La variante chapuza de Viveiro
Timiraos, Ricardo - jueves, 08 de enero de 2026
A los que nunca dan la cara y se atribuyen méritos ajenos.
Año Nuevo, mentiras viejas. Vaya por delante que cada palo aguante su vela y que opino como quiero, mal que le pese a algunos. Defiendo a mi pueblo como entiendo por encima de siglas y presiones. Nunca me convencieron las opciones políticas, y si bien es evidente mi tendencia, no me encasillo en ninguna. Desgraciadamente, los políticos y yo, aún usando el castellano, hablamos idiomas diferentes. Sirva como ejemplo que de la lectura de la Ley de Costas yo entendía que las concesiones administrativas caducaban, sin más prorrogas, a los setenta y cinco años; pero la vida se encargó de contradecirme y su eternidad deriva de la interpretación política, lo que en román paladino quiere decir depende de quien sean "As Costas". El lenguaje político usa excepciones de cualquier tipo y adecua las cosas al interés del amigo. Trileros, Señores.
Y es que el político sabe utiliza muy bien las hipérboles y demás recursos literarios y así engañar al personal con falacias que no dejan de ser mentiras. Vivimos en el bum de la demagogia, del populismo y la mentira, y hasta me temo que pueda pasarle factura a la democracia, porque se observa en la ola de intransigencia con que nos trata de arrastrar esta caterva de vendedores de crecepelos cegados por las gafas de la pasión ideológica. No hay peor ciego que el que no quiere ver, ni buena objetividad sin valorar las distintas opiniones.
Dicho lo que antecede, vaya también por delante que esta chapuza de Variante, que ahora ofrecen a Viveiro, apenas soluciona nada. Y esto lo saben hasta los "vencedores", que no se atreven a sacar pecho. Si se cumple esta chapuza, será siempre un cuello de botella nada acorde al siglo XXI... Pero, como tontos no son, defenestrado ya el PSOE, que se defendió numantinamente ante el acoso y derribo de la política de tierra quemada practicada por el PP-altura de miras le llaman- quedaba engañar a Pro Viveiro, que desconociendo el tergal, entró al señuelo consciente del colapso en que habían logrado dejar a Viveiro los caciques de la Xunta. Es curiosa la postura de la inexplicable fidelidad conservadora, a tantos años de abandono, Nadie alzó la voz ante la perversión de la democracia de esta gente. Usar el dinero público como arma es el abuso típico de esos grandes caciques de la Xunta, que ahora, en su magnanimidad, nos "regalan" esta chapuza de carretera que nada tiene que ver con la que Viveiro necesita y durante tanto tiempo prometieron. La Xunta les ha metido un gol por la escuadra tanto a sus fieles, como a pro Viveiro. Y por ende a toda la ciudadanía.
Porque es preciso tener memoria y usarla. Aquí hubo tantos cuentos de proyectos, puente entre Celeiro y Escourido incluidos, que nada tiene que ver con este "carreiro" como le llama con razón el Bloque. Una carretera convencional nada tiene que ver con la Variante de Xove (hiperbólicamente descrita como vía de altas capacidades). Con tal aparatoso nombre, es evidente que la nuestra será para discapacitados- dicho sea con el respeto debido a las personas enfermas- y que ni les encajará con la tan cacareada Autovía A-74, que siempre iba a ser un gran corredor y que paliaría de algún modo el desvío de la Transcantábrica. Por cierto, el gran genio de la política Feijoo fue el responsable alegando que llevarla por la Mariña tendría un gran impacto ambiental. Haberla desviado por el Fiouco es para mear y no echar gota sino fuese por el pozo sin fondo ocasionado por la niebla. Pues bien, el 8 del 11 de 2009. en un artículo de la Voz da Mariña, decía el Sr. Luis Prieto recogiendo afirmaciones de una política: "se creará una gran ciudad en base a una columna vertebral que será el Corredor Cantábrico". Se la colaron a él, igual que se las cuelan a otros que tienen gafas ideológicas.
Pues bien, en el supuesto que algún día se construya el tan manido Corredor -hace algún tiempo escribí, cogiendo datos de la Voz de Galicia, que al ritmo que iban las obras se terminaría en el 2113- es de suponer que, llegando a Viveiro, construyan dicho corredor con alguna lógica y esta chapuza sólo sea una vía local, de lo contrario el caos y los atascos pueden ser de órdago.
Mientras tanto, permitaseme la ironía, premien ustedes a sus benefactores con sus votos y sigan poniéndose las gafas de los partidos y verán como los engañan. Porque si en Viveiro tiene la culpa la Xunta, en el Corredor hasta San Cibrao la tiene el PSOE. Y señores, así están escribiendo sus representantes la Historia de La Mariña. Por mi parte, hace trece años escribí: LA AUTOVIA DE LOS SUEÑOS. Lo que tengo claro es que no llego al 2113.

Timiraos, Ricardo