Subgéneros literarios y una nueva austeridad
Caminero, Jmm - viernes, 10 de abril de 2026
Se habla que están surgiendo nuevos subgéneros literarios. No entremos en el concepto de subgénero literario. Se habla de la necesidad de una austeridad moral y social...
- Se habla de los nuevos subgéneros literarios. Se les pone diversos nombres, como casi las diferencias o taxonomías de las especies. Además en inglés. Además se difunden por las redes, promociones y partes de los contenidos. Además suelen tener, según dicen un gran componente sexual. Diríamos quizás afectivo.
En definitiva, expresan la necesidad de los seres humanos de amar y de sentirse amado, aunque no se realicen con productos totalmente correctos. Eso me recuerda, cuando era niño o medio niño, que había puestos en el paseo de mi ciudad, dónde se alquilaban novelas cortas, del oeste o románticas o fantásticas o de ciencia ficción. Por un pequeño precio, supongo una peseta o menos de una peseta te podrías llevar una novelita a tu casa y después las cambiaba por otra. Yo, era demasiado niño para ello. Claro está este fenómeno se terminó cuándo las bibliotecas se fueron estableciendo...
Pues supongo que este fenómeno que dicen es actual, no citaré los nombres en inglés de todos esos subgéneros que surgen, que serán copias de los de siempre, que no conozco ni siquiera muy bien lo que significan. No me voy a dar el pisto y el postre de aparentar cosas que no sé...
Pero uno que se ha dedicado toda la vida, gran parte de ella, al terreno de la literatura-filosofía-arte, y, realidades conexas. Uno, se sienta en el propio sillón y se dice a sí mismo. Bueno, siempre he intentado proporcionar preguntas, y respuestas, que fuesen lo más verdaderas posibles, lo más bondadosas-morales posibles, y, con un grado suficiente de belleza. Y, a continuación uno se dice, "pero el resultado ha sido el fracaso literario y filosófico y artístico". Esta es la realidad. Pero ya que estoy en la recta final de mi existir, aunque no sé, cuándo y cuánto y cómo estaré.
Pues ya, ya no voy a cambiar, intentaré seguir ofreciendo, aunque tenga muchos errores, platos de ideas con palabras y colores, que sean lo más verdaderas posibles y lo más bondadosas posibles, y, con más bienes de todo tipo posibles, con granos suficientes de belleza. Ya, ya sé, que nos apuntamos al intento y deseo de la gran literatura y la gran filosofía y el gran arte, es decir, buscar verdad, bien, bondad, belleza... ¡Ya, no vamos a cambiar, aunque los productos culturales que hacemos y haremos la mayoría están condenados a la desaparición y a la extinción, según dicen... porque la mayoría están en sistemas informáticos, y, estos se destruyen a sí mismos, con el tiempo...! ¡En fin, a ver si inventan algún soporte informático que perdure al menos cien años, y, que sea económico, a ver si lo descubren antes que cierre los ojos...!
- Uno, se da cuenta, se ha ido dando cuenta durante décadas que esta sociedad, esta civilización y esta cultura si quiere sobrevivir, si quiere continuar evolucionando necesita un suficiente y grado racional y prudente, pero un justo y equilibrado ascetismo racional y prudente, un justo grado de austeridad racional y verdadero según el propio estado de vida, un justo nivel de estoicismo equilibrado y teniendo en cuenta el saber ortodoxo de hoy... creo que o apaciguamos las pasiones y deseos y pulsiones y libidos e instintos y la dimensión irracional del ser humano, con prudencia y racionalidad y saber ortodoxo y moral correcta, o nos precipitamos como civilización al abismo de la desaparición.
Es decir, como cultura y sociedad y civilización occidental, incluso extendible a la humanidad, porque todas las civilizaciones llevan un camino semejante, en mayor o menor grado, en distintos temas o realidades, pero todas tienen dimensiones y aspectos de irracionalidad... no lo olvidemos. O, ponemos freno a la irracionalidades-pasiones-deseos-pulsiones, o nos caeremos por el precipicio de la historia.
Puede parecer muy dramático, un juicio o enunciado muy radical. Pero es lo que percibimos... O, nos ponemos límites a los deseos, no que matemos a los deseos sino que les pongamos límite, o los deseos-pasiones-pulsiones-instintos nos llevarán al precipicio. No es que matemos los deseos, sino que los encaucemos de forma correcta y equilibrada y racional y verídica y verdadera. Muchos cerrarán sus ojos y oídos y no continuarán leyendo este texto, ni leerán jamás, ni volverán a leer jamás a este autor y escribiente. Pero es el precio que hay que pagar, por ejercer la libertad de conciencia, la libertad de consciencia, la libertad de pensamiento, la libertad de expresión bajo los límites de la legislación vigente y de la moralidad de mi sociedad...
Todos los escritores o la mayoría saben hacer un producto que fuese atractivo a la mayoría, incluso tener éxito comercial, e incluso éxito cultural, y, estar en el candelero... pero unos, sabiendo cómo hacer estos productos, se dicen, esa línea no las atravesaré, y, otros, no son capaces de superar esas tentaciones. Porque hay tentaciones, tentaciones también en la escritura y en el pensamiento y en el arte.
Otros, se dicen, esa línea no la atravesaré, y, aunque saben que pagarán un precio de silencio y ostracismo cultural. Saben que fracasarán en el terreno de la cultura, intentan seguir produciendo cultura de alto nivel de contenido y de alto nivel moral y de alto nivel estético. En la medida que pueden o puedan. Buscan verdad, bienes, bondad, belleza, racionalidad, prudencia.
Pero muchos de esas personas pagan un precio muy alto. El precio del silencio y del ostracismo cultural y del fracaso en el mundo de la cultura. El precio de saber que sus producciones culturales se perderán en el silencio de la historia, se destruirán... -porque ni siquiera existen archivos dónde puedan enviar sus obras para que perduren los siglos futuros-.
¡Esperemos que si existe el Buen Dios, el Buen Dios al menos los lleven a su seno, y, si no existe, duerman los últimos minutos y horas de su vida, con la tranquilidad y el sosiego, de que aunque no hayan sido perfectos, al menos han intentado no hacer daño y mal con las palabras y con los conceptos y con los colores y con los sonidos y con los sabores..., aunque hayan fracasado en el mundo de la cultura y Cultura...! ¡Paz y bien...!

Caminero, Jmm