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La corrupción

Méndez, Ricardo S. - martes, 14 de abril de 2026
Desde que existen: el poder, los recursos escasos y las normas compartidas y acordadas en una sociedad, la corrupción parece acompañar a la humanidad. Apareciendo ya en las civilizaciones antiguas, imperios, religiones, comercio y gobiernos en general.
La raíz más profunda puede explicarse desde tres puntos de vista:
Antropológicamente, se entiende como la búsqueda de beneficio propio, deseo de seguridad, ambición, miedo a perder privilegios, lealtad al grupo cercano antes que al bien común. Es decir, la corrupción nace cuando el individuo prioriza su interés privado sobre la norma colectiva.
Moralmente. Desde la ética, la corrupción implica una ruptura interior de la propia integridad personal, ya que, la propia etimología de "corruptio", remite a una "descomposición", "disgregación" o "putrefacción" de algo que debía permanecer íntegro, o sea, insobornable...
Socialmente. No se puede justificar diciendo: "Bueno, es la débil naturaleza humana". Porque, la corrupción, muchas veces, se asimila por imitación, porque lo normaliza la propia sociedad y las propias instituciones o, por lo más innoble: "Todos lo hacen...".
Cuál sería su "porqué".
Un cierto atractivo personal, basado en: mucho beneficio, casi siempre con poco riesgo y poco castigo...
También, debilidad en la institución en la que ocurre, por falta de: controles, transparencia en la función, jueces independientes, rendición de cuentas, libertad de prensa...
Una permisividad social, a base de favoritismos, enchufes, sobornos mayores o menores, fraudes fiscales, uso privado de lo público, etc.
Habrá que tener en cuenta que en las sociedades muy desiguales, las élites -para mantener sus privilegios-, usan la corrupción dentro de sus propias instituciones...
Por qué "corrupción y poder, están íntimamente ligados?
Existe una frase de John Emerich E. Acton, que como anillo al dedo, nos acerca al asunto: "El poder tiende a corromper, y el poder absoluto corrompe absolutamente". Porque el poder, nos ofrece unas estupendas oportunidades: capacidad de decidir para poder hacerlo, control de los recursos existentes y, -como todos hemos comprobado en ocasiones-; cierta "presuntamente", posibilidad de impunidad en todos los estamentos del poder: económico, judicial, religioso, empresarial, mediático, e incluso académico…
Qué consecuencias genera la "corrupción?".
Políticas: pérdida de legitimidad institucional, desconfianza ciudadana, debilitamiento democrático, populismo y autoritarismo...
Económicas: menor inversión, despilfarro de recursos, obras públicas deficientes, aumento de la pobreza, freno al crecimiento...
Sociales: desigualdad, injusticia, cinismo colectivo, pérdida de mérito, normalización del abuso...
Morales: dinero robado y degradación ética de una sociedad...
Méndez, Ricardo S.
Méndez, Ricardo S.


Las opiniones expresadas en este documento son de exclusiva responsabilidad de los autores y no reflejan, necesariamente, los puntos de vista de la empresa editora


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