Lino Novás, na aldea de San Mamede (Grañas do Sor)
Rivero, Manuel - lunes, 23 de febrero de 2026
"Volvió a pisar tierra española en julio de 1931, cuando, en calidad de representante del semanario gráfico Orbe, se le dio la responsabilidad de cubrir la corresponsalía desde Madrid. Pero apenas desembarca por el puerto de La Coruña, el terruño natal, donde residían su madre y demás familiares, lo obliga a un fugaz paso por los lares abandonados años atrás. Y se impresiona con lo que ve, al punto de que escribe de inmediato tres crónicas para el citado semanario: "Por la aldea de Galicia", "Por la aldea de Galicia. Las escuelas" y "Hombres de mar y mujeres de orilla. Instantáneas gallegas" (1).
En el primero no deja de estar presente la nota autobiográfica: "He llegado a la aldea con el traje de a bordo y una muda para pasarme allí dos o tres días".
Da travesía desde La Habana ata Nova York, contamos coa información detallada do seu diario, en cambio, do itinerario de Nova York ata o porto da Coruña, carecemos dela, son 11 ou 12 días de silencio, que nos levan a varias suposicións:
. O seu estado de saúde, debido a mala alimentación, escaso descanso e falta de limpeza.
. A relación con Leda, descoñecemos se houbo un achegamento, se o rexeitamento continuou, se a súa saúde mellorou, ou apareceu o amor cun mariñeiro dos que a seguían por a cuberta, e que tantos ciumes lle producían.
. Dilemas, custo de oportunidade, futuro profesional e falta de recursos. Posibles variables, que o envolvía nun círculo vicioso.
Nestes tres artigos, nótase a présa pora envialos á redacción de Orbe. Lino, precisa cobrar eses honorarios, para a súa redacción recorre ás súas vivencias antes da partida para Cuba, tópicos, conversas cos paisanos e suposicións mesturadas con algunhas xeneralidades.
Dáse unha brecha entre o adolescente, que se foi con catorce anos, un neno que era un deles e a volta percíbese como un indiano pobre.
Lino, tampouco se sente como un membro da comunidade que o viu nacer, xa non forma parte da tribo, disóciase desa realidade, relata os diferentes escenarios desde fora deles, marcando fronteiras con certa frialdade.
Bótase en falta o Lino auténtico, da linguaxe vibrante, das metáforas oportunas, das imaxes rápidas, dun caos dentro dun cosmos, que soamente aparece en momentos puntuais do relato, son lóstregos intermitentes nunha noite escura.
Aparece un narrador por momentos plano, distante e con relativa falta de interese e implicación sobre o que ve, escoita e conta.
Afortunadamente ese Lino, máxico e sorprendente, rexorde coa súa volta a Madrid en apenas dez ou doce días.
POR LA ALDEA DE GALICIA
El escenario
Mostra un estudo en termos económicos: recursos, custos de produción, ventas e resultados. Na entrada traza un escenario idílico da terra que o viu nacer. Fai unha análise livián, navega por a forma sen entrar no fondo, ca precisión dun cirurxián.
Su verdor parcelado, sobre las ondas sucesivas e interminables del terreno, sus pequeñas y sólidas casas blancas anidadas como palomas en cuadrángulos de vegetación, y la variedad constante y breve de líneas, llena los ojos del viajero de un dolor especial. Del dolor de su impotencia para asimilar la sorpresa que al fin de cada curva ha de brindarle el suelo aldeano (
) El aldeano gallego parece tener siempre una colina por cada codo y pequeña montaña por espaldar. Por debajo fluyen arroyos de agua limpísima y joven y ahora- el aire está lleno de trinos. Cuando emigra lo hace porque su amada tierra (
) no ha sabido arrancarle ese sacrifico, esa lucha a muerte de conquista difícil que liga luego al hombre a lo conquistado. Emigra el aldeano gallego por infidelidad a la tierra propicia y se encuentra luego con que se ha pasado los primeros años correteando por las veredas sin adquirir el temple y el entrenamiento para esta emigración (2).
Ahora qué
No relato de Lino Novás, non aflora o vínculo coa súa aldea de San Mamede, cos seus veciños, a súa familia, nin coa súa freguesía das Grañas do Sor, fala en xenérico llegué ocasionalmente a una aldea gallega, en cambio no fondo sigue vivo ese sentir, que de forma maxistral o capta Cira Romero no artigo Lino Novas Calvo y el mundo hispano (3).
Lino es, en primera instancia, un pasajero que viene de América y es necesario admitir que hay en sus palabras una sensación de distanciamiento, como si quisiera saldar deudas con sus orígenes y perfilarse como un hombre insular. No es el mismo Lino el que regresa a Galicia. Ahora trae olor a Mar Caribe, olor a mulatas y a ron peleón, sabor de francachelas con los choferes de su piquera de taxis, donde, hasta hacía poco, se había ganado el sustento. Es otro Lino. ¿Acaso menos español? Cuentan los que lo conocieron que no tenía el típico acento de los peninsulares, pero que en su mirada se sentía la nostalgia, la morriña gallega, quizás el sentido del sonido enfurruñado y premonitor de los vientos de la sierra que había conocido de niño.
