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Parroquias en O Incio (I)

jueves, 24 de enero de 2008
El significado de la palabra parroquia, deriva de la terminología griega paroika que viene a significar habitación o incluso reunión de habitantes; derivando en paroecia o parochia.
También eran llamadas parochias las primeras diócesis, generalmente con anterioridad al siglo V; e los primeros 250 años de cristianismo lo que hoy entendemos como parroquia o feligresía (filius, agrupación de los hijos de la iglesia), no existía pues solamente tenía dicha categoría la catedral, era la única parroquia y la única pila bautismal, lo mismo que el obispo era el único párroco.
Eclesiásticamente la parroquia es hoy una unidad o célula inferior en la división territorial de la iglesia, perfectamente definida en el Código de Derecho Canónico.
Uno de los primeros documentos que nos hablan de estas entidades, sus estructuras y organización es el Parochiale suevo o lo mismo la División de Theodemir, suscrito en el año 569 por el rey galaico suevo Teodomiro. Comprende las diócesis de Galicia y norte de Portugal, en él están relacionados, los arciprestazgos, las parroquias tanto mayores y menores.
Otros documentos que las describan de una forma más o menos clara, son el testamento de Odoario, que data del año 760 y el diploma de Aloito del a.745 (1).
Durante los siglo IX al XII, las fuentes documentales continúan hablando, de villas y no lo hacen de una forma expresa de las parroquias o feligresías, pero ya en el siglo XIII aparecen claramente definidas como tales entidades.
Cada parroquia de O Incio, al igual que cualquier otra rural viene a representar siete unidades distintas.
A: Unidad histórica; B: Unidad territorial; C: Unidad económica, D: Unidad física; E: Unidad religiosa; F: Unidad Social, G: Unidad administrativa.
Mediante a agrupación de estas entidades parroquiales fueron creados los ayuntamientos en 1835, aunque con tales no haya sido considerados hasta bien entrado el año 1836.
El actual Incio lo componen veinte ocho feligresías y a cada una de ellas hemos dedicado un pequeño apartado, donde recogemos su extensión, demografía, geografía e hidrografía, un mini-resumen de la prehistoria y la historia, para terminar describiendo el templo parroquial.

Feligresía de San Xoán de Bardaos
Pequeña entidad de 1,9 km./2, con un solo núcleo de población subdividido por barrios (Airexe, Aldea, Casanova y As Casas de Abaixo); cuya población (en 1996) era de 50 habitantes de estos 21 varones y 29 mujeres. El número de viviendas familiares es de dieciséis, de estas dos son secundarias.

Geografía e hidrografía
La configuración geológica se divide en tres apartados.
A/ Una mayor superficie, la mayor parte de la parroquia se halla ocupada por alternancias de cuarcitas y pizarras, pertenecientes al Cámbrico Medio.
B/ Otra parte ya mucho menor que la anterior aparecen cuarcitas, formación propia del Georgiense.
C/ La tercera y ultima parte y por supuesto la de menor extensión de todas se halla formada por pizarras y cuarcitas correspondientes al Georgiense.
Delimitada al norte con él termino municipal de Sarria y Sta. María de Pacios, por el sur Sto. Tomé de Castelo y S. Miguel de Vila de Mouros y Sto. Tomé de Castelo.
El terreno es análogo a las demás entidades colindantes y no presenta accidentes de consideración, únicamente el Monte de O Castro tiene aquí su mayor cota (790 m.); riegan el terreno un arroyo de escaso caudal llamado O Rego de Viloira, además de unas cuantas fuentes naturales.

