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Parroquias en O Incio (XI)

viernes, 30 de mayo de 2008
Feligresía de San Miguel de Vila de Mouros
Actualmente la componen las poblaciones de: Outeiro, Pacios, Sta. Cruz de Oural y Vila de Mouros, cuya aldeas están repartidas en los 4,3 km/2 que tiene de extensión. La población de derecho en 1996 era de 109 habitantes de estos 49 varones y 60 mujeres, y el total de viviendas familiares es de 50 de ellas 36 son principales, 5 secundarias y 10 estaban deshabitadas.

Geografía e hidrografía
Delimitada por las parroquias de Castelo y Noceda al sur, san Xoán de Bardaos por el este y Rubián de Cima por el oeste.
El mapa geológico ésta compuesto por cinco tipos de formaciones bien diferenciadas entre las mismas.
A/ Una mayor parte de su extensión aparecen areniscas y pizarras, que se encuadran dentro del periodo Psotdamiense.
B/ Otra parte muy pequeña que recorre la entidad de este a oeste, formada mediante pizarras y calizas, corresponden al Georgiense.
C/ A la formación anterior le suceden bandas de cuarcitas.
D/ Una tercera banda o parte donde afloran materiales como pizarras y cuarcitas, correspondientes al Cámbrico Medio.
Son sus principales accidentes geográficos el monte Penas do Carballal (600m.), y otros de unas cotas inferiores; constituyendo la parte acuífera los arroyos de Rivado y el de Freixeiro, entre otros “regatos” y fuentes ya de menor importancia.

Prehistoria e historia
Aunque es una parroquia que no tiene yacimientos arqueológicos de importancia estamos seguros que desde hace unos cuantos milenios ya se halla habitada por el ser humano, baste tener en cuenta que muy cerca de sus límites están catalogadas algunas estaciones del Megalítico, además el mismo nombre de vila de Mouros, derivado del latín Villa de Maurus, nos remonta aquellas lejanas fechas en que estas tierras han estado por cierto tiempo bajo la dominación musulmana y a esto también nosotros no sumamos a la sabia aportación del historiador D.Manuel García Blanco, que hace una amplia referencia acerca del efímero paso de los árabes por estas tierras y por toda la Galicia.
Las primeras aportaciones documentales acerca de esta zona proceden de una donación otorgada el día 17 de marzo del año 1072, en la que Guntina otorga escritura al abad de Samos D. Auderico y a su comunidad de monjes, la vila de Soñide, además de otra vila en san saturnino de Froián y la mitad de una tercera en Formigueiros, al describir los deslindes, es en esta última donde menciona claramente la actual entidad parroquial "(et inde poer termino de villa de Mauris..)" y de allí por términos de /la/ Villa de Moros (58).
La jurisdicción civil y criminal perteneció durante siglos al condado de los Lemos, quienes por tal derecho percibían distintas rentas, tanto en especie y en moneda, siendo el más común el llamado derecho de fanega que pagaba cada vasallo del estado General, en dinero. Al llevarse a cabo el Catastro de Ensenada (1752-53). El mayordomo pedáneo de esta feligresía silvestre González en la relación que para tal fin tuvo que dar declaró "...derechos de vasallaje y otros, percibe dicha Excma. Señora Condesa de Lemos, de cada vasallo del Estado General, un derecho llamado de la fanega, que pagan en dinero, unos más y otros menos, según sus posibilidades y por que nunca se han comprendido los ramos, especies, en que se funda esta contribución mayormente cuando es diferente de unos años a otros, no puede declarar la cantidad fija que ascenderá este derecho cada uno aunque a regularlo por quinquenio y para la verificación de su importe y motivo se remite a la relación que dieron los contados de dicha Excma. Señora, a que así mismo pagan por razón de alcabala 175 reales y por de talla 8 reales al año (59).
A mediados del siglo XVIII destacaban como señores de la clase noble con buenas posesiones D. Matías Saco y Quiroga, dueño de dos viviendas y 46 parcelas o fincas, de primera segunda y tercera calidad, siendo propiedades todas ellas forales por las que pagaba ciertas rentas.
Otro noble que poseía regulares propiedades era D. Diego Díaz, que tenía un caso y propiedades de cierta importancia.
Fruto de las leyes desamortizadoras y la posterior creación de los términos municipales, el coto y feligresía de san Miguel de vila de Mouros pasó a formar parte del incipiente ayuntamiento de Rendar.