El aldeano gallego no confía aún bastante en su región como medio de templar sus temores de miseria. El lujo creciente en la juventud comienza a alarmarle. La aldea es todavía aldea (
) [En] la campaña para la elección de diputados llegué ocasionalmente a una aldea gallega dos días antes. Los grupos que aquí se debatían embargaban las conversaciones de todos y levantaban discusiones curiosas (
) Hay aquí un partido agrario que gana votos y voluntades, pero se ve que los candidatos y los principios- son los que congregan votantes en torno suyo (
) a mi llegada fui a la iglesia y al fin de la misa el párroco reconvino a los fieles por sus deberes para con Dios en atención a un posible candidato cuya moral desconocían (4).
Trátase das eleccións a Cortes Constituíntes do dia 28 de xuño do ano 1931, por tanto, todo indica, que Lino chegou a San Mamede o venres, 26 de xuño.
Entradas
Pero los regionalistas gallegos están en lo cierto al sostener que su región requiere medidas de gobierno específicas (
) Su casi único medio de obtener moneda es el ganado. La cosecha se encadena para el sostén familiar, y la sobra cuando la hay la consume la vaca, el ternero o el cochino. La mujer trabaja tanto, a veces más que el hombre. Va con él al campo y rivaliza con él en resistencia. Carga haces de leña por terrenos empinadísimos e interminables durante todo un día. Rompe montes con la azada; se arrastra por la tierra arrancando al maíz las hierbas chupadoras; cuida los animales caseros; administra la huerta; amasa y cuece el pan; cose la ropa; cocina, acarrea el agua de la fuente; cría a los hijos
El hombre no toca las labores domésticas. Los niños comienzan a ayudar desde muy temprano y el trabajo los achaparra y los deforma (5).
Descrición realista da muller galega do rural no primeiro terzo do século XX, grazas ao seu traballo a fame non entraba no fogar, as crianzas saían adiante e os anciáns gozaban do cariño e dos coidados necesarios. Xunto co recoñecemento do intenso traballo e a eficacia da muller vai a crítica velada ao desempeño das tarefas do home.
Salidas
El Lujo ha aumentado desproporcionadamente en la aldea. No corresponde sino a un aumento, acaso transitorio, en el precio del ganado. Nota usted más despejo en la juventud, la asimilación de tal o cual patrón transmitido de la villa, pero nota siempre que sólo el uso de los trajes caros por la juventud ha logrado dar el salto mortal del campesino. La juventud es poco más instruida, tanto técnica como moralmente, que hace quince años; pero si es más refinada. El amor demanda muchas cosas. Los trajes de crepé finísimo cortados conforme a los patrones mensuales de París, cubren unos cuerpos rebosantes de salud y un tanto maltrechos por el trabajo. El arrebol, los zapatos de raso, las medias de seda y los relojes de pulsera, son precisos para hacer el juego. (
) Luego las ve usted en el campo y se asombrará de verlas. Si el traje de usted no corresponde al de ellas hará bien en no acercárselas. Paralelamente el hombre joven trata de rivalizar con ellas en elegancia, una elegancia con leontina en el chaleco y cuello, amarrada al pescuezo de toro; pero casi siempre relativamente costosa. El día de fiesta, el aldeano rico y el pobre son idénticos. Antes sólo el indiano lucía dientes de oro, hoy resulta al revés. Casi pudiera decirse que el ideal de la juventud aldeana ha devenido en un ideal de bazar de comedia, por ese trepar constante de la aldea hacia la ciudad. Este no es más que un ejemplo: he llegado a la aldea con el traje a bordo y una muda para pasarme allí dos o tres días. Enseguida comenzaron a zumbar las lenguas, un vicio local. Las palabras de mordaz conmiseración llegaban así: E o pobriño: seique njo che trougo outro traxe. E tan magí; din que ven quixoso. E faltachele un dente d´o lado
(
) en conjunto las salidas, no suman mucho, pero vienen a nivelarse con las entradas6.
É fácil deducir unha comparación mental de Lino co entorno, a pesar do esaxerado da crítica mordaz que o percibe como un pobre, magro, é dicir, moi fraco, enfermo e desdentado, a situación de Lino non andaba moi lonxe dese escenario crítico.
NOTAS:
1. Lino Novás Calvo y el Mundo Hispano. Cira Romero. https://www.arquidiocesisdelahabana.org/contens/publica/ceah%20Vivarium/suplementos/puentes/conten/hispano.html
2. España Estremecida, pp. 44-45
3. https://www.arquidiocesisdelahabana.org/contens/publica/ceah%20Vivarium/suplementos/puentes/conten/hispano.html
4. España Estremecida, pp. 46-47
5. España Estremecida, p.49
6. España Estremecida, pp.50-52.

Rivero, Manuel