Prehistoria e historia
En dicha entidad no hay o no quedan yacimientos arqueológicos de importancia; no obstante la presencia de la cultura castrexa está presente en toda la comarca y aquí, situado, entre las dos parroquias de Bardaos queda un pequeño castro que seguramente fue romanizado en su día y en el que hace poco tiempo en su croa fueron colocados postes de tendido eléctrico.
La primera referencia documental que existe acerca de la feligresía data del año 1074 y es un testamento otorgado al abad de Samos y a sus frailes por el conde Bermudo Ordóñez, que entre las posesiones que deja al dicho cenobio están san Julián de Chorente y Sta. Eulalia de Teilán (2). La siguiente cita procede de la misma fuente es una donación hecha por doña Ermesenda Nuñez, hija de los condes Nuño y Onega Peláez, al monasterio de Samos y a su abad don Fromarico el día 22 de abril del año 1075. En el deslinde de lo donado se menciona a Bardaos (3). En el año 1091 el abad samoanese don Fromarico relaciona el inventario de todo cuanto a adquirido para su monasterio en tierras y demás bienes “villas in Bardanos II medias de fuerunt de Baltario Froilaz” (4).
La cuarta referencia procede igualmente del mismo libro Tumbo y es en 1125 cuando D. Pedro Froilaz, entonces abad de Samos manda hacer inventario de todas las heredades acrecentadas al dicho cenobio desde el comienzo de su prelacía; aquí nuevamente en deslinde se vuelven a mencionar estas tierras “Sancius Moniz in cambia aliam hereditatem in Avolin et Scemena acceperunt aliam in Sauto de Bardanos” (5).
La feligresía de Bardaos pertenecía a la jurisdicción de la Somoza Mayor y por lo tanto a los condes de Lemos, quienes percibían por razón de vasallaje varios derechos ente ellos el de la Fanega “...que pagan en dinero, unos más que otros menos, según sus posibilidades. Y nunca han comprendido el porqué de dicho impuesto ni saben en que se fundan esta contribución mayormente, cuando es diferente de unos años en otros, no pueden declarar la cantidad fija, a que ascenderá este derecho a cada uno, aunque sea a regularlo por quinquenio...” (6).
Fruto de las sucesivas leyes que terminaron con el viejo sistema administrativo y dieron paso al actual, el coto de san Juan de Bardaos pasó a formar parte como entidad parroquial del termino de Rendar, para este a su vez más adelante denominarse ayuntamiento de O Incio.
El templo parroquial, es una humilde construcción con atrio cementerio que la circunda, de nave rectangular, con muros hechos a base de pequeñas lajas de pizarra que en parten están recebadas por argamasa. La techumbre de pizarra soportada por armazón de madera y reforzado el mismo mediante cuatro vigas tirantes. En el lienzo sur se conserva una sencilla puerta adintelada y dos ventanales que facilitan la iluminación interior. El frontis es de muy sencilla fábrica, con puerta de acceso principal rectangular, que un día tuvo sobre ella un ventanal actualmente tapiado; rematando el conjunto por modesta espadaña de un solo hueco para la campana y rematada en tres pináculos.
Desde la nave se accede a la capilla mayor mediante el arco triunfal, que es de medio punto; está de planta semi-cuadrada y algo más elevada, iluminada por un ventanal situado en la pared lateral sur. La techumbre fue hecha con el mismo tipo de material que cubre la nave, cuatro planos y algo más elevada que esta.

Altar mayor
Asentado sobre banco de piedra, de un solo cuerpo denota haber sido tallado a mediados del siglo XVII y en el mismo las imágenes de san Xoán Evangelista (titular de la feligresía) mide esta talla 95 cm. y fue esculpida a principios del presente siglo. Imagen de san Antonio, mide 72 cts. bastante bien realizada; san Xoán Bautista, mide dicha escultura 95 cts. de muestra haber sido realizada por un buen imaginero que ha sabido darle vida y expresión en su mirada. Conjunto escultórico de la Virgen con el Niño, que mide 73 cts. fue hecho a principios del siglo XVIII, lo mismo que las anteriores (7).

Feligresía de San Xulián de Bardaos
Forman dicha parroquia las aldeas de Santalla, Viloira y Pereira, que ocupan una extensión de 2,5 km/2 y agrupan un total de 23 viviendas familiares, de las mismas 11 son principales, 3 secundarias y nueva están deshabitadas. La población de derecho según el Nomenclátor del año 1996 era de 36 habitantes, de los mismos 23 varones y 29 mujeres.

