"Vosotros sois
"
Agrelo, Santiago - domingo, 03 de mayo de 2026
Dicho con palabras suyas, esto es Jesús para nosotros: "Yo soy el camino y la verdad y la vida"
Jesús es el camino por el que vamos al Padre
Jesús es la verdad que del Padre se nos ha dado a conocer
Jesús es la vida que del Padre recibimos
También lo dijo de aquella otra manera: "Yo soy la verdadera vid, y vosotros, los sarmientos. El que permanece en mí y yo en él, ése da fruto abundante"
Si queremos saber del Padre, escuchamos a Jesús
Si queremos hacer la voluntad del Padre, seguimos a Jesús
Si queremos recibir la vida que el Padre nos ofrece, creemos en el Hijo que él nos ha dado, recibimos al Hijo que él nos ha dado, permanecemos en como sarmientos en la vid
Si preguntamos por el Padre, él nos muestra a su Hijo
Si buscamos al Padre, él nos sale al encuentro en su Hijo
Miramos a Jesús, y vamos aprendiendo los adjetivos que convienen al nombre de Dios: Dios humilde, Dios pobre, Dios último
Dios pequeño, Dios frágil, Dios crucificado
Miramos a Jesús, y vamos aprendiendo las nostalgias que padece nuestro Dios: Dios con nostalgia de pecadores, de enfermos, de impuros, de despreciados
Dios de ladrones crucificados a su lado
Miramos a Jesús, y también damos nombre a lo que él es para Dios: Él es la piedra viva rechazada por los hombres, pero elegida y preciosa para Dios
Él es el Hijo, el amado, el predilecto, en quien Dios se complace
Él es el rechazado por los hombres, el despreciado, el humillado, el juzgado, condenado y ejecutado
Y nadie podrá jamás separar esas realidades que, por contrarias, parecen incompatibles, y que, sin embargo, en Cristo Jesús, van siempre unidas como si fueran una misma cosa: "rechazado y elegido", crucificado y glorificado
Miramos a Jesús, y en él vemos también lo que nosotros somos: hijos en ese Hijo, amados en ese amado, predilectos en ese predilecto, pequeños en ese pequeño, pobres en ese pobre, últimos en ese último
Sin más pretensiones, sin menos esperanzas
Acercándonos a él, creyendo en él, comulgando con él, "también nosotros, como piedras vivas, entramos en la construcción de una casa espiritual para un sacerdocio santo, a fin de ofrecer sacrificios espirituales agradables a Dios, por medio de Jesucristo"
Vosotros sois piedras vivas de una casa espiritual -la casa se llama "cuerpo de Cristo", y se llama también "Iglesia"- en la a Dios se le adora en espíritu y en verdad
Mirad de quién sois miembros, mirad de quién sois parte: del mismo a quien Dios ha puesto en el mundo como piedra angular, elegida, preciosa
Vosotros sois de Cristo Jesús
Vosotros sois en Cristo Jesús
Vosotros sois un linaje elegido, un sacerdocio real, una nación santa, un pueblo adquirido por Dios para que anunciéis las obras asombrosas del que os ha llamado de las tinieblas a su luz maravillosa.
No olvidemos lo que somos, para que no nos apartemos del camino que, por la verdad, lleva a la vida
Soñamos el día en que, de nosotros se pueda decir lo que Jesús decía con verdad de sí mismo: Que quienes nos vean a nosotros, vean a Cristo Jesús, y viendo imágenes vivas de Cristo Jesús, vean al Padre del cielo.
De nosotros se espera que seamos lo que todos necesitan ver: Cristo Jesús.
(Fr. Santiago Agrelo es Arzobispo emérito de Tánger)

Agrelo, Santiago