Mucha gente ha tomado magnesio alguna vez sin notar ningún cambio. Y la culpa, casi siempre, no es del mineral sino de la forma en que venía presentado.

El bisglicinato de Magnesio parte de una premisa sencilla: no basta con ingerir magnesio, sino que hay que asegurarse de que el cuerpo pueda aprovecharlo. Y eso depende, en gran medida, de cómo está fabricado el suplemento.
Qué tiene de especial esta forma de magnesio
El bisglicinato de magnesio es magnesio unido a un aminoácido llamado glicina. Esa unión cambia algo importante: el cuerpo no lo trata como un mineral más, sino que lo absorbe por la misma vía que usa para absorber proteínas. Y esa vía es más rápida, más eficiente y no compite con el calcio ni con otros minerales que tomamos a través de la dieta.
En términos prácticos: llega mejor y en mayor cantidad a donde tiene que llegar.
Publicaciones científicas especializadas han confirmado que las formas orgánicas de magnesio como el bisglicinato se absorben de manera significativamente más eficiente que las formas inorgánicas convencionales como el óxido de magnesio.
Por qué muchas personas lo toleran mejor que otros magnesios
El magnesio convencional que llevan muchos suplementos baratos, especialmente si se toman dosis altas, puede irritar el estómago, provocar diarrea o generar molestias digestivas. Eso hace que mucha gente lo abandone antes de ver resultados.
El bisglicinato no tiene ese problema. Su estructura protege el mineral durante el recorrido por el sistema digestivo, de modo que no arrastra agua hacia el intestino ni genera ese efecto laxante. Es la razón por la que se recomienda especialmente a personas con el estómago sensible, y también por la que funciona bien tomándolo por la noche sin preocupaciones.
Cuándo tiene más sentido tomarlo
El magnesio participa en más de 600 procesos del organismo, desde la producción de energía hasta el funcionamiento de los músculos y los nervios. Pero hay situaciones en las que el bisglicinato resulta especialmente útil:
Si tienes mucho estrés o duermes mal: El magnesio ayuda al sistema nervioso a calmarse. El bisglicinato, además, lleva incorporada la glicina, un aminoácido con efecto relajante propio, lo que lo convierte en una buena opción para el final del día.
Si tienes calambres musculares frecuentes: El magnesio es necesario para que los músculos se contraigan y se relajen correctamente. Cuando falta, aparecen los calambres, especialmente nocturnos.
Si haces deporte de forma habitual: El ejercicio intenso agota el magnesio. Reponerlo con una forma bien absorbida marca la diferencia en la recuperación muscular.
Si estás embarazada o en periodo de lactancia: Son etapas donde las necesidades de magnesio aumentan y donde la tolerancia digestiva importa especialmente.
Si tomas medicación para el estómago: Algunos fármacos muy habituales para el reflujo o la acidez dificultan la absorción del magnesio convencional. Entre los factores más documentados de déficit de magnesio se incluye precisamente el uso prolongado de este tipo de medicación. El bisglicinato, al absorberse por una vía diferente, evita ese problema.
La diferencia está en cómo llega al cuerpo
Tomar magnesio y que el magnesio funcione son dos cosas distintas. El bisglicinato resuelve ese problema de raíz: el cuerpo lo absorbe mejor, lo tolera mejor y se puede tomar de forma continua sin efectos secundarios. Para quienes llevan tiempo buscando un suplemento de magnesio que de verdad se note, esta forma es un buen punto de partida. Además, la formulación de BIOGENA es 100% vegana y apta para diabéticos, ya que solo cuenta con el propio
bisglicinato de magnesio y la cubierta de la cápsula, que es vegetal. Sin colorantes, sin aromas artificiales ni aditivos técnicos que sí usan otras marcas.