Opinión en Galicia

Buscador


autor opinión

Editorial

Ver todos los editoriales »

Archivo

48 meses con el nuevo Auditorio terminado y cerrado

miércoles, 24 de febrero de 2021
Cuatro años lleva terminado el nuevo auditorio de Lugo, cerrado a cal y canto por las "diferencias" entre administraciones e incompetencia pública, un sainete en que quien está pagando las consecuencias es el sufrido ciudadano que ve cómo los rifirrafes entre partidos políticos y la nula gestión municipal se traducen en una gestión nefasta de todo cuanto se toca.

Primero era que no estaba terminado, luego que tenía deficiencias, después se subsanaron, que si no sabían quién pagaba el enganche a la luz eléctrica, que si tenía mobiliario, que si no lo tenía, que si se entregaba sin las instalaciones... Y ahora, ocho meses después de que se haya recibido por parte del Ayuntamiento siguen dando vueltas a las supuestas deficiencias (que se entendía corregidas y que por eso lo recibieron) que tiene el edificio.

Ocho meses. En ese plazo no sólo deberían haber resuelto esas supuestas deficiencias, sino qu epodrían haber construido otro edificio al lado. Recuerden que el Empire State Building, un monstruo de 102 plantas, se construyó en 14 meses. Faltan seis para que se supere ese plazo para "corregir deficiencias" de una instalación que costó 25 millones de euros, que no sé ustedes, pero yo hay días que no los gano.

La tomadura de pelo colectiva que supone todo esto por parte de tirios y troyanos es un símbolo de la política lucense. Salir a protestar porque el auditorio lleva cerrado 8 meses cuando en realidad se terminó hace 48 suena a intentar desviar la cuestión de las responsabilidades ajenas... y propias. Los lucenses llevamos tanto tiempo esperando por el nuevo Auditorio que ya da la impresión de que damos por sentado que no se abrirá nunca y que quedará ahí como un símbolo de la incompetencia pública para llevar adelante cualquier cosa.

Es evidente que para el Ayuntamiento, que se emperró en ubicar esa instalación en un sitio tan extraño (aunque inicialmente Orozco lo quería en San Fiz, quizá para ayudar a vender los pisos que se proyectaban allí y que nunca se llegaron a edificar a pesar de que sí hay aceras y farolas encendidas), el Auditorio es un marrón considerable. Una cosa es salir a llorar en la prensa porque "la Xunta no cumple con Lugo" y otra muy diferente es gestionar las cosas en el día a día. No tienen más que ir a visitar el Leiraparking del HULA, esa instalación que al BNG le servía de escenario para fotos y ruedas de prensa cuando era oposición y que ahora tiene más socavones que una plaza del Irak de Hussein. Ahora ya no se hacen fotos-denuncia allí, claro.

Llenar de programación ese monstruo no es fácil. En el de Frigsa cuela cualquier cosa porque con 200 personas aparenta estar "mediado" (aunque su capacidad es de 850 butacas aproximadamente). En el nuevo, cuya capacidad anda por las 900 (sí, sólo 50 butacas más), la disposición hace que con 400 espectadores "la foto", esa foto tan ansiada y tan temida por los responsables políticos, parezca la de un páramo.

Creo que es la mayor diferencia entre ambas instalaciones. El nuevo auditorio permitirá de un vistazo saber si una iniciativa cultural triunfa o fracasa, y eso da pavor a quienes saben lo difícil que es conseguir llenar un aforo tan ambicioso en esta ciudad.

Mientras tanto seguimos esperando. Puede que la Pandemia, esa desgracia que usan como excusa quienes no quieren hacer su trabajo, les sirva para marear la perdiz una temporadita más, pero es difícil justificar que en los presupuestos municipales no haya ni un céntimo para 2021 para poner en marcha el nuevo auditorio. Quizá quieran esperar a un año electoral, ya no sabe uno qué pensar.
Latorre Real, Luís
Latorre Real, Luís


Las opiniones expresadas en este documento son de exclusiva responsabilidad de los autores y no reflejan, necesariamente, los puntos de vista de la empresa editora


PUBLICIDAD
ACTUALIDAD GALICIADIGITAL
Blog de GaliciaDigital
PROMOCIÓN
PUBLICACIONES
Publicaciones
Publicaciones Amencer
Revista Egap
Obradoiro de Artesania