Opinión en Galicia

Buscador


autor opinión

Editorial

Ver todos los editoriales »

Archivo

¡Que pague el mar!

Timiraos, Ricardo - miércoles, 01 de abril de 2026
En un País tan dado a la picaresca y a las subvenciones, con frecuencia alimentando a despabilados, no sería nada extraño que ahora, que las costas están amenazadas por la subida del mar, apareciesen afectados por los cambios y comenzasen a solicitar del Estado o de las Comunidades Autónomas, incluso de los ayuntamientos, indemnizaciones por los daños que el mar pudiera causarles. Hemos visto ya tantas astucias y malas artes que es posible que, quienes disfrutaron tantos años de privilegios y "primera línea de playa" como tanto se presumía, vayan a encontrar subterfugios para justificar pérdidas y daño a su patrimonio. Y no sería extraño tampoco que Costas, tan del Estado como autonómicas, quienes siempre disparan con pólvora ajena y saben muy bien servir a su señor, pudiesen encontrar algún resquicio para pagar por los destrozos a determinadas clases pudientes. Sabido es que las costas siempre han sido muy golosas y quien tiene padrino se bautiza y goza de privilegios vetados al resto de mortales.
Pues bien, a nadie se le oculta que las construcciones en la costa muchas veces han sido justificadas con unos usos de servicios públicos y después, por el arte del trampantojo, han sido privatizados en busca de la rentabilidad; otras han sido rellenos realizados y justificados con autorizaciones que hace años concedía "la Marina" y recuerda chanchullos que perviven de muy sospechosa legalidad; más recientemente era el ministerio de Fomento... En fin, el resultado es evidente. Famosos son el caso del Algarrobico o en la Mariña Lucense la Isla Pancha. En la actualidad existe el conflicto en Oia (Pontevedra) por construir, en suelo rústico y de protección de Costas, un talaso. Después siempre se puede aducir el quebranto económico del ayuntamiento en cuestión, la pérdida de puestos de trabajo y demás argucias para acabar, como es habitual, regularizando la situación. Todo sea por la pasta. Viejas maniobras y pingües resultados para la empresa en cuestión.
Estas cuestiones algunas personas las ponemos muy en solfa, pero la mayoría tiene memoria acomodaticia. Y llama la atención que tanta teórica investigación contra la corrupción nunca haya dado frutos con las concesiones administrativas, por ejemplo. Y lo que es quizás peor: que los ayuntamientos carezcan de resortes y medios, y sobre todo interés, para conocer al detalle estas situaciones.
Pero ahora vine el mar, y como decían con la dana, presentando escrituras de propiedad. Y no, no tiene escrituras de propiedad, pero lo que resulta obvio, excepto para los negacionistas, es el aumento de la cantidad de agua del mar como consecuencia del cambio climático y que requiere un espacio que ya estamos sufriendo... Ergo los afectados argumentarán razones para reclamar como damnificados. Y, siendo sensatos. dbiéramos pensar que nadie tiene la culpa, si acaso que reclamen a los causantes del deshielo polar, lo cual es una quimera.
Y todavía queda por ver la actuación de las autoridades y si seguirán enterrando dinero en el mar para arreglar paseos marítimos, construir diques y otras "felices ideas" como trasvase de arena en las playas etc. Si se quiere tirar dinero, jueguen a loterías y máquinas diversas.
Bueno sería, a mi entender, escuchar a los técnicos y especialistas varios para actuaciones que se precisen teniendo en cuenta la erosión y el aumento de la superficie que será inundada más pronto que tarde. Y en cuanto a las costas y perjuicios causados por el mar, dejen que cada palo aguante su vela y olvídense de los paganinis que, salvo casos muy puntuales de extrema necesidad, los demás estamos muy hartos de que nos esquilmen los despabilados de turno. Si quien la hace, la paga, ¡reclámenle al mar, no a los contribuyentes!.
Timiraos, Ricardo
Timiraos, Ricardo


Las opiniones expresadas en este documento son de exclusiva responsabilidad de los autores y no reflejan, necesariamente, los puntos de vista de la empresa editora


PUBLICIDAD
ACTUALIDAD GALICIADIGITAL
Blog de GaliciaDigital
HOMENAXES EGERIA
PUBLICACIONES