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El Gobierno de Lugo incumple la normativa sobre los presupuestos (y aquí no pasa nada)

Latorre Real, Luís - viernes, 23 de enero de 2026
El gobierno local de Lugo cuenta con mayoría absoluta en el pleno, ya que suma los 13 votos de los dos partidos que, frente a los 12 del PP, les dan la libertad de aprobar lo que les venga en gana. Bueno, ahora está algo matizada con el asunto de María Reigosa, que va a votar siguiendo su conciencia con lo que es posible que cada pleno sea una caja de sorpresas si no presentan cosas razonables. María se ha erigido como "interventora" municipal por libre, un papel de árbitro al que aspiraba Ciudadanos hasta que, tras el descalabro de las elecciones del 2023, se fueron a su casa primero y algunos a las filas del PSOE después bajo contrato laboral.

Esa mayoría absoluta hace inexplicable que a día 22 de enero la ciudad no tenga aprobados sus presupuestos que, en el mejor de los casos, no podrán entrar en vigor hasta mediados de febrero, y eso si hacen todo bien, que no es lo habitual.

No es una cuestión menor, y aunque al común de los mortales no le preocupa demasiado este tema, quizá debería. Ya sé que estamos acostumbrados a que las administraciones incumplan alegremente sus propios plazos sin consecuencias aparentes, pero las hay.

El gobierno de Lugo ya incumple sistemáticamente muchas de sus obligaciones legales. El ejemplo más claro probablemente sea el tema del pago de facturas con reparo de legalidad por parte de la intervención (la de verdad), que se levantan con una alegría pasmosa y siempre por áreas (el Alcalde, Miguel Fernández, levanta las de los suyos y se ausenta periódicamente para que el alcalde accidental, Rubén Arroxo, haga lo propio con las del BNG). Pero la ausencia de presupuestos hace que sea más espinoso iniciar proyectos nuevos o cumplir con obligaciones, e incluso podría poner en peligro inversiones como las subvenciones europeas... aunque, francamente, a veces tampoco pasaría nada por perderlas visto cómo y en qué se gastan.

Pero a lo que iba al principio. ¿Qué explicación hay para que no se aprueben los presupuestos antes de finalizar el año como hace todo el mundo? ¿Peleas internas? ¿Pereza? ¿Falta de interés?

El gobierno aduce que el accidente ferroviario del domingo por la noche impuso un luto oficial que le impidió reunir al Consejo Económico y Social, un paso previo obligatorio antes de llevar los presupuestos a Junta de Gobierno y después al Pleno. Podría colar, si no fuera porque el accidente fue en la noche del 18 al 19 de enero, y a esas alturas el presupuesto ya tendría que llevar tres semanas aprobado.

¿Estamos ante un uso torticero y repugnante de una desgracia? Sin duda. Poner de excusa el accidente es una bajeza moral, porque no es cierto. Puede explicar por qué no se tramitó todo esta semana, pero nada más, así que usarlo como comodín es una vergüenza total y absoluta.

Lugo no tiene presupuestos porque no los tramitaron como debieran según la normativa, así que se está incumpliendo la ley. El artículo 168 y siguientes del Real Decreto Legislativo 2/2004, de 5 de marzo, por el que se aprueba el texto refundido de la Ley Reguladora de las Haciendas Locales, dicen claramente que es el Alcalde quien tiene que presentarlos al Pleno, con toda la documentación exigida (incluido el informe de Intervención) antes del 15 de octubre de cada año.

Tras la aprobación inicial por el Pleno, se publican en el BOP y se abre un plazo de 15 días para que cualquier interesado los revise y presente reclamaciones. Si no hay ninguna se aprueban automáticamente y si las hay el Pleno tiene otro mes para revisarlas y votarlas.

Dice el 169.3: "La aprobación definitiva del presupuesto general por el Pleno de la corporación habrá de realizarse antes del día 31 de diciembre del año anterior al del ejercicio en que deba aplicarse". No lo pone como opción, sino como obligación.

La chapuza continuada en que la ciudad de Lugo está instalada hace que ni siquiera con esa "mayoría absoluta" (más o menos) que tienen les permita cumplir con sus obligaciones.

Pero, ¿qué más da? Nadie se fija en esos detalles... No somos una ciudad que se tome esas cosas de forma seria y por eso nuestros gestores tampoco.

Mientras haya dinero para chocolatadas...
Latorre Real, Luís
Latorre Real, Luís


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