 1 de octubre de 1931, pp. 97-107
5. Eugenio Montes o intelectual silenciado, p.55