Feligresía de San Lorenzo de Vilarxoán
Entidad parroquial enclavada en plena zona del Incio montañoso, formada por dos aldeas que son Leizán y Vilarxoán. Abarca una extensión de 2,5 km/2 y la población de derecho según recoge el nomenclátor provincial de 1996 era de 42 habitantes, de estos 17 son varones y 25 mujeres; el número total de viviendas familiares es de 32 de estas 16 son principales, 8 secundarias y otras 8 estaban deshabitadas.

Geografía e hidrografía
El mapa geológico está compuesto por dos formaciones totalmente distintas entre ambas; una zona equivalente a una octava parte de la superficie parroquial afloran en la misma formaciones alternas de cuarcitas y pizarras correspondientes al Cámbrico Medio, la otra parte que comprende la extensión restante aparecen en todo el terreno cuarcitas que se encuadran dentro del Georgiense.
Delimitada por el norte con San Salvador de Mao, San Xoán de Lóuzara (Samos) al este, por el sur y al oeste Sta. María de Foilevar.
A pesar des ser una entidad donde los terrenos son bastante montañosos, no impide que sean bastantes productivos, donde todavía se pueden ver buen número de fincas sembradas de centeno, cereal que en algún tiempo fue incluso la base de la economía familiar y con su grano se pagan la mayor parte de las rentas, actualmente su producción es ya casi nula.
Son sus principales accidentes geográficos los montes de Medorriñas (1167m.) Pico de Leizán (1032m.) Seixo da Brua (1100m.) y los arroyos de Lameiro y el Perolouro.

Prehistoria e historia
Dentro de su demarcación parroquial existen algunos yacimientos arqueológicos de más o menos importancia que todavía están pendientes de la correspondiente catalogación y estudio; de estos posiblemente el más importante sea o Castro da Roda, de origen castrexo romanizado, que se halla lindando con el vecino municipio de Samos, la estación castrexa es relativamente pequeña y su entorno está muy deteriorado a consecuencia de las labores agrícolas, pero a falta del estudio pertinente que nos aporte más datos acerca de cómo vivían quienes fueron sus moradores, posee curiosos aportes folklóricos como es la leyenda que afirma que las vellas mouras do castro saían a extender a us sábanas e os mozos que por alí se acercaban quedan soterrados sendo logo encantados por estas.
Los primeros aportes documentales provienen del tan citado libro Tumbo de Samos, y es, en una donación otorgada el día 12 de noviembre del año 969, por Vilifonso, a la comunidad de este monasterio de la iglesia de san Esteban situada en territorios de Triacastela, donde por primera vez es mencionada la parroquia Vilarxoán (1). De la misma fuente procede otra donación otorgada en el año 982, concretamente el día 9 de diciembre, por el presbítero Fonsino, que hace donación a su sobrino Emegildo de la iglesia de santa María del valle de Mao, en estos territorios de Lemos; "…Marie et sunt prenominatas sanctum Martinum de villar Iohanis, dicurrente rivulo Lauzara..."(2). El día 16 de mayo del año 992 el abad de Samos Mandino y su hermano Vitiza hacen donación de la vila de Teixeira y otros lugares, "...et inde in villar Iohanis usque in pinna Alba hic in Lauzara..."(3). En el año 1079, concretamente el día 10 de noviembre, la comunidad de Samos y su abad reciben mediante una donación la villa de Trascastro en territorios de Lóuzara que está colindante con esta de san Lorenzo de Vilarxoán (4) (60).
Los habitantes de la mayor de estas aldeas estuvieron sujetos a la jurisdicción del cenobio samonense, concretamente más de ochocientos años, si bien dicho dominio jurisdiccional era compartido con otros participes, ya que, a mediados del siglo XVIII los vecinos de la parroquia declaran “que pertenecen a la jurisdicción del Real Monasterio de Samos y a D. Pedro Andrés de Armesto, el cual le corresponde nueve vecinos” (61).
A partir del famoso decreto de creación de los ayuntamientos de 1835 pasó a depender administrativamente de Samos para años más tarde ser transferida el concello de O Incio.