Geografía e hidrografía
La configuración geológica la componen tres tipos de formaciones que son:
A/ Una extensión superior a los dos kilómetros cuadrados en la que aparecen alternancias de cuarcitas y pizarras pertenecientes al Cámbrico Medio.
B/ En una pequeña extensión afloran calizas fosilíferas, correspondientes al denominado Domo de Lugo que corresponde al Devónico.
C/ Pequeña extensión en la que afloran alternancias de cuarcitas y pizarras, formaciones propias del Ordovícico Inferior.
Delimitada al norte por S. Xoán de Bardaos, al sur S. Mamede de Vilasouto y Sta. María de Goó, por el este Sta. Cristina do Viso y Sta. María de Goó y al oeste Sto. Tomé de Castelo y S. Xoán de Bardaos.
Son sus principales accidentes geográficos los montes de Serra da Baixo (612m.) Monte de Riba da Fonte (600m.) o la cercana Serra do Trasmonte (588m.) riegan estos terrenos el arroyo Rego de Viloira y unas cuantas fuentes de pequeño caudal.

Arquitectura popular
A pesar de que en líneas generales las viviendas de O Incio al igual que las demás en la comarca no presentan grandes diferencias entre unas y otras, pero si perculiares formas y tipos que tienen bastante diferencia incluso de una parroquia a otra. En esta que aquí nos ocupamos son frecuentes las casas cuyos muros fueron hechos a base de pequeñas lajas de pizarra, muchas veces asentadas sobre capas de barro que en los edificios nobles era sustituido por la argamasa de arena y cal. En los marcos de puertas y ventanas es frecuente hallar buenos bloques de granito relativamente bien tallados y lo mismo sucede en as partes más robustas del edificio. La techumbre a cuatro aguas en la mayor parte de los casos, realizada con pizarra, las características “lousas” soportadas por un recio armazón de tablas que a su vez descargan el peso sobre las vigas y estas en algunos casos apoyan uno de sus extremos en las denominadas vigas maestras.
Constan dichas viviendas de planta baja, piso alto y “fayado” o buhardilla, la cual carece de una finalidad concreta, siendo destinada en la mayor parte de los casos para almacén de los objetos ya inservibles o de poco uso cotidiano.
Otro elemento característico en la zona son los alpendres, cuya techumbre es soportada por varias columnas cilíndricas que están hechas con lajas de pizarra y barro o argamasa según la categoría de la vivienda o el destino de esta parte de la misma, en ellos quedaban a salvo de los temporales y de las lluvias los aperos de labranza, la leña o incluso la paja y la yerba seca para alimentos de los ganados.
Las exigencias actuales y un más elevado nivel de vida de los agricultores hace que este patrimonio arquitectónico que son estos pueblos se vea seriamente modificado, donde son sustituidas las viejas paredes de piedra por otras modernas hechas mediante bloques prefabricados, la pizarra esta siendo reemplazada por otro tipo de materiales bastante menos nobles pero más fáciles de emplear y las viejas vigas de castaño ceden sus lugares a las modernas viguetas de cemento.
Con todo ello no sería nada extraño que en el futuro siglo XXI un buen número de estos conjuntos arquitectónicos solo sean meros recuerdos de los que ni tan siquiera existen noticias.

