La comunidad de UNED Sénior A Coruña, como parte de la Universidad Nacional de Educación a Distancia, no puede permanecer en silencio ante la brutal sucesión de crímenes machistas que han sacudido nuestro país esta semana.
Los asesinatos ocurridos en Benicàssim, Xilxes, Madrid y Tenerife no son hechos aislados ni sucesos desconectados. Son la expresión más extrema y cruel de la violencia de género, y en dos de los casos, de la violencia vicaria: aquella que utiliza a los hijos e hijas como instrumento para infligir el mayor dolor posible a la madre.
Tres mujeres asesinadas. Otra luchando por su vida. Dos menores arrebatados brutalmente. Todo en apenas

cuatro días.
No hablamos de estadísticas. Hablamos de vidas truncadas, de familias destrozadas, de comunidades heridas. Hablamos del fracaso colectivo que supone no haber sabido -o no haber podido- prevenir lo prevenible.
Como universidad de mayores, sabemos que la violencia machista no es un fenómeno nuevo. Forma parte de una estructura cultural que durante décadas normalizó el control, la posesión y la dominación sobre las mujeres. Pero también sabemos que cada generación tiene la responsabilidad de revisar críticamente su herencia y comprometerse con un cambio real.
Desde UNED Sénior A Coruña:
Condenamos con absoluta firmeza estos asesinatos.
Expresamos nuestra solidaridad con las familias y amistades de las víctimas.
Reivindicamos la educación en igualdad como herramienta esencial de prevención.
Exigimos que las instituciones refuercen los mecanismos de protección y detección del riesgo.
Reafirmamos nuestro compromiso con una cultura que no tolere ninguna forma de violencia contra las mujeres ni contra la infancia.
La violencia vicaria representa uno de los rostros más despiadados del machismo: convertir a los hijos en víctimas para castigar a la madre es una forma de terrorismo íntimo que nos interpela como sociedad entera.
Las universidades no somos meros espacios de transmisión de conocimiento; somos espacios de conciencia crítica. En nuestras aulas se debaten ideas, se cuestionan discursos y se construyen valores. Y desde ahí debemos alzar la voz.
No podemos acostumbrarnos.
No podemos relativizar.
No podemos mirar hacia otro lado.
Cada asesinato machista es una ruptura del pacto básico de convivencia democrática. Y frente a ello solo cabe una respuesta: educación, prevención, protección y compromiso firme.
La vida de las mujeres y de la infancia no puede depender de la voluntad violenta de quien confunde amor con posesión.
Desde UNED Sénior A Coruña reiteramos nuestra determinación de seguir trabajando por una sociedad más justa, igualitaria y libre de violencia. Porque el silencio nunca es neutral. Y hoy, más que nunca, es momento de hablar claro.