El templo parroquial
Posiblemente la primera iglesia que hubo aquí fue aquel templo donado al cenobio de Samos el día 22 de noviembre del año 1007, por el presbítero Quindulfo en compañía de la religiosa Guntronde "...Quendulfos presbiter et confessus, et Gontrode, Deo vota..." "...Sanctum Martinum in Villare Ioahanne discurrente del rivulo Lauzara..." (62). Del mismo no llegó a nosotros parte o resto alguno y el actual es una sencilla construcción de planta rectangular con añadido posterior destinado a sacristía; la nave y el presbiterio forman un mismo conjunto que mide (16,70 m. largo por 6,80m. ancho), cubierta con pizarra sobre armazón de madera reforzado por cuatro vigas tirantes. Delimitada la nave de la capilla mayor el arco triunfal, de medio punto, en arista, que parte de sendas impostas y pilastras. En frontis es sencillo con puerta de acceso rematada en arco escarzano y en el mismo lienzo un sencillo óculo facilita la iluminación a la nave. La espadaña es muy sencilla, de dos vanos para sendas campanas, rematando el conjunto por unos pobres elementos decorativos.
El retablo por su forma artística obedece a un barroco ya muy avanzado. Denota este haber sido tallado por buenos escultores; consta de un cuerpo principal y ático, en el primero cuatro columnas salomónicas decoradas por racimos y hojas. Las tallas corresponde a la misma época y son S. Lorenzo (titular) escultura que mide 105 centímetros, Sta. y Sagrado Corazón, ambas imágenes mide lo mismo que la anterior; una pequeña escultura de Cristo que mide 046 m.
De las piezas de orfebrería más importantes destacan un copón y un cáliz de plata.
Circunda el conjunto el campo santo, que a su vez está delimitado por un sencillo muro hecho a base de lajas y a el se accede después de salvar unos cuantos peldaños pétreos que forman una rústica escalera (63).

Feligresía de San Mamede de Vilasouto
Entidad enclavada en pleno Incio medio, cuya extensión es de 7,5 km/2, formada por las aldeas de Belesar, Calvos y Vilasouto. Antes de haberse construido el embalse que toma su nombre había los núcleos de población de Barral, Illeira y Outeiro, que fueron anegados por las aguas de la referida presa. En 1996 tenía una población de hecho de 94 habitantes de estos 46 eran varones y 48 mujeres; el número total de viviendas familiares es de 53, de las mismas 33 son principales, 6 secundarias y 14 estaban deshabitadas.

Geografía e hidrografía
Delimitada al norte por San Xulián de Bardaos y Santo Tomé de Castelo, al sur San Martiño de Laiosa y él termino municipal de Bóveda, por e este Sta. María de Rendar y San Estevo de Eirexalva y por el oeste san Xoán de Noceda y el concello de Bóveda.
Formación geológica, en toda la entidad se aprecian cuatro tipos bastante diferenciados entre ellos de formaciones rocosas.
A/ Una mayor parte (más de la mitad de la superficie total) de esta afloran esquistos con alternancia de pizarras, o filitas y cuarcitas en bancos continuos denominados a techo, corresponden al Ordovícico Medio-Superior (Silúrico).
B/ Otra parte mucho menor en la que aparecen cuarcitas y pizarras en continua alternancia entre las mismas, formaciones propias del Cámbrico Medio.
C/ Una pequeña extensión de cuarcitas y pizarras, pertenecientes al Ordovícico Inferior.
D/ La cuarta y última formación que es la menor de todas en cuanto a su extensión, es de aluviones y coluviones, estructuras propias del Cuaternario.
Los montes son de escasa importancia y de los mismos destacan la cercana Serra de Trasmonte (583 m), A Medorra, Agro de Santa Cruz, As Veigas (543 m.), monte Agudo (539 m.), Pereiro y O Alto, estos de cotas ya bastante inferiores. Las aguas embalsadas del Mao y unos pequeños arroyos constituyen la parte hidrográfica.
El terreno es muy productivo, además de haber abundantes arboles frutales y buenos robledales.