Prehistoria e historia
Tanto una como la otra están enteramente coligadas con las cercanas feligresías, si bien los aportes arqueológicos más antiguos se remontan a los primeros siglos de la Era Cristiana, pero no sabemos con certeza hacía cuando los primeros incianos se asentaron definitivamente en esta feligresía. Los habitantes de los castros y posteriormente los romanos, también habitantes del mismo “modos vivendi” poblaron esta zona y de los primeros y tal vez también de los segundos llego a nosotros las ruinas de un poblado o castro, que se halla a unos doscientos metros al norte del templo parroquial; en una colina cuya cota máxima es de 652 metros. Es de forma ovalada de norte a sur, tiene acceso en forma de rampa, mientras que el conjunto esta protegido por la correspondiente muralla o foso.
De nos cuantos siglos posteriores son los primeros datos documentales que hacen referencia a estas tierras, los mismos fueron en su día recopilados en el libro “Tumbo” de san Julián de Samos, los cuales no aportan gran cosa acerca de esta parroquia (8).
Los condes de Lemos fueron dueños y señores de grandes posesiones, entre las que se encontraba dicha feligresía, que con anterioridad a la actual división administrativa de 1835 esta incluida dentro de la jurisdicción de la Somoza Mayor que pertenecía a los Lemos, percibiendo por tal motivo un derecho denominado de la “Fanega”, que pagaban en moneda todos los vecinos fuese cual fuese su estado o su clase, aparte de este pagaban la “Alcabala” y la “Talla”, cuyos importes recibía enteramente dicha familia.

Feligresía de Santo Tomé de Castelo
Esta parroquia tiene una extensión de 1,5 km/2 y la componen dos aldeas que son Castelo y Veiga. La población de derecho según el Padrón municipal del año 1996 era de habitantes, 51 de estos 29 varones y 22 mujeres; el número total de viviendas familiares es de 28, de las mismas 20 son principales, 1 secundaria y 7 están deshabitadas.

Geografía e hidrografía
En su corto espacio geográfico se dan cita tres formaciones geológicas propias de otros tantos periodos.
A/ Una primera agrupación de bancos alternos formados por cuarcitas y pizarras, que se encuadran dentro del Cámbrico Medio.
B/ Otra franja intermedia donde aparecen calizas fosilíferas, colcoesquistos, pizarras y cuarcitas, materiales estos del Devónico.
C/ La tercera y ultima parte que está delimitada por las feligresías de Vilasouto y Reboiro, afloran cuarcitas y pizarras.
Delimitada al norte por las parroquias de san Miguel de Vila de Mouros y san Xoán de Bardaos, al sur san Xoán de Noceda y san Mamede de Vilasouto, por el este san Xulián de Bardaos y por oeste san Miguel de Vila de Mouros y san Xoán de Noceda.
Los principales accidentes geográficos son pequeños montes cuyas cotas prácticamente no llega a superar los seiscientos metros y la parte hidrográfica más destacable es el arroyo de Nogueirido, de escaso caudal, que con el Rego de Freixeiro riegan estos terrenos.

Prehistoria e historia
Desde hace unos cuantos milenios fueron y continúan siendo estos parajes lugares ideales para que el hombre de antaño lo mismo que los habitantes de ahora hallaran aquí el sitio ideal para vivir y de aquellos primeros moradores llego a nosotros un buen yacimiento arqueológico situado al norte del poblado, denominado O Castro, que seguramente del mismo deriva el nombre de la Feligresía (Castelo). Dicho promontorio fue construido en un cerro a 627 metros de altitud, desde el mismo se divisa una amplia zona, tanto de la parroquia en que está o en sus colindantes pues este yacimiento desde tiempos inmemoriales es fruto de una constante degradación, pues la mayor del espacio físico que ocupa está convertido en terreno de cultivo, que los vecinos denominan “Leira do Castro”, que hacía 1907 era propietario de la misma Antonio Valcárcel, quien haciendo labores agrícolas desenterró restos de cerámica y otros objetos, de los mismos el más importante es un pequeño torques de oro que pesa 88 gramos y tiene una longitud de 320mm, fue realizado a martillo, de sección romboidal bastante regular, de 3,6 mm. De lado, rematado en dos pequeñas bolas en forma de bellotas cuyas dimensiones son desiguales, una de 14mm, en su parte más ancha mientras que la otra solamente tiene 12 mm. Toda la pieza al igual que otras del mismo tipo fue hecha toda ella del mismo metal y es maciza (9).
Los primeros datos documentales que hagan alguna referencia acerca de esta feligresía los aporta un documento fechado el día 4 de septiembre del año 1175, cuyo original es un pergamino, actualmente guardado en el Archivo Histórico Nacional; en el mismo el Papa Alejandro III confirma al cenobio de Samos todos sus derechos jurisdiccionales y patronales que desde hacía siglos venía dicha comunidad disfrutando y a su vez dicta unas cuantas normas disciplinarias para el monasterio y su congregación “...median ecclesian Sancti thome de Sumoza” (10).
Con anterioridad al actual sistema y división administrativa pertenecía a la jurisdicción de la Somoza Mayor que era de entero señorío de los Condes de Lemos, quienes entre otros derechos percibían el de la “Fanega”, la “Alcabala” y el de “Talla” (11).
A partir de 1835 fue incorporada al termino municipal de Rendar, que años más tarde pasó a denominarse municipio de O Incio.

