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La libertad de algunos

lunes, 05 de abril de 2021
A estas alturas de la vida, cuando algunos hablan de libertad, hay que echarse a temblar. Y es que cuando esa palabra la utilizan aquellos que justifican los golpes de estado contra el gobierno legítimo salido de las urnas, resulta falaz su argumento. Lo mismo ocurre cuando el fin es legislar para permitir el abuso y explotación de las personas. O cuando se amparan en ella para permitir la trata de blancas, la droga y el juego. Habituados como están estos individuos a aprovechar cualquier resquicio en la legislación para sus fines, poco importa que proliferen las mafias de todo tipo.

Sin embargo, el ciudadano de a pie conoce lo que es la libertad cuando esa se logra con argumentos y por el consenso mayoritario de la población. La libertad es el medio natural para vivir sin cortapisas en un sistema de respeto mutuo de los individuos. Y es ese respeto necesario es origen de cualquier ley para que se cumpla.

Lo triste es que la legislación, aunque abarque todos los aspectos, resulta muchas veces obsoleta y permite rendijas para que cualquier golfo, utilizando torticeramente la palabra libertad, pueda cometer los desmanes que se proponga. Desde salir impune de tráfico de drogas a utilizar la palabra libertad como bandera política para el saqueo de las arcas públicas y el derribo de cualquier obstáculo para la privatización de lo público.

Fácil resulta ver, ahora que la pandemia permite algo más de reflexión, como surgen argumentos en direcciones opuestas y como el populismo tabernario, impulsado por los mentirosos de toda la vida, antepone el beneficio económico a la prudencia y las medidas disciplinarias contra en virus. Repare el lector que, si se hubiese practicado una política más restrictiva y contundente contra los abusones e irrespetuosos, se hubiera chillado reclamando "libertades". Por su parte, las consecuencias de que hayan sido tan lasas las medidas ahí están: que no somos capaces de doblegar el virus. ¡Qué poquito les ha dolido a muchos que otros estemos todavía confinados sin libertad para movernos!. Y es que amigos, la permisiva libertad de la que habéis gozado algunos, ha necesitado de la prudencia y el buen sentido de otros, que hemos renunciado a esa libertad pensando en el bien común.

Por eso a mí me sobran los discursos mentirosos de esta amalgama de nostálgicos, ignorantes, demagogos y patriotas que pululan y crecen como los hongos. Son los que dicen que aquellos tiempos eran mejores; son los que no leen y niegan lo que los historiadores y científicos nos dicen día tras día; son los que llenan la boca de falacias y agravios comparativos en esa carrera de sacar tajada de las ayudas; son los patriotas de banderitas y cuentas en paraísos fiscales, siempre dispuestos para la ayuda a cualquier tipo de involución como llevan haciendo desde tiempos inmemoriables. ECCE HOMINES.

Ahora que el País requiere la generosidad de todos para salir de este embolado, quisiera ver yo la libertad que podrían usar estos salvapatrias, rey emérito incluído, realizando inversiones, creando riqueza, apoyando al País al que tanto quieren y del que tanto presumen. Me gustaría que invocasen la libertad para mejorar los servicios públicos, realizasen donaciones para sus hospitales, creasen colegios públicos, de calidad, no guetos. Lugares donde pudieran estudiar su hijos en régimen de igualdad con los emigrantes.

Pero, señores, no esperen ustedes que ningún mafioso de las tragaperras, de la droga o de la prostitución venga a montar un geriátrico para sus empleados. No, eso lo hará, como siempre, como en la pandemia, el Estado. La generosidad de estas gentes es para que les den. Para ellos el Estado es el abusón que les roba . Ellos, en correspondencia y alardes de ego, prepotencia y chulería, lo insultan llamándole ladrón ¿ verdad youtuber de Andorra, Tita Cervera, Monserrat Caballé, Jorge Lorenzo, Pol Espargaró, Aranchita...? Sólo en Andorra. ¡Cuántos dividendos produce una bandera!

El Estado es el que necesita la libertad para perseguir a toda esta gentuza, de la que nombro sólo una mínima muestra, que hace trampas de todo tipo. Sí, son los que llaman totalitarios a los gobiernos que abren carreteras, crean hospitales, arbitran medidas para la pandemia, dan becas para los estudios... y recaudan impuestos para cubrir las necesidades del País. Libertad es la que necesita el inspector de Hacienda para investigar los entresijos de las empresas para evitar la contribución debida.

Por eso los que creemos en la verdadera libertad, los que hemos luchado por ella y sabemos lo que significa, nos sentimos traicionados por aquellos que torticeramente la utilizan para defraudar, mantener sus privilegios, saquear las arcas del Estado y un sinfín de trampas que ninguna relación tienen con la libertad. No, no queremos volver al pasado del abuso, de los privilegios y de la dictadura. Aquello lo recordamos bien... y a los jóvenes que lo desconozcan, les aconsejaría que se informaran. Estoy hablando de libertad. Y les digo que esto no lo podía escribir entonces. ¡Mirad de qué libertad habla esta gente!.
Timiraos, Ricardo
Timiraos, Ricardo


Las opiniones expresadas en este documento son de exclusiva responsabilidad de los autores y no reflejan, necesariamente, los puntos de vista de la empresa editora


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