Infierno y Satanás
Silva, Manuel - lunes, 21 de julio de 2025
Yo estaba equivocado:
Creí que el infierno estaba
En el centro de la tierra
En el fondo del abismo
En la boca del volcán
En las entrañas del diablo.
Creí que el demonio era
Un ser con cuernos y rabo
Un príncipe de tinieblas
Un rey de la oscuridad
Un Lucifer vomitando
Ceniza, fuego y azufre.
Pero pronto descubrí
Que el Infierno y Satanás
Son, sencillamente, El Mal
Que habita en nosotros
Contamina nuestras mentes
Corrompe los corazones.
Y las llamas de este infierno,
-que nos queman sin piedad-
Son atizadas a veces
Por grandes jefes de Estado
Presidentes de Gobierno
Líderes de Oposición.
Atizan también el fuego
Ejecutivos de empresas
-que sólo ven su interés-
Periodistas mercenarios
Algunos curas y obispos
Y simples gentes de a pie.
Y en estas llamas ardemos
-de forma inicua y grosera-
Por egoísmos absurdos
Por intereses bastardos
Ajenos a la justicia
Y al buen sentido común.
Si alguien duda, que pregunte
A quienes mueren de hambre
A los muertos en Ucrania
A los muertos en las calles
En colegios y hospitales
De Gaza y Cisjordania.
También podemos preguntar
A migrantes ahogados
En el mar Mediterráneo.
¿Tan difícil resulta ver
Donde está el infierno
Y quienes son los demonios?
¿Qué sentimos cuando vemos
Las caras tristes de niños
En los escombros de Gaza?
¿A los que vemos llorando
Por la muerte de sus padres
Por sentirse mutilados?
Y mientras mueren de hambre
No hay palabras que definan
Ver a tantos camiones
Tan cargados con comida
Ante las puertas de Gaza
Sin que les dejen entrar.
Por eso, creo que urge
Practicar un exorcismo
Que expulse de nuestras vidas
A los muchos y malditos
Malignos que nos rodean:
¡VADE RETRO ME, SATANA!

Silva, Manuel
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