El templo parroquial
Fue construido al noroeste del poblado en una zona donde son abundantes castaños centenarios. Tiene atrio cementerio que lo circunda y su estado es bastante deplorable, lo que sería necesario llevar a cabo una restauración de todo el conjunto.
La nave es de planta rectangular con techumbre soportada por armazón de vigas y tablazón que descansa en los lienzos laterales. El frontis con puerta de acceso adintelada y cruz inscrita en la clave; el campanario realizado con bloques de granito bien labrados, es sencillo pero a su vez robusto, tiene dos huecos para sendas campanas.
Al presbiterio se accede desde la nave atreves del arco triunfal que es, este, de medio punto y la capilla mayor tiene un “fayado” de tabla pues el primitivo artesonado ardió.
El retablo más importante es el lateral derecho, de estilo barroco, de un solo cuerpo con buena decoración y columnas tronco cónicas (estípetes).
De las tallas las más interesantes son: santo Ángel, escultura que mide 80 cm. imagen de santo que mide 40 cm. en el presbiterio hay una buena escultura que representa a la Virgen con el Niño, mide el conjunto 90cm. y de las piezas de orfebrería probablemente la más interesante sea un cáliz de plata (12); tuvo dicho templo una cofradía del Santísimo y de la misma queda el libro de registro que da comienzo en 1816 y termina en 1936 (13).

Feligresía de san Cristobo de Cervela
Forman dicha entidad las aldeas de Abeledo, Castrogude, Cervela, Fruxil, Noilan, Pedragosa, Penaxubeira, Penela, A Poza, Seixas y Airexe. Dichos pueblos están esparcidos a lo largo y ancho de los 9 km/2 que ocupa.
Tiene una población según el padrón municipal de 1996 de 145 habitantes de derecho, de estos 71 son varones y 74 mujeres. El número de viviendas es de 63 de las mismas 48 son principales, 3 secundarias y 12 están deshabitadas.

Geografía e hidrografía
El mapa geológico se divide en cuatro formaciones que son:
A/ una gran parte que ocupa sobre cinco kilómetros cuadrados, aparecen bancos de filitas, cuarcitas o esquistos y pizarras, correspondientes al Ordovícico Medio-Superior Silúrico.
B/ Otra segunda formación compuesta por la alternancia de cuarcitas y pizarras, que corresponde al Ordovícico Inferior.
C/ La parte de menos extensión aparecen calizas fosilíferas, calcoesquistos, pizarras y cuarcitas del Domo de Lugo, encuadrado dentro del Devónico.
D/ Una cuarta y última formación aparecen aluviones y coluviones, que corresponden al Cuaternario.
Delimitada, al norte por él termino municipal de Sarria, al sur por el de Bóveda y la parroquia de san Pedro de Cuvela, por el este las feligresías de Cuvela y san Vicente de Rubián de Cima, por el oeste él termino municipal de Paradela.
Los accidentes geográficos de mayor importancia son el Pico de Cebreiro (779 m.), monte de Castrogude (745m.), O Carreonzo, As Penas do Val (700m.), monte Pena Redonda (655 m.), monte de Fruxilde (620m.), y unos cuantos más cuyas cotas no superan los seiscientos metros de altitud.
La parte hidrográfica la forman unos cuantos arroyos de poco importancia y de escaso caudal, los mismos riegan en buena media los prados y tierras demás tierras de cultivo; entre los que podemos citar los siguientes: Rego de Pena Sabreira, Rego da Pena Mayor, Rego de Goda, Rego da Muiña y las fuentes de Loges do Oural y A Fonte da Agualevada.

