La integración social precaria en el informe Foessa
La exclusión social es una realidad conformada por la acumulación de dificultades, más allá de la pobreza material, que aleja a las personas del espacio central de la sociedad. Hay muchos factores que nos pueden colocar al margen de nuestra sociedad. Es importante conocer y explicar, con fiabilidad y verosimilitud, los factores que conducen a esta marginación con la finalidad de poder intervenir sobre ellos. No solo hacer una descripción, la cual se queda solo en las consecuencias, sino buscar una explicación que es lo que nos acerca a las causas.
El informe de la Fundación FOESSA (Fomento de Estudios Sociales y de Sociología Aplicada) ha ido consolidando desde hace 60 años una metodología potente y fiable, a partir de encuestas a hogares del estado español, de todas las Comunidades Autónomas, sustentadas en un diseño y desarrollo por profesionales de reconocido prestigio universitario, trabajando desde la multidisciplinaridad: ciencias sociales, trabajo social, teología, filosofía, antropología... Vinculado en su financiación y alineado con los objetivos de Cáritas, su sentido no es únicamente un conocimiento sociológico de alto valor científico sino ser la base para la intervención social y política. FOESSA, como Cáritas, trabaja desde su compromiso con la realidad y justifica la sociología aplicada solo si pone a la persona en el centro y si impulsa la respuesta de la sociedad.
Tuve en septiembre la oportunidad de conocer la historia y la potente y fiable metodología que sustenta estos informes. Hace pocos días, en Santiago, asistí a la presentación del informe en Galicia. En esa comunicación hemos conocido los indicadores evaluados a partir de su agrupación en ocho dominios: empleo, consumo, vivienda, participación política, aislamiento, salud, educación y conflicto social. Mediante esa evaluación múltiple y la profundidad de los datos investigados se trata de describir esta realidad multifactorial. La Encuesta sobre Integración y Necesidades Sociales (EINSFOESSA) se complementa con una mirada centrada en el relato de la experiencia de las personas, con entrevistas microbiográficas para poner rostro y descubrir que son procesos complejos los que llevan a la exclusión.
Los datos del informe permiten conocer la situación de la exclusión social en Galicia y la evolución en nuestra sociedad de un concepto que nos debe interrogar, especialmente porque la población que queda definida por el mismo ha aumentado en Galicia desde el informe anterior. Se trata de los hogares en situación de INTEGRACIÓN SOCIAL PRECARIA: este concepto permite detectar, mediante indicadores que el estudio describe, hogares que, sin cumplir criterios de pobreza material, se encuentran en alto riesgo de quedar al margen de la sociedad, de entrar en situación de exclusión social. El sustento metodológico con el que nos describieron como se construye este epígrafe del estudio permite visualizar la vulnerabilidad de personas supuestamente hasta ahora protegidas de la exclusión y hacernos mirar una realidad que puede alcanzarnos a todos. El informe nos permite ser conscientes de que, aunque todos somos vulnerables y podemos estar en riesgo de exclusión, hay indicadores que hacen que ello sea más probable y que muchos son factores sobre los que se puede intervenir. Tener en cuenta esto nos puede ayudar a construir una sociedad con menos riesgo de exclusión, convirtiéndonos cada uno en agentes de inclusión o, al menos, haciéndonos conscientes de aquello en que cada uno contribuimos a excluir a otros.
Sin menospreciar la importante influencia de las carencias materiales, realidades como el aislamiento, la falta de cuidados, los obstáculos para acceder a los derechos ciudadanos o para el acceso a la asistencia sanitaria, la soledad no deseada, etc., conforman situaciones de integración precaria o exclusión no siempre vinculadas a la pobreza material. Los pobres contemporáneos no son sólo los que no alcanzan unos determinados ingresos o renta.
Los informes FOESSA permiten realizar una incidencia política no partidista, entendida desde Cáritas como un medio para cambiar legislaciones y políticas públicas para transformar las causas que generan desigualdad e injusticia. Son informes que pretenden tender puentes sin generar enfrentamientos.
Thomas Ubrich, coordinador técnico del informe y presentador del estudio en Galicia, terminaba su exposición abogando por la transformación del estado de bienestar en un estado de BIENCUIDAR. Desde la bioética he defendido desde hace tiempo EL CUIDADO COMO SISTEMA DE REFERENCIA MORAL (pag 30 de
https://www.sergas.es/Bioetica/Documents/157/Bioetica_2024_online_CAST_online.pdf), pero esta será otra historia.
Autor: Juan Antonio Garrido, médico internista y especialista en bioética