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El (sano) debate sobre la estación de autobuses

Latorre Real, Luís - jueves, 12 de marzo de 2026
El (sano) debate sobre la estacin de autobuses
Las propuestas de BNG (a la izquierda) y Lugo Monumental (a la derecha) se parecen en algunos
aspectos, como primar las zonas verdes. La diferencia principal es el coste económico y que sea posible
hacer cada uno de ellos. En el primer caso es complicado pensar en hacer nada subterráneo
en una zona de alto potencial arqueológico, y en el segundo sólo hay que rehabilitar lo que ya existe.

El BNG ha iniciado una campaña en Change.org para recoger firmas para el que llaman "gran parque central" que proponen donde está la estación de autobuses. Se ve que con las de papel no les ha ido muy bien así que abren una nueva vía para recabar apoyos con la gran ventaja de que ahí puede firmar cualquiera, sea o no de Lugo, sea o no una persona real. Yo mismo utilicé algunas veces plataformas de ese tipo, pero dejé de acudir a ellas al ver lo fácil que es manipularlas y encontrarte con firmas del Pato Donald o del Káiser Guillermo.

No deja de ser contradictorio que un partido que se dice "da terra" y esas cosas, acuda a una empresa estadounidense como Change.org, que hace caja en millones de euros con las inquietudes sociales de los ciudadanos, pero oigan, como dijo Pablo Iglesias (el bueno no, el otro) hay que "abrazar las contradicciones" si se quiere seguir en el Show Business en que se ha convertido la política.

El problema de fondo del tema es que la propuesta del BNG es un disparate. Quizá por eso no logran recoger ni las firmas de sus votantes.

Disfrazar de ecológicas poniendo árboles (que a todos nos gustan) ideas peregrinas como proponer gastarse una millonada en un nuevo aparcamiento subterráneo con los otros semivacíos salvo en Arde Lucus o San Froilán, o proyectar un túnel soterrado en una zona de altísimo potencial arqueológico... ¿qué puede salir mal?

La política local debería ser el último refugio del sentido común, de los proyectos prácticos y de la búsqueda del bien de la ciudad. Derribar un edificio en perfecto estado para hacer un jardín más o menos pretencioso que, casualmente, daría un valor añadido a las enormes torres de viviendas que están justo al lado (si lo propusiera el PP los mismos portavoces del BNG verían oscuros intereses), no parece lo más ecológico del mundo. Nos dicen que reciclemos folios, pero tiran inmuebles como si tal cosa y proponen un subterráneo que no hay por dónde cogerlo porque el que ya hay allí no se llena casi nunca. No hay demanda, porque lo que necesitamos son aparcamientos gratuitos, de los otros sobran.

La estación de autobuses es un edificio sólido, en muy buen estado, que con un repaso estético daría mucho juego durante muchísimos años. Tiene una ubicación privilegiada y una estructura versátil que permitiría usar ese espacio para múltiples actividades económicas, culturales y sociales. Tirar por tirar es una barbaridad, igual que lo fue construir por construir un edificio que, por muy ecológico que le llamen, si no sirve para nada es una chaladura y un despilfarro.

En cuanto a la viabilidad, es evidente que es mucho más sencillo rehabilitar lo que ya existe y ajardinar el resto que ponerse a excavar a lo loco en una zona que, insisto, tiene una altísima potencialidad arqueológica, lo que supondría un disparatado coste y unos plazos eternos.

Lo más curioso de todo es que las dos propuestas guardan ciertas semejanzas: ambas mantienen una parada para buses interurbanos (al menos se ha logrado que se apearan del burro en ese tema, que antes era poco menos que herejía) y apuestan por poner más verde en la zona, cosa que a mí también me gusta.

Quizá la repentina querencia del partido cogobernante en Lugo por los jardines venga de los remordimientos que les han entrado por el desastre que han perpetrado en el casco histórico. "Un xardín aos pes da Muralla" es un mantra muy bonito, que a todos nos suena muy bien (al menos hasta que vemos y razonamos el proyecto entero) pero si lo hubieran aplicado en vez de ejecutar la petrificación del centro y la tala indiscriminada de árboles de la zona, otro gallo nos hubiera cantado.

Incluso Adega, organización ecologista y poco sospechosa de ser ajena a las simpatías del BNG, se pronunció a favor de mantener la estación como un principio de pura ecología. La cantidad enorme de residuos y las emisiones que causaría una obra como la que propone el Bloque, para tener como resultado una zona con plantas "de aquella manera", con una placa de hormigón debajo, no parece lo más verde del mundo.

Presume el BNG de haber recogido "más de mil firmas" para su idea. Es más o menos un 10% de sus votantes, tampoco sé si yo presumiría mucho del "éxito". Y más si entramos a comparar.

Lo que son las cosas. Desde Lugo Monumental, la entidad que tengo el honor de presidir, y que ni tiene los recursos ni el poder de un partido político en el gobierno como el BNG, recogimos hace ya casi 10 años cerca de 1.700 firmas en papel, y eso sin carpas ni montar chiringuitos en plena calle de la Reina. Tampoco se pedían al asalto a los que pasaban por allí. Simplemente se pusieron en los locales que quisieron participar las hojas de firma y era la gente la que acudía a respaldar el mantenimiento de la actual estación de autobuses por su comodidad y privilegiada ubicación. Ni puñetero caso nos hicieron.

Quizás el debate que habrá en el Pleno municipal sobre el futuro de la estación de autobuses preocupa al Bloque, y quizá tengan motivos para estar preocupados. Porque incluso sus socios de gobierno parece que se empiezan a inclinar por mantener el edificio, aunque busquen una de sus originales ideas para no dar la razón a otra gente (sí, a Lugo Monumental). Esas ideas tan luminosas que siguen la tradición de las de las Caldas, el carril bici, el centro de energías del Ceao que las consumía en vez de generarlas, el edificio de madera sin uso, el Museo Interactivo que está desactivado, o el centro dedicado al vino en un sitio al que hay que ir en coche. De esas ideas hablamos.

Es curioso cómo funcionan algunas cabezas. Pero al menos hay debate y eso siempre es bueno.

De hecho, como proponente de la otra alternativa, me gustaría trasladar al BNG una idea: si les apetece convocar un debate público entre ambas posturas sólo díganme sitio y hora. Allí estaré.
Latorre Real, Luís
Latorre Real, Luís


Las opiniones expresadas en este documento son de exclusiva responsabilidad de los autores y no reflejan, necesariamente, los puntos de vista de la empresa editora


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