Prehistoria e historia
Desde los tiempos más primitivos contaron estas tierras con la presencia del hombre prehistórico y de los mismos unos cuantos yacimientos arqueológicos llegaron hasta nosotros. Del Megalítico existe una interesante estación que se halla en las inmediaciones del pueblo de Fruxilde y se denomina medorras de Fruxile. Por otra parte en la aldea de Penela y en las inmediaciones de la capilla de San Roque, hay en una roca arcillosa varios petroglifos bastante borrosos por el paso del tiempo. Al mismo periodo Rupestre corresponden las cobachas (petroglifos), hechas en unas rocas del Monte de Seixas, donde además aparecen unos cuantos túmulos que al estar situados en terrenos de cultivo en un agro), cada vez son más degradados.
Del período castrexo-romanizado queda un buen yacimiento en el lugar de Castrogude y que da nombre al que posiblemente fuese el primer pazo que hubo en tierras de O Incio. Los restos de lo que fue un poblado, está relativamente bien conservado, no obstante posibles románticos buscadores de tesoros basándose en viejas leyendas que nos hablan de las riquezas que “os mouros” escondían en estos recintos hizo que buena parte de su muralla defensiva fuese destruida, e incluso en su interior fuesen cabadas zanjas.
Los primeros datos documentales que hagan referencia un tanto expresa acerca de Cervela proceden del Tumbo de Samos; en el mismo una donación fechada el día 11 de marzo del año 973 menciona estos territorios, que fueron cedidos al monasterio reseñado por Mendo Díaz (14). La segunda cita documental procede de la misma fuente, fechada hacía el año 1091 y realmente es una donación-testamento-inventario que el abad Fromarico acrecentó las posesiones de Samos, “In villa Cervela” (2). El día 4 de septiembre del año 1175 el Papa Alejandro III confirma al monasterio de Samos todos sus derechos jurisdiccionales y patrimoniales que venían disfrutando de antiguo y además dicta algunas normas disciplinarias para la abadía; este extenso documento aporta interesantes datos acerca de la zona y entre los mismos menciona un templo que hubo en la aldea de Augalevada, “in terra de Sarria” “median ecclesia Sancte Eolalie de Auga Levada” (3). En el año 1195 a iglesia de Lugo (curia lucense) y la comunidad de Samos llega a una avenencia en el pleito que desde hacía tiempo venían sosteniendo por razón de varias iglesias, entre ellas la de S. Pedro de Teixeira, “Sancti Petri de Taxaria” y la de Santa Eulalia de Somoza, “Sancti Eolalia de Somaza”. Este documento nos da una amplia referencia acerca de las posesiones eclesiásticas del monasterio de Samos en tierra do Incio (15).
Desde la Alta Edad Media hasta bien entrado el pasado siglo fueron varios los señores feudales que aquí han tenido parte de sus posesiones, entre estros los dueños del Pazo de Castrogude, no obstante la justicia ordinaria era nombrada por los Condes de Lemos, quienes fueron dueños de la jurisdicción de la Somoza Mayor, a la que pertenecía dicha parroquia, pagando por ello el derecho de la “Fanega”, la “Alcabala” y la “Talla” entre otros (16).
A partir del año 1835 y en aplicación del Real Decreto en el incipiente ayuntamiento de Rendar.

