El mundo al revés
Pena, José Manuel - lunes, 17 de noviembre de 2025
El mundo al revés. Las víctimas de catástrofes naturales y de negligencias por nefastas gestiones sanitarias están siendo criminalizadas, por parte de muchos políticos y gobernantes para perpetuarse en el poder. Los corruptos, estafadores o defraudadores fiscales limpian sus imágenes a través de denuncias judiciales y falsos testimonios. Algunas formaciones políticas se mueven por meros intereses electorales. Los inmigrantes pobres son estigmatizados, rechazados y discriminados por parte de gente sin escrúpulos, racista y xenófoba. A los más jóvenes no se les tienen en cuenta para nada, únicamente para criticarlos por querer destinar una parte de su tiempo de ocio a disfrutar en una de las etapas más importantes de sus vidas. A las personas mayores se las aparta o aisla de la sociedad porque ya no son rentables ni productivas. El mundo al revés.
Los ciudadanos somos cada vez más insensibles a la realidad, únicamente nos preocupa lo que nos suceda o nos pueda beneficiar personalmente, lo demás no es importante. Si alguna persona o colectivo lucha por la defensa de la Dignidad o los Derechos Humanos o sociales, son unos vividores, desgraciados o marginados. Los que no piensan como nosotros, o son comunistas o fascistas, no hay término medio. Los que no se arriman a los poderosos son unos perdedores. El mundo al revés.
Demasiados medios de comunicación son meras correas de transmisión de los gobiernos de turno, algo similar a las grandes centrales sindicales. La información gira en torno a la publicidad institucional y las ayudas públicas. Los mercenarios de la información defienden, con uñas y dientes, a sus benefactores y mecenas. El mundo al revés.

Pena, José Manuel
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