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O vínculo de amizade entre Lino Novás Calvo e Federico García Lorca

Rivero, Manuel - lunes, 09 de febrero de 2026
Entre os anos 1931 e 1936, foi cando se coñeceron e trataron persoalmente Lino e Federico, aínda que Lino xa era admirador de Federico desde anos anteriores, debido a súa colaboración coa "Revista de Avance", principal órgano da vangarda literaria cubana, na que levaba a sección "Libros", e ao entrar a traballar na libraría Minerva, para elaborar a sección dos libros máis importantes do mes.

SONETO A FEDERICO GARCÍA LORCA
No lloran, Federico, que estallaron
las cuerdas de tu Sur atormentado;
y galopa, de fuga, amedrentado,
el eco del fragor a que callaron.

Las gracias de tus versos despertaron
y en libros resonancias han mimado,
volviéndose al poeta asesinado,
de piedra calcinada se tornaron.

No llora, Federico, que enrojece,
la entraña que en romanos palpitara
con ardor de cadera estremecida:
por pueblos que tu verso se merece,
impune tanta ofensa no quedara,
si a este pueblo costara cara vida.

Repertorio Americano. San José, Costa Rica, noviembre 7, 1936.

Tres meses escasos foi o tempo que tardou en aparecer publicada esta obra mestra de Lino Novás, (18-8-1936, asasinato de Lorca, 7-11-1936, publicación en Repertorio Americano).
Obra que creou nos momentos de profunda dor, cheos de rabia e de incomprensión ao coñecer a terrible noticia do brutal asasinato do seu benquerido amigo.
Lino debeu de coñecer a Lorca, nos faladoiros literarios de Pombo, que Ramón Gómez de la Serna, dinamizaba a través das súas Greguerías, nas que todos eran partícipes, protagonistas e aprendices ao mesmo tempo, ese era o espazo ideal, que levaba tanto tempo buscando, e que tanto se lle resistía encontrar ao Lino "underground", así o definía no artículo titulado "Ramón el inhumano. Mi excursión a Pombo", publicado na Revista Bimestre Cubana. La Habana, julio-agosto, 1932.
"Voy a ver a Ramón a su caverna española -Pombo- donde lo más viejo y lo más nuevo de España, el este y el aqueste, se dan cita. Ramón es España y España es Ramón. Como antes fue Quevedo o Goya. Pero en Ramón está lo que dura de España: lo barroco y lo popular. Lo esencial en la historia de España es obra del pueblo y lo esencial en el arte español es lo barroco, sea de forma, sea de concepto. Hay que agrupar otro elemento, también ramoniano, destacado por Unamuno a favor de España: quisquilloso y receloso. Recelando de todo, discutiéndolo todo fue como Ramón llegó a ser él mismo. Por eso es Ramón inconfundible, inconfundiblemente español – si por español entendemos aquí lo castellano. En él hay lo rancio del casticismo y la audacia del pionero. Santo y sacrílego a la vez. Y a la vez también vidente, porque sólo por una especie de revelación intuitiva se puede abarcar como Ramón o Quevedo las más diversas disciplinas".
Lino foi un admirador da obra e da persoa de Lorca, asistiu ao estreo de Yerma, naquel acto entrañable, coincidiu con Alejo Carpentier, que viaxou directamente desde París por invitación de Lorca.
Así describe as impresións de Yerma:
"es un 'poema trágico', el poema es magnífico; el asunto trascendental; la realización sostenida, cada vez más vibrante, pero la tragedia no se siente bastante: el autor carece de ella en su vida y en su temperamento: así, aún cuando todo se ajuste a las reglas de la tragedia, ésta no se siente". Y antes había advertido: "el poema es bueno; el diálogo poesía pura; la decoración, la disposición de los cuadros, la armonía de motivos y personajes con el tema central: todo es excelente".
Dez nos máis tarde, volvería a publicar un excelente traballo, en Grafos. La Habana, outubro. 1946, "del Lorca que yo vi":
"Como tantos españoles, Lorca se vio a sí mismo en el campo de las letras como un nuevo Adán. Lo que se hubiese dicho y que se dijese en los olimpos, no ponía gran cuidado en su mente. Él se sentía quemado por dentro, frente a un mundo que era más rico y pleno en poesía que todas las elucubraciones que hubieran podido salir de los laboratorios literarios. Frente a estos, no sentía ninguna responsabilidad –en realidad, frente a nada, como no fuese su propio gusto. Poned a un ángel malo, como Lorca, en medio de aquella España ruda y sincera (sincera, hasta en sus locuras, hasta en sus injusticias y crueldades); todo en él es porosidad, vibratilidad, temblor; siente como si aquella tierra lo hubiera producido así, para escucharlo un momento y sacrificarlo. No pertenece a ella, porque le falta el vigor y el aplomo... y el sentimiento. Le falta esto: la solidaridad que da el sentirse parte indisoluble e inseparable de un todo. Lorca se sintió suelto, libre, pero luego advirtió que esa libertad era sólo el vuelo del ave herida. ¿Adónde iría? La tierra era su morada, y dentro de esa tierra, una zona determinada. ¡Hasta el lirismo necesita una patria! De ahí lo popular en Lorca. En vez de remontarse a los oscuros retorcimientos de los nuevos "cultos", buscó savia, motivo y figuras en las capas más bajas del pueblo, no para sacar de allí una impresión falsamente realista, o convencionalmente popular, sino para romperlas con furia poética y exponer al asombro, la risa, o la vergüenza sus partes encubiertas. Él hizo también escándalo, a su modo: no el escándalo que sólo escandalizaba a los académicos, sino aquel otro que parecía ir con todos nosotros. Para él no había ningún tabú, nada prohibido. Si existía, se ocultaba, si tenía una vigencia subterránea, una preocupación oculta, merecía la pena desnudarlo. En este sentido fue Lorca un revolucionario. Él denunció en sus poemas gentes, normas e instituciones. Sus poemas se nos figuran a veces carcajadas dramáticas; otras, sombrías recitaciones; otras, puro juego de ocios. En muchos de ellos hay un afán renovador de sacar a la superficie lo que el velo cubre. Sin embargo, estemos en guardia. Ese era, sobre todo, en él el morbo que necesitaba todo arte genuino. Una denuncia puede resultar, a la larga, casi una exaltación, aunque sea de la risa".
Magnífica radiografía do perfil de Lorca, grande entre os grandes. A través desta reflexión Lino chega ao fondo da obra de Lorca, esa que cando un a le por primeira vez solta unha risada, a segunda fai pensar e un queda mudo e a terceira xa se soltan as bágoas. Pobre país ao que tanto amaba.
Para a redacción deste artigo, foi fundamental a información que aparece no texto: Lino Novás Calvo y el mundo hispano da autoría de Cira Romero publicado en:
https://www.arquidiocesisdelahabana.org/contens/publica/ceah%20Vivarium/suplementos/puentes/conten/hispano.html
Rivero, Manuel
Rivero, Manuel


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