Un baile ritual en honor a Santa Lucía
En la parroquia de Cervela, se celebra la festividad de Sta. Lucía, coincidiendo con el último domingo del mes de agosto; poco o nada tendría de extraordinario si no fuera por el tipo y forma de la danza que fue transmitida desde tiempos ancestrales.
Algún vecino de la feligresía afirma que se remonta a más de quinientos años y en los libros parroquiales quedan amplias referencias documentales de la misma; pero aún nos atrevemos a bucear un poco más en las similitudes históricas de este “ritual” con los aportes, en este caso, arqueológicos. Los danzarines de Cervela portan arcos engalanados por multitud de pequeños trozos (tiras) de colores y es aquí la cierta similitud con el “danzarín” pétreo que existen en un bajorrelieve del monumento romano de santa Eulalia de Bóveda (Lugo), puede ser cierto que nada haya en común pero también nos cabe la posibilidad de que estemos ante unas claras reminiscencias folklóricas de origen pagano, que con el decorrer de los tiempos fueron adaptadas a las fiesta religios-populares.
Hasta hace algunos años interpretaban la danza ocho jóvenes que iban ataviados con ropas de vivos colores (camisas blancas y sobre ellas mantillas floreadas, pantalones negros, con franjas rojas, sombreros decorados por cintas de colores, etc…). Por falta de jóvenes el número de danzarines se vio reducido en los últimos años de ocho a cuatro.
El “ritual” empieza cuando las imágenes salen del templo en procesión y los bailarines dan comienzo a una serie a una serie de reverencias, que se acentúan ante la imagen de santa Lucía, comenzando la danza mediante un constante zigzag, en torno a todas las tallas que salen en el cortejo; deteniéndose este en varias ocasiones, mientras los danzantes prosiguen con el ritual, que antaño para ejecutarlo tenía su propio ritmo decayendo éste en pro de la muiñeira. Algo similar ocurre con los ropajes que poco a poco están siendo sustituidos por el traje regional.


NOTAS
1. El testamento de Odoario es considerado auténtico por bastantes historiadores, como Claudio Sánchez Albornoz.
2. (1,2,3) Archivo Histórico Universitario de Santiago. Tumbo de Samos, folios 37rv; 75, 76, 26.
3. Archivo Histórico Universitario de Santiago. Tumbo de Samos, folios 37r/v;75y76,26.
4. Archivo Histórico Universitario de Santiago. Tumbo de Samos, folios 37r/v;75y76,26.
5. A.H. U. Santiago. Tumbo de Samos, folios 23 y 26.
6. Archivo Histórico Provincial de Lugo. Sección Hacienda, Catastro. Libro 609.
7. Elías Valiña Sampedro. “Inventario Artístico de Lugo y su Provincia”, tomo I. Pag. 185 y sucesivas.
8. Manuel Lucas Alvarez “El tumbo de S.Julián de Samos” docs. núm. 54, 55, 79 y 200.
9. Boletín de la Comisión Provincial de Monumentos Históricos y Artísticos de Lugo. Tomo I pág. 31 y sucesivas y Tomo III pag. 21.
10. Madrid, Archivo Histórico Nacional. Sección Clero, Samos, 1.240/ 15.
11. Archivo Histórico Provincial de Lugo. Sección Hacienda, Catastro libro 33.
12. Elías Valiña Sampedro. Inventario Artístico de Lugo y su Provincia, Tomo II pág.80.
13. Mismo autor. Catálogo de los Archivos Parroquiales de la Diócesis de Lugo, pág.156.
14. (1,2,3,). A.H.U. de Santiago. Tubo de Samos, folios 22v, 23v, 26r/v, 50r. 20v, 21r.
15. A.H.U. de Santiago. Tubo de Samos, folios 20v, 21 r.
16. Archivo Histórico Provincial de Lugo, Sección Hacienda, Catastro. Libro 3.411.
López Pombo, Luis
López Pombo, Luis


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