Arquitectura popular
A pesar de los avances en el campo de la construcción donde las viejas viviendas van siendo sustituidas por modernas casas tipo chalet, todavía es posible hallar aquí encantadoras casas de labranza que conservan en buena medida su primitiva estructura y forma, donde la pizarra y el barro se conjugan en una perfecta simbiosis y complementando todo ellos por la madera; uno puede todavía admirar estas sencillas pero cómodas moradas donde no falta el “corral” o patio descubierto, o las “solanas” con salientes aleros, formados por techumbre de buenas piezas de pizarra, soportadas por las recias vigas de castaño. Que lastima tan grande el que poco a poco se vaya perdiendo este patrimonio etnográfico verdadero legado de nuestros antepasados.

Prehistoria e historia
Son estas tierras sumamente ricas en yacimientos arqueológicos, algunos con más de cinco mil años de antigüedad, pues los primeros habitantes dejaron aquí su impronta cultural como es la estación de petroglifos de “Agro do Pepe”, la cual por circunstancias de un mejor regadío en la comarca monfortina fue necesario hacer la presa de Vilasouto, que sus aguas mantienen anegados la mayor parte del año estas importantes muestras de la cultura Rupestre, no obstante no es la única manifestación cultural de aquellas lejanas centurias, si no que han llegado a nosotros otras muestras de la misma, en este caso en el lugar denominado de “Trasmonte en O Penedo da Ferradura”, quedan un nutrido grupo de grabados y cazoletas que obedecen al mismo periodo histórico.
Los habitantes de los castros no estuvieron ausentes en esta zona y de los mismos restan un buen número de yacimientos castrexos, algunos relativamente bien conservados, otros en peor estado y la mayoría de los mismos fueron romanizados, es este el caso del castro de Belesar, cuya acrópolis mide (70 x 42 m).
Con la caída del imperio romano en el año 476 surge aquí un largo periodo de más de quinientos años en que apenas sabemos nada de quienes habitaron la actual feligresía, quienes era, de quien procedían, hasta que en el 982 aparece la primera referencia documental recogida en el libro Becerro de Samos y en el 1075 era dueño de lugar de Vilasouto, Dª Ermesenda que había heredado de sus padres los conde Nuño Núñez y Onega Peláez estas posesiones, dejadas en donación a los monjes de Samos, si bien treinta y dos años después vuelven a ser estas tierras objeto de otra nueva donación a dicho cenobio, por parte de Ermesenda Rodríguez, cuyas posesiones llegaron a recaer en los condes de Lemos de quienes dependieron sus habitantes hasta bien entrado el siglo XIX, en que pasaron a formar parte del incipiente municipio de Rendar.

El nuevo templo parroquial
Amplia y moderna construcción levantada a consecuencia de haberse hecho la presa que embalsa las aguas del río Mao y de un buen número de arroyos que al mismo confluyen.
Fue edificado en la aldea de Illeira, guardando la forma y el estilo más tradicional de los templos rurales que hay en la zona; de nave rectangular con lienzos hechos a base de lajas y marcaciones en puertas, ventanas, relates de los muros en buenas piezas de granito, todo ello sellado con cemento. El porche abierto en la parte frontal, consta de dos arcos en los lienzos laterales, rematando mediante sencilla pero a su vez sobria espadaña de tres huecos y dos campanas. La techumbre está formada por pizarra soportada con armadura y artesonado de madera que descansa sobre una cornisa de granito moldurada. En el muro lateral sur fue adosado a él una pequeña dependencia destinada a sacristía, cubierta a una sola agua, con ventanales lo mismo que el resto del templo en arco. Del primitivo templo fueron traídas el nuevo algunas tallas realizadas en 1937 por el escultor Lastres y otras son modernas pues se realizaron en 1975.

NOTAS:
58. Archivo Histórico Nacional, (Madrid), Sección Clero, Lugo/ Samos, carpeta 1239/16, (documento original en pergamino).
59. Archivo Histórico Provincial de Lugo. Sección Hacienda, Castro de Ensenada. Libros 5554 y 5557.
60. (1,2,3,4) Manuel Lucas Álvarez. El Tumbo de S.Julián de Samos; docs 118,151 y 158.
61. Archivo Histórico Provincial de Lugo. Sección Hacienda, Catastro, Libro 2212.
62. A.H.U. Santiago. Tumbo de Samos, folio 44 r.
63. Elías Valiña Sampedro. Inventario Artístico de Lugo y su Provincia, tomo VI, p.389 y sucesivas.
López Pombo, Luis
López Pombo, Luis


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